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Vicario para Asuntos Sociales: D. Antonio-Jesús Martín de Lera

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Reportajes Destacados

La Iglesia diocesana, nuestra familia
La Iglesia diocesana, nuestra familia
Zamora, 11/11/14. El próximo domingo 16 de noviembre se celebra el Día de la Iglesia Diocesana, con el lema “Participar en tu parroquia es hacer una declaración de principios”. Recogemos a continuación el reportaje central de la hoja diocesana Iglesia en Zamora que informa sobre algunos aspectos del funcionamiento de la Diócesis y de su sostenimiento. ¿Qué hace la Iglesia diocesana? Fernando Toribio, vicario episcopal de Pastoral La Iglesia tiene como misión prolongar la presencia y la tarea de Jesús en el mundo y en la historia, por eso nuestra vida eclesial se concreta en las mismas acciones que Él realizaba: a) Hablar del Padre, dar a conocer a Dios, evangelizar: es la primera tarea de la Iglesia, es lo que hacemos en las catequesis, en las homilías, en los grupos de formación y movimientos, con todos los colegios de titularidad eclesial, con las clases de Religión, en la pastoral universitaria, en el centro teológico, en el acompañamiento de los adolescentes y jóvenes… b) Poner en contacto con Dios, celebrar la fe: la vida de la Iglesia se alimenta en los sacramentos, el bautismo, la confirmación, la celebración cada domingo de la eucaristía, las fiestas patronales, el matrimonio, el orden sacerdotal, la sanación de las heridas del alma con la confesión, la fortaleza y el consuelo con la unción de enfermos, los momentos de oración, personal y comunitaria, alentando las vocaciones particulares, cuidando la familia, con la religiosidad popular, en las cofradías… c) Y, a la manera de Jesús, estar al lado de los que sufren, de los pobres, la acción caritativa y social: ahí está Cáritas, con todos sus programas, Manos Unidas, la cercanía a los enfermos, la pastoral de la salud, la atención a los ancianos, la pastoral penitenciaria… como la gran familia de los hijos de Dios, abierta a todos, enviada a todos.   Los sacerdotes, pastores como el Buen Pastor Entrevista a Luis Miguel Rodríguez, vicario episcopal para el Clero - ¿Cuál es la función del centenar de sacerdotes que están en activo en nuestra Diócesis? - Los sacerdotes que están en activo tienen muchas tareas pastorales. Celebración de los sacramentos, especialmente la misa de los domingos. Una tarea a la que muchos no llegan por la cantidad de pueblos que tienen que atender. Además tienen que celebrar bautizos, comuniones, confirmaciones, entierros, y bodas. Hay que darse cuenta que aunque las bodas se celebren en las iglesias del centro, los expedientes hay que hacerlos en la parroquia a la que perteneces. Con la confirmación pasa algo parecido, aunque es el obispo quien administra el sacramento, es el párroco quien prepara la celebración. Además los sacerdotes atienden prioritariamente a los pobres, las parroquias dedican mucho tiempo a esta tarea. Los curas también se ocupan de las catequesis de comunión, confirmación, o grupos que están en otros movimientos, etc. Hay que atender muchas realidades que hay en la Diócesis. - Y los curas ancianos, ¿qué función realizan? - A estos sacerdotes jubilados les atienden principalmente sus familias, aunque la Diócesis nunca los abandona. De hecho en la Casa Sacerdotal 15 de ellos son atendidos por las 5 religiosas (Carmelitas Misioneras Teresianas). Algunos de estos curas siguen prestando ayuda a los que están en activo: celebrando algunas Misas, acompañando enfermos, o alguna tarea que aún puedan desempeñar. Pero hay otros sacerdotes que por enfermedad no pueden ocupar ninguna tarea y entonces les atienden sus familias o se les acoge en alguna residencia de Cáritas o de alguna congregación religiosa. La Diócesis nunca los abandona. - ¿Los sacerdotes continúan formándose después de su ordenación? - Por supuesto, los sacerdotes siempre se están formando para ajustarse a la realidad, a la espiritualidad del momento, para adaptarse a los nuevos planteamientos del obispo o del Papa. Siempre hay que adaptarse al nuevo lenguaje para saber transmitir el Evangelio. Los curas comenzamos la formación permanente en torno al mes de octubre, este año fue Juan Luis Martín el encargado de presentar el nuevo catecismo Testigos del Señor. Después todos los meses nos reunimos por arciprestazgos y vamos analizando un capítulo del libro cada mes. Un segundo momento es el de los retiros espirituales en Adviento, Cuaresma y Pascua. Y en el mes de febrero se celebran las Jornadas Diocesanas destinadas al clero, pero abiertas también para toda la sociedad.   Herencias y legados: otra forma de colaborar con el sostenimiento económico de la Diócesis Pilar Ramos, gerente económico de la Diócesis Cuando hablamos de colaborar con el sostenimiento económico de la Diócesis solemos contemplar distintas formas de aportaciones. Las más habituales son las colectas y las domiciliaciones a favor de la Diócesis o de las parroquias. También existen las donaciones en vida de bienes. Pero existe otra forma de colaborar con el sostenimiento económico de la Diócesis que es aquella por la que podemos optar una vez que hayamos fallecido. Se trata de las herencias y los legados. La Diócesis y las parroquias reciben herencias y legados de personas que, careciendo de herederos forzosos han hecho testamento a su favor, reconociendo de ésta forma la labor de la Iglesia y ayudando a su mantenimiento. Quien hace testamento a favor de la Diócesis o de una parroquia, puede indicar para qué fin quiere que sean destinados sus bienes. Generalmente se reciben para los fines propios de la Iglesia, el culto, el sagrado apostolado, el ejercicio de la caridad y la sustentación del clero. En este año, se han recibido herencias tanto de sacerdotes como de laicos. Con ellas, entre otros fines, se van a poder realizar obras de restauración en algunas iglesias y ayudar al mantenimiento ordinario de la casa sacerdotal. Hoja diocesana Iglesia en Zamora nº 198  
11/11/2014más info
Marcando la X… a favor de la Iglesia Católica
Marcando la X… a favor de la Iglesia Católica
Zamora, 29/04/14. Poner una X en la casilla correspondiente de la Declaración de la Renta es un gesto de reconocimiento y gratitud hacia la Iglesia. Puedes ayudarla, y de hecho seguro que lo haces de muchas maneras; ahora toca marcar la X, porque: - Así también muestras la conciencia de pertenecer a la Iglesia y tu disposición para ayudarla, sin que al hacerlo tengas que pagar más o recibir menos devolución. - Así también ayudas en la misión que la Iglesia tiene de llevar el Evangelio de Jesucristo a todas las gentes. - Así también colaboras en la construcción y el mantenimiento de templos y otros lugares para la celebración de la fe. - Así también te comprometes con quienes siguen trabajando por la justicia, denuncian la pobreza, curan las llagas de los que sufren y promueven la dignidad de todas las personas. - Así también reconoces la labor educativa que la Iglesia pone al servicio del hombre y de la sociedad. - Así también apoyas el cuidado del patrimonio religioso y cultural que la Iglesia promueve y custodia. - Así también respetas a todos los que no quieren marcar la X a favor de la Iglesia Católica. - Así también puedes marcar la X en la casilla de otros fines sociales, sin que por ello vayas a pagar más o te vayan a devolver menos. Marcando la X a favor de la Iglesia Católica no haces daño a nadie, favoreces los servicios que la Iglesia presta a la sociedad, y ejerces libremente el derecho de destinar una parte de tus impuestos a quien tú quieres. EUSTAQUIO MARTÍNEZ CONDE                              
29/04/2014más info
Giménez Barriocanal: “La Iglesia sólo recibe lo que los contribuyentes deciden que reciba”
Giménez Barriocanal: “La Iglesia sólo recibe lo que los contribuyentes deciden que reciba”
Zamora, 15/11/13 (Agencias SIC). ¿Sostiene el Estado a la Iglesia? ¿Tiene la Iglesia Católica en España privilegios fiscales? ¿Dónde va mi aportación dominical? Son preguntas que, con frecuencia, aparecen en conversaciones o noticias en los medios de comunicación. Fernando Giménez Barriocanal, vicesecretario para Asuntos Económicos de la Conferencia Episcopal Española ha respondido a muchas de ellas en esta entrevista concedida a Agencia SIC, que reproducimos a continuación. P.- Cada año el tema de la asignación tributaria a la Iglesia emerge en los medios de comunicación, al mismo tiempo, “Por tantos” es una de las campañas más fuertes que la Iglesia española lleva a cabo, ¿tan importante es el tema económico? R. - Creo que la Iglesia hace muchísimas campañas… otra cosa es la repercusión que tienen en los medios de comunicación. Normalmente los temas intraeclesiales tiene un encaje más difícil en los medios de carácter generalista mientras que todo el mundo habla de dinero, todo el mundo entiende el dinero. Ése es un primer aspecto. Un segundo aspecto es que, en el caso de la campaña de la Renta, está dirigida a todos los contribuyentes y eso es lo que hace que tenga mayor repercusión. No creo que la Iglesia este obsesionada con el tema del dinero. En absoluto. P.- Temas como la exención de pago del IBI o “las riquezas de la Iglesia”  son recurrentes en conversaciones y tertulias ‘informativas’ ¿falta información real sobre estos asuntos? ¿Qué impuestos paga la Iglesia? ¿La Iglesia es rica? R.- Si hablamos de impuestos, existen unos acuerdos del 1979, que establecen un régimen particular para la Iglesia que luego ha sido asumido por otras confesiones, no sólo por la Iglesia Católica. Actualmente el régimen fiscal de la Iglesia es la Ley del Mecenazgo que afecta a todas las fundaciones de este país, ONGs internacionales, asociaciones de entidad pública, etc. Por tanto, decir que la Iglesia tiene un régimen fiscal privilegiado es falso. La Iglesia tiene el mismo régimen que entidades equiparadas a ella: cualquier fundación de cualquier partido político, fundaciones de interés social… tienen el mismo régimen fiscal que la Iglesia: pagan el mismo IBI, el mismo impuesto sobre sociedades,  tiene las mismas desgravaciones fiscales en los donativos, etc. La Iglesia tiene patrimonio, sí.  Una institución que lleva 20 siglos emplazada en España es lógico que tenga patrimonio. Si, a lo largo de la vida, una familia empieza de cero y acaba teniendo, por ejemplo, una casa, es lógico pensar que la Iglesia tenga patrimonio. Otra cosa es que sea rica o que viva por encima de sus posibilidades… no es así porque el patrimonio de la Iglesia está afecto a sus fines fundamentales: anunciar el Evangelio, a vivir la Fe y a darse a los demás. Todo el patrimonio de la Iglesia tiene sentido si sirve para anunciar a Jesucristo, para vivir la Fe y para darse a los demás. En este sentido, las catedrales, las parroquias, los medios de comunicación y los colegios, por ejemplo, están destinados a esa finalidad. P. -¿Cuánto ingresa la Iglesia al año? ¿Qué porcentaje viene de la aportación directa de los fieles a través de las colectas en parroquias, donativos…  y cuanto a través de la renta? R. - Es un tema complicado de explicar porque para entender esto hay que explicar qué es la Iglesia o qué es lo que nosotros entendemos por Iglesia. Si preguntáramos qué dinero ingresan los madrileños, entendiendo por ello todos los ingresos de todos los madrileños,  saldría una cifra ingente, pero esto no tiene consistencia ya que cada familia es una entidad económica diferente. Cuando hablamos de “la Iglesia” ¿de qué estamos hablando? ¿De las 69 diócesis?, ¿de las 22.700 parroquias? ¿De las órdenes y congregaciones religiosas?, ¿de los 250 monasterios de clausura?, ¿de los colegios? Cada institución es autónoma. Nosotros tenemos datos de las 69 diócesis en la medida en que la Conferencia Episcopal Española recauda el IRPF: 247 millones de euros según los datos de la última declaración; y los ingresos o gastos totales que pueden tener las diócesis españolas que, aproximadamente están alrededor de los 820 millones de euros ¿de dónde salen esos 820 millones de euros? De esos 247 millones de la Asignación Tributaria y el resto, fundamentalmente, viene de las aportaciones directas de los fieles: donativos, suscripciones, colectas, herencias,… y una pequeña parte ingresos de patrimonio. P.- Entonces, la Iglesia, como tal, ¿sólo recibe de los impuestos lo relativo al IRPF? R.- Exactamente. La Iglesia sólo recibe lo que los contribuyentes deciden que reciba puesto que no existen partidas presupuestarias para su sostenimiento. Hay veces que se habla de “las otras cuentas de la Iglesia” y entonces nos dicen “la Iglesia recibe de los conciertos educativos dos mil millones de euros”. Eso no es verdad ya que ese dinero, que se aplica a los colegios concertados de titularidad eclesiástica, es un dinero que va destinado a financiar la educación, que es un derecho de todos los españoles. Cuando el Estado financia un determinado colegio lo que está financiando es la educación de mis hijos, no el colegio. La Iglesia ahora al estado mucho dinero a través de la red de centros concertados, son unos 3 mil millones de euros de ahorro, ya que el Estado tiene que pagar menos dinero por un niño que se escolariza en un colegio concertado que si tuviera que prestar ese servicio de manera pública, según los datos del Ministerio. Lejos de financiar a la Iglesia, es la Iglesia la que, de manera indirecta, está financiando la educación. Otras “cuentas”  se refieren a los profesores de Religión… pero ese dinero no va a la Iglesia, va a aquellas personas que están prestando un servicio que demandan los ciudadanos, que deciden que sus hijos vayan a clase de Religión. P.- ¿Es cierto que el Estado ayuda a la Iglesia católica más que a otras confesiones? R.- La Iglesia española no recibe un solo euro para su sostenimiento. Otras confesiones religiosas, a través de la Fundación Pluralismo y Convivencia, sí reciben subvenciones a su actividad concreta. Y no me parece mal. También podrían estar dentro del sistema de asignación tributaria y la Iglesia no se opone a ello. Hasta ahora el Estado ha venido regulando primero, que otras confesiones religiosas tengan el mismo régimen fiscal que la Iglesia Católica y segundo, que puedan acceder a un sistema de financiación directa a través de la Fundación Pluralismo y Convivencia. Pero, en ningún modo están en una situación de perjuicio con respecto a la Iglesia Católica. P.- ¿Sufre la Iglesia la crisis económica? R.- Las instituciones de la Iglesia tienen un reto muy grande porque se financian con las aportaciones de los fieles. Si los fieles tienen menos dinero es más difícil recabar dinero. Pero las necesidades de la Iglesia se han multiplicado. Y se han multiplicado porque la Iglesia está con la gente, con esos  10 millones de personas que van a Misa los domingos y con los que no van, con los que se acercan a una parroquia, en primer lugar, para que alguien les escuche, porque no les escuchan en otro lado, tantas familias que se han quedado en el paro… en segundo lugar, para que les den una palabra de esperanza y, en tercer lugar, para procurar no solo una ayuda espiritual sino también una ayuda material. Esa situación se ha multiplicado con la crisis, con menos recursos tenemos que hacer más. P.-Los católicos españoles ¿somos conscientes de que el sostenimiento de nuestras comunidades viene de nuestra aportación? R.- Poco a poco la respuesta es creciente, pero todavía es insuficiente. Todavía hay gente que piensa que la Iglesia se sostiene del aire, o que el Estado financiará las parroquias o a los párrocos, como sucedía con anterioridad a 1979. Aunque poco a poco se va creando conciencia de que los católicos somos los que tenemos que sostener a nuestra Iglesia porque ¡queremos recibir de ella tantas cosas! Cuando participamos de la Eucaristía, los sacramentos la formación tenemos que ser generosos y corresponsables con la Iglesia.
15/11/2013más info
Ecónoma de la Diócesis de Zamora: “hay transparencia en las cuentas y en la gestión”
Ecónoma de la Diócesis de Zamora: “hay transparencia en las cuentas y en la gestión”
En el material que se reparte estos días por las parroquias de toda España se incluye un periódico que termina con una entrevista a la gerente económico de la Diócesis de Zamora, Pilar Ramos, donde explica cómo se sostiene una Diócesis pequeña como ésta en tiempos de crisis. Zamora, 20/04/13. Se acaba de empezar a distribuir en las parroquias de la Diócesis de Zamora el material informativo sobre el sostenimiento económico de la Iglesia católica en el tiempo en el que los ciudadanos realizan su Declaración de la Renta anual. Además de los carteles, se han repartido 3.500 ejemplares del periódico Por tantos, editado por la Conferencia Episcopal Española.   El periódico se cierra precisamente con una entrevista a la ecónoma de la Diócesis de Zamora, Pilar Ramos Guerreira, que lleva 23 años trabajando para esta institución. En 1996 fue nombrada la gerente económico, convirtiéndose así en la primera mujer con este cargo en una Iglesia local española.   Tiene 55 años y, como explica el periodista José Ignacio Rivarés al presentar la entrevista, su mensaje desde la experiencia es claro: “a las diócesis también les está pasando factura la crisis, y la transparencia en las cuentas y en la gestión es la seña de identidad de las finanzas de la Iglesia”. Reproducimos a continuación la entrevista íntegra. - La de Zamora es una diócesis pequeña (162.000 fieles, 303 parroquias y unos 200 sacerdotes), similar a muchas otras de nuestro país: Barbastro-Monzón, Ibiza, Guadix, Palencia, Teruel y Albarracín, Huesca, Osma-Soria… ¿Cómo se financia? - Como el resto. El modo es similar en todas, aunque los porcentajes de cada una de las formas de llevarla a cabo varía. Generalmente las diócesis se financian por tres vías: la primera, a través del Fondo Común Interdiocesano, una vez se distribuye el dinero procedente de marcar la “X” en la Declaración de la Renta; la segunda, con los donativos, cuotas, colectas, legados, etc. que se reciben; y la tercera, mediante el rendimiento de recursos propios diocesanos o parroquiales. Resumiendo: se financian a través de las aportaciones que hacen los católicos y quienes, sin serlo, apoyan la tarea que realiza la Iglesia católica en general y la diocesana en particular. - Cuentan ustedes, por tanto, con recursos propios. ¿Cómo los administran? - Sí, contamos con bienes inmuebles, patrimonio artístico y económico. En el caso de los inmuebles, tratamos de incentivar el alquiler en todos aquellos bienes que no son necesarios para el desarrollo de las actividades pastorales; procuramos también conservar y difundir nuestro patrimonio artístico; y los recursos económicos los administramos según las directrices marcadas por el Consejo Diocesano de Asuntos Económicos. Procuramos actuar siempre con prudencia y cautela, pero procurando también obtener un rendimiento que nos permita desarrollar las actividades de nuestra Iglesia, que no son otras que los objetivos pastorales fijados y que se llevan a cabo a través de las distintas vicarías, delegaciones y secretariados. - ¿Cuáles son los programas pastorales más importantes de la diócesis? - Se fijan cada año. En 2012/13 toda la programación pastoral se desarrolla dentro del Año de la fe. Como aportación particular de la Iglesia de Zamora, estamos trabajando en la puesta en marcha y potenciación de la pastoral de adolescencia, como instrumento para acompañar el crecimiento y maduración de los adolescentes en su ser cristiano. No obstante, me gustaría citar también, en el ámbito de la gestión económica de la diócesis, el Plan Diocesano de Reforma Económica que se desarrolló de 1996 a 2002 y marcó un antes y un después. Propuso, entre otros, el objetivo particular de reestructurar la economía diocesana y conseguir que fuera “más racionalizada, más corresponsable, más solidaria” y caminase hacia la autofinanciación. - ¿Han notado también las cuentas diocesanas la crisis? - Por supuesto. Una fuente importante de financiación es la aportación económica de los fieles. En un momento tan delicado como el actual, en el que en cada familia hay un problema que atender, es habitual que se rebajen o supriman las cuotas y donativos. - Hay gente que desconfía cuando se habla de dinero. ¿Hay transparencia en las cuentas? - Sin ninguna duda. Hay transparencia tanto en las cuentas como en la gestión. Es algo que se tiene muy en cuenta. Tanto para mí, en tanto que gerente económico, como para el resto de los miembros del Consejo Diocesano de Asuntos Económicos, este aspecto tiene una tremenda importancia. Las cuentas son presentadas, estudiadas y aprobadas cada año por el Consejo competente y, posteriormente, se presentan también al Consejo Presbiteral. Somos especialmente sensibles en las donaciones, herencias y legados a la hora de mantener intacta la voluntad del donante, respetando fielmente el destino de los bienes recibidos. La gestión, de igual forma, se aprueba también en los distintos Consejos. - ¿Qué les diría a aquellas personas que, por dejadez, descuido u otros motivos, no marcan la “X” destinada a la Iglesia católica en el impreso de Declaración de la Renta?   - En primer lugar, que tienen que tener muy claro que marcar la “X” no supone ninguna aportación extra. Y en segundo, que este gesto es importante, ya que vamos a destinar la cantidad que marca la ley a la entidad que nosotros elijamos. Yo pido, ante todo, que se marque la casilla de la Iglesia católica por la tarea que esta realiza en favor de millones de personas. Todos, en algún momento de la vida, necesitamos a la Iglesia.
27/09/2013más info
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