14 - julio - 2020

Delegación de Medios de Comunicación Social

Noticias de Interés

 
 
El salario “injusto”

21 - septiembre - 2014

El salario “injusto”

Domingo XXV del tiempo ordinario – Ciclo A

Santiago Martín Cañizares

Es muy antigua. Casi desde la fundación del mundo ya existía. A veces nos acompaña y algunas veces la llamamos sana. Cuando a alguien le ocurre algo bueno que nos gustaría para nosotros decimos que tenemos envidia sana –aunque pocas veces puede ser sana si es verdadera envidia–. Ya en los tiempos bíblicos primeros Abel murió por la envidia de Caín.

El pecado en nuestro lenguaje coloquial ha ido adquiriendo un sentido de placer. Esto o lo otro decimos coloquialmente que tiene que ser pecado por lo que disfrutamos de ello, porque existe un concepto de pecado un tanto erróneo y oscurantista de que todo lo que bueno y lo que hay disfrutar al hombre es pecaminoso.

Quizá la envidia sea entonces el peor de los pecados, porque el resto puede que hagan disfrutar, pero la envidia hace que estemos malhumorados, llenos de ira, nos mata poco a poco por dentro, no nos deja vivir porque hace que constantemente ansiemos y busquemos lo que otros tienen y no nos deja disfrutar de lo que tenemos nosotros.

En el evangelio que la Iglesia nos presenta este domingo nos encontramos con un personaje que no encajaría con nuestro sentido común. Todos sabemos que si alguien trabaja el día entero recibe un denario y el que trabaja media jornada cobra medio denario. Pero este propietario decide pagar lo mismo al que trabaja desde la mañana que al que trabaja desde el mediodía; es más, paga lo mismo al que trabajó solo desde la tarde. A nadie le salían las cuentas, menos a él. Y era cierto lo que les dijo a los de la mañana cuando fueron a recoger su denario: él se había ajustado en un denario y les había dado lo que era suyo.

Cuando a alguien de nuestro alrededor le pasan cosas buenas, ¿a quién no le gustaría que le pasaran a él? Esto no es envidia. Envidia es no alegrarse con el bien del otro. Cuando veo a mi prójimo feliz porque algo ha sucedido en su vida que me gustaría que sucediera en la mía, podemos reaccionar de dos maneras: alegrándonos con él o entristeciéndonos envidiosamente.

Dios siempre cumple sus promesas: si nos ha prometido un denario, nos lo pagará. Pero no le pidamos cuentas si a otros ofrece más… Él se ajustó con nosotros en un denario, dejémosle ser misericordioso y solidario con quien Él quiera y más lo necesite.

Publicado en La Opinión-El Correo de Zamora, 21/09/14.

De interés general

Horario de misas

Horario de misas

Consulte los horarios de misa a las que puede asistir en la Diócesis…

Obispado de Zamora. Puerta del Obispo, Nº 2 - C.P.: 49001 - Zamora (España) Teléfono: 980 53 18 02 / Fax: 980 50 90 82 Email: info@diocesisdezamora.es
Casa de la Iglesia - Seminario. Plaza del Seminario, Nº 2 - C.P.: 49003 - Zamora (España) Teléfono: 980 53 52 78