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Un incendio arrasa la "casa del cura" de Bercianos
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09/08/2021

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Un incendio arrasa la "casa del cura" de Bercianos

La llamada “casa del cura” de Bercianos de Aliste, propiedad de la diócesis de Zamora, sufrió en el día de ayer un aparatoso incendio que la ha destruido prácticamente en su totalidad. La casa se ubica junto a la iglesia de la localidad y llevaba alquilada desde que las Hermanas del Amor de Dios, colaboradoras en la pastoral de la zona, se trasladaron a la Residencia de Alcañices.

La inquilina actual, que se encontraba en el interior del edificio, observó que en la planta superior salía humo. De inmediato se tocó a fuego desde el campanario de la iglesia y se avisó al 112 para intentar sofocar el incendio.

Fueron las dotaciones de bomberos del Parque de San Vitero las que se acercaron al siniestro, también la Guardia Civil y una ambulancia. No ha habido que lastimar daños personales, pero el edificio ha quedado absolutamente destruido puesto que la estructura interior era íntegramente de madera.

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La Catedral de Zamora acogerá la apertura diocesana del Sínodo
La diócesis de Zamora inaugura la fase diocesana del Sínodo el domingo 17 de octubre en la catedral de Zamora. Constará de dos partes: una formativa y otra celebrativa. La primera comenzará a las 18.00 horas con la ponencia del sacerdote y profesor de la Facultad de Teología de la UPSA, Emilio J. Justo, sobre la renovación eclesial. A continuación, tendrá lugar el rezo solemne de vísperas. Todo ello precedido por el saludo inicial del obispo diocesano, Fernando Valera. La apertura oficial del Sínodo en su fase diocesana servirá de punto de partida para que el equipo sinodal, formado por 12 personas de los siete arciprestazgos y diferentes sectores de la diócesis, comiencen a trabajar sobre la forma o el modo de realizar la consulta a todo el Pueblo de Dios. La intención del Papa es que las cuestiones relativas a la sinodalidad se planteen al mayor número de personas, tanto a aquellos que son cercanos a la Iglesia como a los que viven alejados de ella. ¿Qué es un Sínodo? (ver vídeo) ‘Sínodo’ es una palabra antigua muy venerada por la Tradición de la Iglesia, que expresa el camino que recorren juntos todos los miembros del Pueblo de Dios. En el momento actual el sínodo es un proceso de escucha al Pueblo de Dios, diálogo y discernimiento para aclarar la voluntad de Dios para su Pueblo. La Iglesia inicia ahora un proceso sinodal, que culminará en octubre de 2023, que convoca al Pueblo de Dios para discernir sobre la sinodalidad en la Iglesia. Al convocar este Sínodo, el Papa Francisco invita a toda la Iglesia a reflexionar sobre un tema decisivo para su vida y su misión: El camino de la sinodalidad. Este es el camino que Dios espera de la Iglesia del tercer milenio. En el fondo se trata de continuar la senda de la renovación de la Iglesia propuesta por el Concilio Vaticano II. Las fases del Sínodo La primera fase del Proceso Sinodal es una fase de escucha en las Iglesias locales. Después de la celebración de apertura en Roma, el pasado 9 de octubre de 2021, la fase diocesana del Sínodo comenzará el domingo 17 de octubre de 2021 en todas las diócesis españolas. En cada diócesis hay una persona o equipo de contacto para dirigir la fase diocesana, que se prolonga hasta marzo de 2022. La persona o el equipo de referencia es también el enlace entre la diócesis y las parroquias, así como entre la diócesis y la conferencia episcopal. El obispo de Zamora ha nombrado en la diócesis al vicario de pastoral, Florentino Pérez, responsable diocesano del Sínodo. Este sacerdote, junto con un equipo de 11 personas, trabajarán intensamente esta primera fase local. Con la ayuda del responsable diocesano, en cada parroquia o en cada comunidad cristiana se forma uno o varios grupos de personas, representativos de la Iglesia en ese lugar. El objetivo es que en esos grupos participen las personas más comprometidas con el día a día de la comunidad, las personas que participan esporádicamente y también las personas que, siendo bautizadas, se sienten alejadas o marginadas de la vida de la Iglesia. Esos grupos, dirigidos por un responsable, realizan sus reuniones, con una periodicidad establecida, y dialogan sobre el documento de trabajo, propuesto por la Secretaría General del Sínodo. Al acabar todas sus reuniones elaboran una síntesis de las aportaciones que quieren realizar y la envían al equipo de referencia en la diócesis. El equipo de referencia reúne todas las aportaciones y elabora una síntesis de diez folios que presenta en una reunión final y celebración de la experiencia sinodal en las diócesis y que se celebrará al final de marzo de 2022. El resultado de su trabajo se envía, junto con todas las participaciones recibidas, al equipo coordinador de la Conferencia Episcopal. Del mismo modo, la Conferencia Episcopal realiza, en una reunión extraordinaria prevista para el 30 de abril, una síntesis de las aportaciones recibidas que se podrá entregar, a su vez, al Sínodo de los Obispos. Este material será sintetizado y utilizado como base para la elaboración de un nuevo documento de trabajo que será estudiado en la Fase continental.     Viky Esteban, delegación de Medios de Comunicación

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15/10/2021

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El obispo preside la eucaristía de la Virgen del Pilar, patrona de la Guardia Civil
El obispo preside la eucaristía de la Virgen del Pilar, patrona de la Guardia Civil
Monseñor Fernando Valera ha presidido en la parroquia de San Torcuato la eucaristía en honor a la Santísima la Virgen del Pilar, patrona de la Guardia Civil. Quiso en su homilía participar de la fiesta compartiendo esta celebración "con una institución entrañable para todos como es la Guardia Civil". El obispo subrayó que esta institución "lleva un largo recorrido en nuestra sociedad que nos obliga a darle las gracias por tantos gestos de servicio". Como cabeza de la iglesia que peregrina en Zamora, el obispo indicó que se sentía orgulloso de estar cerca de ellos y de ser su pastor. Fernando Valera invitó a los presentes a vivir el desprendimiento, el encuentro, el silencio y la paz, todas ellas actitudes que emanan de la contemplación de la Virgen María, siempre pequeña, humilde, sencilla y mostrando el camino para llegar a Jesús. "El Reino de Dios se construye con las actitudes amorosamente pascuales", por eso no nos queda otro remedio que ser santos, intentar hacer las cosas bien y evitar la mediocridad. En todas las profesiones, los cristianos tienen que vivir ilusionados en el servicio y en la entrega, siendo santos porque la santidad es contagiosa y modifica para bien todo lo que toca. Monseñor Valera señaló que es urgente "superar el cinismo espiritual", tenemos que hacer las cosas entregando la vida, porque es ahí donde hacemos felices a los demás. Concluyó su homilía diciendo que "estamos obligados a hacer de nuestra vida un proyecto comunitario", para eso no debemos tener miedo porque María nos guía y nos muestra el camino. Sus últimas palabras fueron de nuevo para agradecer la entrega y el servicio de cada una de las personas que conforman la institución y desearles un feliz día de la Virgen del Pilar.   Juan Carlos López, delegado de Medios de Comunicación
12/10/2021más info
"La sinodalidad: una actitud del corazón y un modelo de trabajo"
La diócesis de Zamora daba por inaugurado ayer el nuevo curso pastoral 2021-2022 con la presentación del tema de trabajo que servirá de pilar formativo a lo largo de este año: La sinodalidad en la vida y misión de la Iglesia. Se trata de la publicación surgida tras las Jornadas de vicarios de Pastoral de la Conferencia Episcopal Española y que en Zamora se recoge para estudiar y aplicar en las distintas realidades diocesanas. El vicario para el ministerio ordenado y laical, Juan Luis Martín, fue el encargado de explicar el contenido de este documento y mostrar el modo de trabajo que se utilizará en este curso pastoral. El sacerdote insistió ayer en su disertación que la sinodalidad es "mucho más" que una forma de trabajar, sino que es, especialmente, "una actitud del corazón". Haciendo hincapié en que todos y cada uno de los miembros de la Iglesia son necesarios e imprescindibles para anunciar el Evangelio.  En este enlace se puede ver la conferencia impartida por Juan Luis Martín. En este enlace se irán colgando los materiales y distintos temas para la reflexión por grupos.    
06/10/2021más info
Apertura del curso pastoral 2021-2022
Apertura del curso pastoral 2021-2022
“Contemplad el misterio de la sencillez, del ocultamiento de Jesús”, un mensaje claro que envió ayer el obispo diocesano, Fernando Valera, al Pueblo de Dios que se congregaba en la S.I Catedral de Zamora para celebrar la festividad de San Atilano, primer obispo y patrón de la diócesis. Monseñor Valera en su homilía insistió en hacer de lo cotidiano, “lo extraordinario” porque la belleza y el reflejo de Nazaret está ahí. “Una actitud de fondo, difícil, pero apasionante”, explicó. El obispo de Zamora era ayer el encargado de inaugurar el curso pastoral diocesano 2021-2022. La primera vez que monseñor Valera presidía esta eucaristía que sirve para “poner en marcha” la iglesia diocesana. “Hoy se nos pide que contemplemos lo cotidiano e incluso diríamos que la vulgaridad de la vida. Eso es más importante que lo extraordinario”, recalcó monseñor Valera quien no dejó de recordar la familia de Nazaret y su humildad y sencillez. “No podemos perder el sabor a evangelio, Nazaret es redención, es aceptar el presente…No perdamos la densidad de la vida”. El Pueblo de Dios “ha de mirar Nazaret” y a la sencillez de sus valores porque en ese lugar “encontramos la santidad”. El obispo finalizó su alocución apelando a María: “enséñame y enséñanos a caminar en esta iglesia que peregrina en Zamora. La sinodalidad en la vida y misión de la Iglesia La jornada festiva comenzaba a las 18.30 horas en el primer templo diocesano con el saludo del obispo a todos los presentes, desde la nave central. Unas breves palabras que dieron paso a la presentación del tema de trabajo de este curso pastoral. La sinodalidad en la vida y misión de la Iglesia es la publicación que surgió en las Jornadas de vicarios de Pastoral de la Conferencia Episcopal Española (CEE) y que en Zamora servirá de documento marco para la formación permanente de laicos, consagrados y pastores. El encargado de desentrañar el documento y resumir las ideas principales, así como la forma de trabajo, fue el vicario para el Ministerio Ordenado y Laical, Juan Luis Martín. El sacerdote diocesano hizo hincapié en la idea de que la sinodalidad no es sólo una forma de trabajar o un estilo, sino que es “una actitud del corazón”. El sacerdote incidió en la idea de que “todos juntos” formamos la Iglesia y por ello “debemos respetar la particularidad de cada uno”. Todo ello, lleva a entender que la sinodalidad obliga a “una renovación personal, atravesar una conversión, cambiar estructuras, modificar esquemas mentales”. En definitiva, Juan Luis Martín apuntó que la sinodalidad es una invitación a “caminar juntos” todos los bautizados.   Misa de San Atilano Galería fotográfica
06/10/2021más info
La Palabra del 26 de septiembre
La Palabra del 26 de septiembre
He aquí las colaboraciones habituales en prensa que, por razones ajenas a nosotros, no se han publicado hoy: HORIZONTES ABIERTOS Y AMPLITUD DE MIRAS El problema de los celos viene desde antiguo. Tanto en la lectura del libro de los Números como en el evangelio que se proclama este domingo se narra una historia similar. En aquella, Josué pidió a Moisés que prohibiera a dos ancianos dejarse guiar por el espíritu de Dios. En el fondo Josué deseaba que Dios se sometiese a Moisés. Algo parecido narra el evangelio de hoy (Mc 9, 38-40). A Juan le molestaba que alguien viviera del espíritu divino sin ser controlado por la autoridad humana. Se inquietaba al ver que uno hace milagros en nombre de Jesús, pero no pertenece a su grupo. Desearía que todo el bien que florece en el mundo llevara la marca de su propio equipo. En el fondo, Juan quiere someter el Espíritu a la disciplina de su grupo. Jesús reprende el celo de Juan diciendo: “No se lo prohibáis, porque nadie que haga un milagro en mi nombre puede luego hablar mal de mí. Pues el que no está contra nosotros está a favor nuestro”. Jesús es más abierto que sus seguidores. En realidad Jesús conoce bien a Dios y sabe que el Espíritu sopla donde quiere, como quiere y cuando quiere. Tiene alas grandes y vuela alto, en horizontes abiertos y con amplitud de miras. A veces los cristianos no terminamos de superar una mentalidad de religión privilegiada pensando que él se manifiesta solo en los que visten como nosotros, hablan como nosotros e inciensan como nosotros. Esto nos impide apreciar todo el bien que se promueve y mueve en ámbitos alejados de la Iglesia, incluso de la fe.  Una falsa interpretación del mensaje de Jesús nos ha conducido, a veces, a identificar el Reino de Dios con la Iglesia. Y sin embargo no es así. El Reino de Dios se extiende más allá de la institución eclesial. El Reino de Dios es más amplio que la Iglesia. No solo crece entre los cristianos, sino entre todos aquellos hombres y mujeres de buena voluntad que hacen crecer en el mundo la justicia, la paz, la fraternidad. “Secretamente, quizá, pero realmente, no hay un solo combate por la justicia –por equívoco que sea su trasfondo político- que no esté silenciosamente en relación con el reino de Dios, aunque los cristianos no lo quieran saber. Donde se lucha por los humillados, los aplastados, los débiles, los abandonados, allí se combate en realidad con Dios por su reino, se sepa o no. Él lo sabe” (G. Crespy). Los cristianos hemos de valorar con gozo todos los logros humanos, grandes o pequeños, y los triunfos de la justicia que se alcanzan en el campo político, económico o social, por modestos que nos puedan parecer. Los políticos que luchan por una sociedad más justa, los periodistas que se arriesgan por defender la verdad y la libertad, los obreros que logran una mayor solidaridad, los educadores que se desviven por educar para la responsabilidad, aunque no parezcan ser de los nuestros, “están a favor nuestro”, pues están trabajando por un mundo más humano. Amigo lector, llegados a este punto, solo nos queda recordar las bienaventuranzas de Jesús que, a modo de cartas de buenaventura, nos invita a trabajar por el reino de Dios y su justicia. Ojalá aciertes en el juego y te salga bien ¡Feliz domingo! Juan Luis Martín Barrios     Cultura de integración  Pensemos por un momento lo que ocurriría si de repente tuviésemos que abandonar nuestra casa a causa de una catástrofe natural, o escapar del país por riesgo real de nuestra vida, o buscar por otras latitudes el futuro digno que aquí se nos resiste ¿Cómo afrontaríamos ese tránsito? ¿Qué meteríamos en la maleta? ¿Qué esperaríamos de nuestros futuros vecinos? ¿Seríamos respetados o proscritos en nuestro nuevo destino? Si más allá de un juego puramente intelectual, tuviésemos que responder vitalmente a esas preguntas, todas nuestras seguridades se tambalearían como una caña azotada por el viento. Fragilidad, angustia, abandono, soledad y rechazo son algunas de las experiencias de millones de seres humanos, condenados a huir de su tierra, a despedirse quizá por última vez de su familia, a hipotecar su escaso patrimonio o a echarse en los brazos de las mafias sin escrúpulos, que comercian con seres humanos como si de carnaza para las bestias se tratara. Hoy la Iglesia celebra la Jornada del migrante y refugiado y nos recuerda que urge poner todo el esfuerzo en “constituir, con todos, un sistema que normalice la migración legal y segura a largo plazo”. Es preciso una nueva cultura, que se base plenamente en una “ética apoyada en los derechos humanos, en el horizonte de fraternidad universal y en el derecho internacional”. Las migraciones humanas no responden al capricho de nadie. Millones de seres humanos no tienen opción. Y este panorama no parece que vaya a cambiar porque el modelo de ciudadanía occidental no contempla el planeta como la casa común. Hemos crecido pensando que los problemas de los zamoranos se solucionan en Zamora, los de los castellanoleoneses se resuelven en Valladolid y los de los españoles en el Parlamento de la nación. Error. La historia de la humanidad nos ha enseñado una y otra vez que navegamos todos en el mismo barco. Baste como ejemplo el drama del COVID para ilustrar que, solo alcanzando eso que se ha dado en llamar “inmunidad de rebaño”, o las ovejas se salvan todas o no se salva ninguna. La cultura de la integración cambia el paradigma de la historia y plantea que la interconexión es absolutamente innegociable: o nos libramos juntos o cascamos juntos. A lo largo de su magisterio, el papa Francisco continuamente llama la atención sobre el sufrimiento de quienes han tenido que abandonar sus hogares. Su grito es una invitación constante a la solidaridad entre las personas y entre los pueblos, exigiendo que los estados puedan articular legalmente mecanismos de acogida y corredores humanitarios para los refugiados y migrantes. Sus tristezas, sus alegrías son nuestras tristezas y alegrías. Su valiente resistencia ante la adversidad es una extraordinaria lección de vida para quienes vivimos asentados en la seguridad del primer mundo. Toda la comunidad humana es una gran familia y ese es el gran reto de nuestros gobernantes, a saber: orquestar un nuevo paradigma en el que todos tengamos un digno lugar para vivir. Juan Carlos López Hernández
26/09/2021más info
Decreto del obispo para rezar por los sacerdotes fallecidos y las vocaciones
Decreto del obispo para rezar por los sacerdotes fallecidos y las vocaciones
Don Fernando promulga un decreto por el que pide al pueblo de Dios rezar por los sacerdotes difuntos y las vocaciones sacerdotales   El obispo de Zamora, Fernando Valera Sánchez, ha firmado hoy un decreto en el que solicita a los sacerdotes que celebren cinco misas en sufragio del alma de aquellos “obispos, sacerdotes o diáconos” de la diócesis que fallezcan. Las misas tendrán que celebrarse en los días próximos a la fecha del fallecimiento. Además, los sacerdotes deberán de invitar al pueblo de Dios a que oren durante esos cinco días por el alma del finado y por las vocaciones sacerdotales para la iglesia diocesana. Monseñor Valera explica en el decreto que la intención es fomentar el “espíritu de familia” del presbiterio de la diócesis de Zamora que cuida de sus miembros “más débiles” y que además reza “en comunión con la iglesia local por sus hijos difuntos.
16/09/2021más info
Encuentro del obispo con los titulares de los colegios católicos de la diócesis
Encuentro del obispo con los titulares de los colegios católicos de la diócesis
Los titulares de los colegios católicos se han reunido con el obispo diocesano para valorar su situación actual, compartir proyectos y diseñar líneas de acción conjunta para el curso escolar. El jueves 9 de septiembre, un día antes de comenzar el curso académico, los titulares y directores de los centros católicos han compartido con Fernando Valera, obispo de Zamora, sus líneas generales de acción para el curso 2021-22. En un contexto marcado por la pandemia, por la aprobación de la LOMLOE, por la reducida natalidad en la provincia y las incertidumbres que todo eso genera, Monseñor Valera ha querido enviar un mensaje de esperanza y poner en valor su impagable tarea en el campo de la educación y la evangelización de los más de 4000 niños y jóvenes matriculados en sus centros. El obispo les dijo a los titulares y directores que “tenéis que ofrecer siempre excelencia, no os podéis conformar con hacer lo justo, lo que todos hacen porque toca, ya que el Evangelio es siempre algo más”. La complejidad del momento que nos ha tocado vivir hace que este tipo de colegios dé lo mejor que tiene a cuantas familias eligen este modelo educativo. El prelado añadió que “si se disminuye la identidad, perderemos colegios, así que cuanta más identidad católica habrá mejor respuesta por parte de los padres”. Apelando a unas palabras del papa Francisco, el obispo invitó a los educadores de los colegios católicos a acompañar, ese es el reto porque “hay que estar con los niños, ver cómo crecen, especialmente los últimos, los descartados”. Consciente de que la tarea educativa de estos colegios es especialmente evangelizadora, Fernando Valera ofreció a los directores la posibilidad de que contaran con sacerdotes para estar en los colegios, acompañando procesos, escuchando, celebrando y dando esa tonalidad católica que no se puede perder nunca. El obispo se comprometió con ellos a escuchar sus peticiones y a buscar la manera de apoyar los claustros, los departamentos de pastoral con la presencia de esos sacerdotes que, sin ser muchos, se ofrecen a “hacer camino con la comunidad educativa”. En otro orden de cosas, el delegado diocesano de enseñanza, Juan Carlos López, presentó el proyecto “Colegios católicos: Espacios Seguros”, una iniciativa transversal que la diócesis iniciará a lo largo del curso con todos sus agentes pastorales. Su objetivo es certificar que todas las actuaciones con menores están sometidas a protocolos que aseguran la integridad de los niños en todos los órdenes. Este proyecto cobra especial importancia en los colegios donde habrá que implementar medidas concretas para el trabajo con los alumnos. También se habló del necesario cuidado de la asignatura de religión, de la formación de sus profesores y de la Missio, es decir del envío de los profesores de religión que, cumpliendo con la normativa vigente, se les encarga la enseñanza de esta asignatura en los centros de la diócesis. En este caso, se celebrará el 2 de octubre con una lección inaugural a cargo de la doctora Dª. María Fuencisla García Casar, titulada “El texto hebreo del Antiguo Testamento: su transmisión”. A continuación  el obispo presidirá la celebración del envío. Agradeciendo la participación de todos y subrayando la misión compartida, el obispo puso en manos de la Virgen este curso, enmarcado por la celebración del Año Jubilar “Raíces con Esperanza”.
10/09/2021más info
Don Rogelio Prieto publica sus memorias:
Don Rogelio Prieto publica sus memorias: "Comienzo a escribir una pequeña historia".
Don Rogelio es uno de esos curas que bien merece una entrevista. Su larga trayectoria y su buen hacer pastoral serían razones más que suficientes para ello, pero nos hemos topado con una excusa perfecta para charlar con él un rato. Y es que, además del afecto personal que le profeso -fue mi párroco y puente hacia el seminario-, don Rogelio ha escrito un libro. Se titula “Comienzo a escribir una pequeña historia”. A lo largo de sus páginas ha querido recoger sus vivencias y compartirlas con cuantos quieran acercarse a una época que debe ser recordada. No por ser ni mejor, ni peor que la nuestra, pero sí porque está llena de vida y de entrega apostólica. Le agradezco mucho su disposición. No accede a la entrevista por vanagloria personal, más bien lo hace por seguir sirviendo a la Iglesia a la que ama. Don Rogelio tiene mucho futuro, pero en esta entrevista queremos más bien acercarnos a su experiencia sacerdotal, para que los que recogemos pastoralmente su testigo sepamos de dónde venimos y nos descubramos insertos en un pueblo que camina desde hace siglos, que no debe olvidar sus raíces si quiere dar fruto. Buenos días D. Rogelio, vamos a empezar por lo fácil. Si tuvieras que definirte brevemente ¿Quién dirías que eres? Soy un sacerdote que ha intentado vivir su vocación ayudado por la gracia de Dios y hacer realidad el lema de su sacerdocio: “Impendam y superimpendam” (Me gastaré y me desgastaré). En tu libro reflejas con detalle los momentos más importantes de tu vida. Hablas con un cariño extraordinario de tus pueblos, de tu familia, del paso por el seminario y de tu vida sacerdotal. Vamos a detenernos en esta última etapa y te vamos a pedir que nos cuentes cuáles han sido los momentos más relevantes de tu vida como sacerdote.  Es una pregunta difícil de contestar. Toda la vida sacerdotal es un momento importante. Han sido muchos.  Vivir en el seno de una familia llena de paz y armonía. Mi entrada en el seminario, “si no voy al Seminario, no estudio”. Los años de Salamanca que me abrieron a la universalidad. ¡Cómo olvidar mi ordenación sacerdotal, mi primera misa con la participación de todo el pueblo! Los dos meses de Benavente, “mi luna de miel”. Toro y los jóvenes que llenaron mi vida. La muerte de Susi, que supo el día en el que iba a morir. Los dos años de Superior en el Seminario Mayor, duros y difíciles, con el traslado del Seminario a Salamanca. La Residencia Colegio Menor San Atilano, presente aún ahora mismo en mis sueños. La parroquia de Nuestra Señora de Lourdes, tan querida por mí que la llevo en mis entrañas. Son momentos, todos ellos llenos de vida y de ilusión, que se van deslizando en el libro, donde la “Caritas Pastoralis” ha marcado cada paso dado. En las últimas décadas has vivido en primera persona cambios eclesiales de mucha envergadura ¿Cómo ves hoy la Iglesia desde dentro y hacia dónde te gustaría que caminase? Miro siempre a la Iglesia como madre a quien adoro y amo.  He entregado mi vida a ella a través de la diócesis. Los cambios han sido profundos. Decía S. Juan XXIII al anunciar el Concilio Vaticano II: “la dejaremos sin mancha ni arruga”. Momentos fuertes los vividos, llenos de ilusión y de vida.  Hubo desviaciones fuertes que llevaron el Concilio por sendas llenas de maleza. Decía el Beato Pablo VI que el Concilio había sido como una gran riada. Las aguas rompieron los cauces. Había que encauzarlas.  Quizá hoy habrá que encauzarlas de nuevo. La Iglesia ha perdido vigor. Ha perdido su dimensión misionera. La Iglesia necesita pastores que encaucen las nuevas aguas que brotan del mismo manantial, Cristo.  Él ha de ser el centro, el alfa y la omega del Universo.  La Iglesia ha de evangelizar.  Es su misión. No podemos encerrarnos en las sacristías. A finales de siglo XVIII se decía: “Pan y Catecismo”. Quizá se ha olvidado esta segunda parte.  Su misión es “Id por todos los pueblos y anunciad el evangelio”. Quizá la estamos olvidando. No le estamos dando cancha al mandato de “Haced esto en conmemoración mía”. La eucaristía ha de ser el motor de todo apostolado. La “Caritas Pastoralis!” ha de brotar de ella, surge de ella. Fuiste profesor y director de la residencia y colegio San Atilano, también vicario de enseñanza ¿Cuál crees que es el papel que la Iglesia debe jugar en el mundo de la educación? Es un campo que no se debe abandonar. La importancia se la dan los que la atacan. Me da mucha tristeza cada colegio de la Iglesia que se cierra.  Recuerdo las marchas a Madrid en mis tiempos de vicario para protestar contra las leyes de enseñanza. Tiene tanta importancia que es el campo más atacado. La enseñanza es de gran calidad en los colegios de la Iglesia, pero, quizá se ha olvidado el carácter cristiano, su ideario. Los colegios religiosos han de estar entroncados en la diócesis, no pueden ser islas en medio de la diócesis. Hoy eres responsable de la pastoral diocesana con los mayores ¿Qué papel juegan estos en la evangelización de los niños y jóvenes? Son y han de ser los principales evangelizadores, transmisores de la fe. Como dice el Papa: “Es importante que los abuelos se encuentren con los nietos y que los nietos se encuentren con los abuelos, porque –como dice el profeta Joel- los abuelos ante los nietos soñarán, tendrán ilusiones, grandes deseos, y los jóvenes, tomando fuerza de los abuelos, irán hacia adelante, profetizarán”. Los abuelos están presentes en nuestras parroquias, llenan los bancos de nuestras iglesias. No los dejemos a un lado. Ellos son las raíces profundas de la fe. El futuro también está en sus manos. Como reconoces en tu libro, te ha gustado siempre escribir y hoy nos ofreces “Comienzo a escribir una pequeña historia”. ¿Qué encontrarán los lectores en este libro? Es verdad, me ha gustado siempre escribir. Tengo mi diario de los dos últimos cursos de Salamanca, de los años de Toro, algo del Colegio y sobre todo la “Hoja Parroquial” desde el año 84 que llegué a la parroquia. Respondo con palabras del prólogo de Juan Manuel de Prada: “Existen en estas memorias dos partes bien diferenciadas, aunque de ambas podríamos extraer un factor común, que es el que destaca ampliamente e impregna todos y cada uno de los sucesos que se narran. Dicho factor común es el amor: amor a su familia y en especial a sus padres; y amor por lo que ha significado el motivo de su vida, el sacerdocio, la vocación inquebrantable que escuchó y atendió, haciendo de su vida una donación constante”. Encontrarán la vida de un sacerdote. ¿Por qué crees que puede ser interesante leer este libro? Cada uno sacará sus conclusiones. Son muchas las que estoy oyendo. Reflejo en el libro unos años de la vida de la diócesis, de la misma Iglesia y de la vida de un sacerdote que ha intentado, ayudado por la gracia de Dios, “te basta mi gracia”, vivir su sacerdocio. Los otros han estado siempre muy presentes. Dios no ha estado ausente. Prologa el libro una figura de talla internacional como Juan Manuel de Prada ¿Cuál es la relación que te une a él? Una relación de verdadera y fuerte amistad. Se nota en el prólogo y en el libro donde inserto unos artículos de él. Lo conocí en el Grupo Pascua, era un adolescente, y, sobre todo, cuando llegué a la parroquia. Fue catequista.  He estado muy presente en su vida. La amistad siempre ha sido fuerte y lo es ahora. Si él me estima, iba a decir, yo más. Creo que es un pensador cristiano, difícil de encontrar en estos tiempos. ¡Qué pena que no sea más aprovechado en los campos eclesiales! Tu libro se puede adquirir en la sacristía de la parroquia de Lourdes a cambio de un donativo que has querido destinar al Comedor Social de Tarabuco ¿Por qué precisamente a este proyecto? Don Juan María Uriarte, en la visita pastoral, nos recomendó que la parroquia llevara a cabo un proyecto social y como las Misioneras de la Providencia, desde su llegada a Zamora, habían estado muy unidas a la parroquia, especialmente en el campo de la catequesis y de los jóvenes, decidimos hacerlo con uno de sus proyectos en Tarabuco -Bolivia-. Allí atienden a unos trescientos niños en su comedor social, para muchos la única comida al día. La parroquia se hizo cargo mandándole un donativo fuerte cada año. Personalmente les he ayudado y creí necesario hacerlo con aportaciones de este libro. Ya les he mandado mil euros. Manos Unidas y Caritas sabemos cuál es su misión. Una pequeña ayuda no le vendrá mal. Ahora estás jubilado ¿A qué dedicas el tiempo? Sigo celebrando misa en la parroquia y ayudando en lo que me necesita. Como me ha gustado escribir, un buen medio de comunicación, repaso lo mucho escrito, unos cuantos miles de archivos. Quiero sacar un pequeño libro sobre la Eucaristía, y otros proyectos que están en mi mente. Acabamos ya la entrevista, pero me gustaría que pidieras un deseo para los próximos años. Una diócesis llena de vida, no encerrada en sí misma, abierta a los grandes interrogantes y problemas de la sociedad. Capaz de darle respuesta desde la fe. “Pan y Catecismo”. No olvidemos su dimensión evangelizadora. Benedicto XVI decía que “Estamos llamados a anunciar y encarnar un mensaje de esperanza en un mundo en el que egocentrismo, avidez, violencia y cinismo parecen sofocar muy a menudo el crecimiento frágil de la gracia en el corazón”.  No son tiempos fáciles, pero hay que evangelizar, evangelizar y evangelizar… Don Rogelio, muchas gracias por tus respuestas que demuestran que sigues en la trinchera, que atesoras una rica experiencia humana, que eres un hombre de Dios y que sigues apasionado con la tarea evangelizadora.  Te deseamos que sigas trabajando con ilusión. Y escribiendo. Ojalá esta iniciativa siga alimentando la esperanza de los que en alguna ocasión hemos estado cerca, de los que sin haber tenido esa oportunidad quieran conocer una época de nuestra iglesia diocesana y, de manera especial, de aquellos bolivianos de Tarabuco que se beneficiarán con este gesto que te honra. Nos despedimos, no sin antes invitar a todos los que hayan leído esta entrevista a que se acerquen a la sacristía de la parroquia de Nuestra Señora de Lourdes. Allí podrán conseguir estas memorias, que son las tuyas, pero también las memorias de ese Pueblo de Dios que peregrina en Zamora que ha tenido la suerte de tenerte como cura. Gracias, Don Rogelio, muchas gracias.  
16/08/2021más info
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