19/09/2026
La Diócesis premia a quienes abren sus templos y a Héctor David Pulido
La Diócesis de Zamora celebrará el próximo sábado 3 de octubre la sexta edición de los Premios San Atilano, unos galardones con los que reconoce públicamente la trayectoria y el servicio de personas y colectivos que contribuyen al bien de la Iglesia y de la sociedad zamorana.
El acto tendrá lugar a las 12 horas en el salón de actos del Seminario San Atilano y estará presidido por el obispo de Zamora, Fernando Valera.
En esta edición, el Premio San Atilano en la categoría eclesial ha sido concedido a los trabajadores y trabajadoras del Programa de Apertura de Monumentos de la Diócesis de Zamora. En la categoría social, el reconocimiento ha recaído en Héctor David Pulido García, anterior jefe de la Comandancia de la Guardia Civil de Zamora.
Las personas que mantienen abiertas las puertas del patrimonio
El premio de la categoría eclesial reconoce de manera colectiva a quienes hacen posible que numerosas iglesias y ermitas de la diócesis, muchas de ellas situadas en pequeñas localidades del medio rural, puedan permanecer abiertas y ser conocidas por vecinos y visitantes.
Su labor va más allá de abrir y cerrar las puertas de los templos. Estas personas acogen, orientan y ayudan a descubrir unos espacios que conservan siglos de arte, historia, fe y memoria compartida. Su presencia permite acercar el patrimonio religioso a la sociedad y contribuye a custodiarlo y mantenerlo vivo.
La Diócesis quiere poner así en valor un trabajo discreto, pero imprescindible. Detrás de cada templo abierto hay personas que lo cuidan, lo muestran y reciben a quienes desean conocerlo. Gracias a su dedicación, estas iglesias continúan siendo lugares vivos y accesibles, especialmente en pueblos afectados por la despoblación.
Héctor David Pulido, un servicio cercano a la provincia
El Premio San Atilano en la categoría social ha sido concedido al teniente coronel Héctor David Pulido García por su servicio a la provincia, su cercanía a la población y su atención particular a las necesidades del medio rural durante su etapa al frente de la Comandancia de la Guardia Civil de Zamora.
Pulido asumió esta responsabilidad en 2020, después de más de veinte años de trayectoria profesional en el cuerpo y de haber desempeñado distintos puestos de responsabilidad. Tras concluir su etapa en Zamora, se ha incorporado a la Escuela de Tráfico de la Guardia Civil en Mérida.
Durante sus años en la provincia promovió una forma de trabajo atenta a la realidad de un territorio extenso, envejecido y disperso. Entre las iniciativas desarrolladas destaca la mejora de la formación y la coordinación de los dispositivos de búsqueda de personas desaparecidas en el medio rural, así como la celebración de jornadas especializadas en este ámbito.
También se reforzó la atención a las personas mayores y vulnerables mediante iniciativas como el Plan IDOSO, orientado a prevenir riesgos y facilitar una respuesta más rápida ante posibles situaciones de emergencia.
El reconocimiento valora igualmente su presencia constante en la vida institucional y social de Zamora y una manera de entender el servicio público basada en la proximidad, la escucha y el compromiso con las personas.
Con estos dos galardones, la Diócesis de Zamora agradece dos formas complementarias de servicio: la de quienes mantienen abiertas las puertas de un patrimonio que pertenece a la memoria de todos y la de quien ha trabajado por la seguridad, la protección y el cuidado de la población zamorana.
Los Premios San Atilano quieren ofrecer referentes concretos de entrega, responsabilidad y compromiso con el bien común, en sintonía con los valores del Evangelio.
Tras la ceremonia de entrega de los galardones, se ofrecerá un ágape a los asistentes en las dependencias del Seminario San Atilano.









