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29/04/2025

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Agenda de la semana

Algunas de las actividades que tendrán lugar a lo largo de esta semana son:

El 29 de abril, habrá una oración con jóvenes en la Iglesia de Santiago del Burgo en Zamora a las 20h.

El 1 de mayo, se llevará a cabo el Rosario de la Aurora desde la Iglesia de San Juan en Zamora a las 7:30h, a las 8:15 tendrá lugar la Eucaristía en el convento del Tránsito. Ese mismo día, se celebrará un funeral arciprestal por el papa Francisco en la Iglesia de la Asunción en Bermillo de Sayago a las 20h. Además, habrá romerías en Prado y Quintanilla del Olmo (La Rogativa).

El 3 de mayo, se celebrará una misa con motivo del 150 aniversario de la fundación de la Congregación Verbo Divino, y 80 años de su presencia en España, en la Iglesia de San Lorenzo en Zamora a las 12h. También habrá romerías en Vadillo de la Guareña (Cristo del Humilladero), Losacio de Alba (Virgen del Puerto), Bermillo de Sayago (San Juan de los huevos) y Villalba de la Lampreana (Virgen del Templo).

Finalmente, el 4 de mayo, se realizarán romerías en Argusino (Santa Cruz), Villaescusa (Virgen del Olmo) y Trabazos (Virgen de la Soledad).

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Los V Premios San Atilano se celebrarán el próximo 31 de enero
Los V Premios San Atilano se celebrarán el próximo 31 de enero
La Diócesis de Zamora celebrará el próximo sábado 31 de enero de 2026 la V edición de los Premios San Atilano, una convocatoria ya consolidada con la que se reconoce públicamente la trayectoria, el compromiso y el servicio de personas y entidades que destacan por su aportación a la Iglesia y a la sociedad. El acto tendrá lugar a las 12:00 horas en el salón de actos del Seminario San Atilano y estará presidido por el obispo de Zamora, Mons. Fernando Valera. En esta quinta edición, el jurado ha concedido los galardones en las categorías eclesial y social a los siguientes premiados: En la categoría eclesial, el Premio San Atilano ha recaído en Javier Visiers Lecanda, actual CEO de Ábside Media, en reconocimiento a su trayectoria profesional en el ámbito de la comunicación y a su contribución al desarrollo de proyectos mediáticos inspirados en valores humanistas y cristianos. Visiers inició su carrera profesional en emisoras locales del Grupo COPE, entre ellas COPE Benavente, donde comenzó a ejercer responsabilidades directivas vinculadas a la comunicación de proximidad. Desde entonces, ha desarrollado una extensa carrera dentro del grupo, ocupando cargos de alta dirección relacionados con contenidos, programación, estrategia digital y gestión de medios de alcance nacional. Su perfil combina una sólida formación académica en periodismo y alta dirección con una amplia experiencia en liderazgo de proyectos comunicativos. En la actualidad, además, preside la Asociación Española de Radiodifusión Comercial. En la categoría social, el galardón ha sido concedido a Fundación Personas, entidad de referencia en la atención y el acompañamiento a personas con discapacidad intelectual y a sus familias. Con una amplia implantación territorial y una trayectoria marcada por el compromiso social, Fundación Personas desarrolla su labor desde una perspectiva centrada en la dignidad de la persona, la inclusión social y la mejora de la calidad de vida, especialmente en entornos rurales. La concesión de este premio reconoce su trabajo continuado, su cercanía a las personas más vulnerables y su aportación al fortalecimiento del tejido social. Con los Premios San Atilano, la Diócesis de Zamora quiere poner en valor ejemplos concretos de servicio, responsabilidad y compromiso, ofreciendo referentes que contribuyan a promover una sociedad más justa y solidaria, en sintonía con los valores del Evangelio. Tras la ceremonia de entrega de los galardones, se ofrecerá un ágape a los asistentes en las dependencias del Seminario San Atilano.  
21/01/2026más info
El Archivo Diocesano de Zamora se consolida como referente investigador en 2025
El Archivo Diocesano de Zamora se consolida como referente investigador en 2025
El Archivo Histórico Diocesano y el Archivo de la Catedral de Zamora se consolidan en 2025 como un referente para la investigación histórica y documental tras atender 7.650 consultas presenciales, realizadas por 218 usuarios procedentes de ocho países, según recoge el informe estadístico anual elaborado por el archivero diocesano, José Carlos de Lera Maíllo.   El Archivo Histórico Diocesano concentra la práctica totalidad de la actividad, con 7.538 consultas, lo que supone el 98,94 % del total, debido fundamentalmente a la riqueza y concentración de los fondos parroquiales. Por secciones, el fondo de Mitra registra 31 consultas, Secretaría de Cámara suma 208, y la Vicaría de San Millán alcanza 74 consultas. Los fondos incorporados, integrados mayoritariamente por archivos parroquiales, reúnen 7.255 consultas, el 94,84 % del total, impulsadas principalmente por la elaboración de árboles genealógicos.   El Archivo de la Catedral de Zamora contabiliza 63 consultas presenciales, mientras que la Biblioteca Diocesana atiende 19, completando el volumen total de actividad registrada durante el año.   En cuanto al perfil de los investigadores, la mayoría son españoles (88,99 %), aunque también acuden usuarios procedentes de Argentina, Estados Unidos, Francia, Inglaterra, Italia y Portugal. Durante 2025 se inscriben 105 nuevos usuarios, lo que eleva a 2.790 el número total de investigadores presenciales registrados en los archivos de la diócesis.   Respecto al objeto de investigación, las búsquedas genealógicas se sitúan, un año más, a la cabeza, con 5.986 consultas, que representan el 78,25 % del total, realizadas por el 73,85 % de los usuarios. En segundo lugar se encuentran los trabajos académicos dirigidos a la publicación científica, con 1.311 consultas, equivalentes al 17,14 %. A estas cifras se suman las consultas atendidas por correo electrónico, que complementan la atención presencial.   Los archivos diocesanos y catedralicios facilitan el servicio de consulta directa de sus fondos de miércoles a viernes, de 8.30 a 14.30 horas, en el Palacio Episcopal, mediante cita previa, y atienden igualmente peticiones y consultas a través del correo electrónico archivo@diocesisdezamora.es.   A lo largo del año continúa el tratamiento archivístico de los fondos, entendido como el conjunto de operaciones destinadas al control intelectual y físico de la documentación. Esta labor incluye los procesos de identificación, clasificación, descripción, indexación e instalación, esenciales para garantizar el acceso y la correcta conservación de los documentos.   El centro documental de la diócesis custodia 401 fondos parroquiales procedentes de 278 núcleos de población, todos ellos concentrados y descritos. Este proyecto tiene su origen en el Decreto de Erección del Archivo Diocesano, promulgado el 1 de marzo de 1983 por el obispo Eduardo Poveda, y continúa avanzando en 2025 con la descripción de los fondos que permanecen en las parroquias por su cronología más reciente.   Junto a su función investigadora, el servicio archivístico diocesano desarrolla una destacada labor formativa, cultural y de difusión. Colabora mediante convenio con la Universidad de Salamanca en la realización de prácticas externas para estudiantes de máster, y con el Centro de la UNED de Zamora a través de visitas técnicas. Además, en colaboración con ZamorArte, se imparte un curso de iniciación a la investigación genealógica, reforzando el conocimiento y la difusión del patrimonio documental de la Iglesia en Zamora.
20/01/2026más info
Zamora acoge las Jornadas nacionales sobre Primer Anuncio y catecumenado
Zamora acoge las Jornadas nacionales sobre Primer Anuncio y catecumenado
La Diócesis de Zamora acoge hasta el jueves las Jornadas de la Comisión Episcopal para la Evangelización, Catequesis y Catecumenado, organizadas por la Comisión Episcopal para la Evangelización, Catequesis y Catecumenado, que reúnen a más de 120 participantes de toda España, entre obispos, presbíteros, diáconos, religiosos, religiosas, catequistas y agentes de evangelización. Las jornadas han sido inauguradas esta misma mañana por el obispo, Fernando Valera, quien ha dado la bienvenida a los participantes y les ha invitado a sentirse en su casa en una diócesis “llena de una belleza de siglos que queremos hacer vuestra como mensaje de esperanza”. En su intervención inicial, el prelado ha animado a los presentes a vivir el encuentro desde la confianza y el envío misionero: «No tengáis miedo. Cristo ha muerto y ha resucitado por ti y te envía a la misión como discípulo». El obispo ha subrayado también que el anuncio del Evangelio se realiza “a través de la Palabra y la Eucaristía, a través de los sacramentos” y pone el acento en el testimonio personal como clave de la evangelización. En este contexto, ha compartido su propia experiencia de fe y ha afirmado: «Recuerdo con 15 años el día que perdí a Jesús y encontré a Cristo», destacando el paso de una fe infantil a una fe vivida como seguimiento consciente. A lo largo de su intervención, Valera ha insistido en que el discipulado implica asumir la cruz y hacer de la fe una realidad encarnada en la vida cotidiana: «Seguir a Jesús es coger su cruz y seguirle, negarse a sí mismo y poner la mirada en Jesús». Al mismo tiempo, pone de relieve la realidad pastoral de la diócesis, marcada por un amplio territorio con 303 parroquias, muchas de ellas en el medio rural. El programa de las jornadas incluye ponencias, encuentros para el diálogo en grupos y espacios de discernimiento sobre el Primer Anuncio, el catecumenado y los procesos de iniciación cristiana. Intervienen, entre otros, Mons. D. José Rico Pavés, obispo de Asidonia-Jerez y presidente de la Comisión Episcopal para la Evangelización, Catequesis y Catecumenado, y Mons. D. Mikel Garciandía Goñi, obispo de Palencia. Las celebraciones litúrgicas estructuran el desarrollo del encuentro. La Eucaristía con vísperas será presidida esta misma tarde por el obispo Fernando Valera, y las jornadas concluyen con la Eucaristía de envío, desde la que los participantes regresan a sus diócesis para continuar anunciando a Cristo, “no como piezas de museo, sino como un Cristo vivo, presente, muerto y resucitado”.
20/01/2026más info
ZamorArte halla una pintura gótica de Villalpando en  Estados Unidos
ZamorArte halla una pintura gótica de Villalpando en Estados Unidos
Una investigación reciente ha permitido identificar una tabla pintada a mediados del siglo XV por Nicolás Francés, uno de los artistas más reconocidos del gótico internacional. La obra ha formado parte del retablo de la iglesia de San Miguel de Villalpando y ha correspondido a una de las cuatro tablas originales que lo integraban. El conjunto estaba compuesto por cuatro pinturas “hermanas”. Hasta el momento, se ha tenido constancia de la localización de tres de ellas en importantes instituciones museísticas: el Museo de Arte de Cincinnati, el Museo Nacional de Arte de Cataluña y el Museo de Montserrat. La cuarta tabla ha permanecido en paradero desconocido desde su salida de Villalpando en 1957. La localización de la obra ha sido posible gracias a una metodología de investigación innovadora desarrollada por el historiador del arte Jaime Gallego, de ZamorArte. Tras varios meses de trabajo, Gallego ha localizado un negativo fotográfico fechado en 1960 en el Institut Amatller, procedente del fondo del historiador y marchante José Gudiol Ricart. Este documento ha acreditado la presencia de la pintura en el mercado internacional del arte y se ha convertido en un elemento clave para seguir la pista de la obra. A partir de este hallazgo, se ha analizado la correspondencia mantenida entre la Schaeffer Gallery de Nueva York y el Cincinnati Art Museum, en la que se ha constatado el interés de esta institución por adquirir la pintura, aunque la operación finalmente no se ha materializado. Para determinar su ubicación actual, se han aplicado técnicas de inteligencia artificial a la imagen histórica, cuyos resultados han arrojado dos coincidencias exactas con fotografías recientes tomadas por visitantes del museo en el que se custodia la obra. El análisis de los metadatos de dichas imágenes ha permitido identificar la tabla en los archivos digitales del Michele and Donald D’Amour Museum of Fine Arts, ubicado en Springfield (Massachusetts, Estados Unidos). La institución ha confirmado que custodia la pintura, titulada Procesión al Monte Gargano, en su galería de arte medieval, y ha colaborado estrechamente con ZamorArte para reconstruir el recorrido de la pieza hasta su ingreso en el museo, facilitando asimismo documentación y material fotográfico. Según ha señalado Jaime Gallego, “aunque duele tener esta y otras pinturas tan lejos de Villalpando, hoy solo queda lamentar que el patrimonio se haya malvendido y asumir que no se pueda exigir su devolución”. No obstante, ha subrayado que el hallazgo “es un motivo más para valorar el patrimonio que aún se conserva y cuidarlo de mejor manera, empezando por la propia iglesia de San Miguel, de la que salieron las tablas y que actualmente se encuentra en un estado de grave deterioro”. En este sentido, ha destacado que “las cuatro tablas de Nicolás Francés han sido las mejores embajadoras de la villa” y ha expresado el deseo de que puedan reunirse en el futuro en una exposición temporal en el proyectado Museo de la iglesia de San Pedro de Villalpando. La investigación sobre las pinturas góticas de San Miguel se presentará en el Congreso Internacional Memoria de la Ausencia, que se celebrará próximamente en la ciudad de Burgos. En este contexto, el 23 de enero Jaime Gallego ofrecerá una ponencia dedicada al periplo de estas obras maestras de la pintura gótica, en la que aportará información inédita sobre el patrimonio villalpandino expoliado durante el siglo XX.
12/01/2026más info
La Diócesis de Zamora celebra el Bautismo del Señor
La Diócesis de Zamora celebra el Bautismo del Señor
La Iglesia Arciprestal de San Ildefonso ha acogido hoy la celebración de la Eucaristía del Domingo del Bautismo del Señor, una jornada que invita a contemplar el inicio de la vida pública de Jesús y a profundizar en el sentido del Bautismo cristiano. La celebración ha estado presidida por el obispo Fernando Valera, quien, en su homilía, ha centrado su reflexión en el significado del Bautismo de Cristo como manifestación del amor de Dios y como fundamento de la identidad cristiana. El obispo ha recordado que la venida de Jesús al mundo abre definitivamente un horizonte de esperanza para la humanidad: «Celebrando la Navidad, Dios nos ha dado la certeza de que el cielo se rasgó con la venida de Jesús». A partir de este misterio, ha subrayado que el Bautismo no es solo un acontecimiento del pasado, sino un don que sigue actuando hoy en la vida de los creyentes: «Es posible también para cada uno de nosotros, si nos dejamos invadir por el amor de Dios, que nos es donado por primera vez en el bautismo». En su reflexión, el obispo Fernando Valera ha destacado también que la voz del Padre que se escucha en el Jordán sigue resonando en la vida de cada bautizado, recordando su condición de hijo amado: «Tú eres mi hijo, en quien me complazco». Desde esta certeza, ha invitado a renovar la fe bautismal, a vivir con mayor fraternidad y a dejar que el amor de Dios transforme la vida personal y comunitaria, siguiendo el camino trazado por Jesucristo desde el Bautismo.
11/01/2026más info
Clausurado el Año Jubilar de la Esperanza en la Diócesis de Zamora
Clausurado el Año Jubilar de la Esperanza en la Diócesis de Zamora
La Diócesis de Zamora ha clausurado el Año Jubilar de la Esperanza, un tiempo de gracia que se abrió a finales de 2024 y que ha acompañado a la Iglesia diocesana hasta este momento final celebrado en ñas diferentes sedes jubilares. Un año marcado por la invitación constante a volver al corazón del Evangelio, a permanecer en el amor de Dios y a convertirse en testigos de esperanza en medio de la realidad concreta de nuestra tierra. El Jubileo se abrió en la fiesta de la Sagrada Familia, con una celebración que el obispo, Fernando Valera, situó desde el inicio en una clave profundamente espiritual y pastoral. En aquella homilía de apertura, el obispo recordaba que «la puerta santa del corazón de Dios se abre para ti», subrayando que la esperanza cristiana no es una idea abstracta ni una espera pasiva, sino una experiencia viva que transforma la existencia: «con Él florece la alegría, con Él la vida cambia, con Él la esperanza no defrauda». Desde ese primer momento, el Jubileo fue presentado como una llamada a permanecer en el amor, lema episcopal del obispo Fernando y eje vertebrador de todo el Año Jubilar. Una permanencia que se concreta en la comunión, el compromiso, la entrega y el servicio, y que ha llamado a la Iglesia que peregrina en Zamora a vivir con fidelidad su vocación en el aquí y el ahora. Durante el Año Jubilar se han celebrado asimismo los distintos jubileos sectoriales, en los que han participado los diversos ámbitos de la vida diocesana —sacerdotes, cofradías, vida consagrada, jóvenes, familias y otras realidades eclesiales—, expresando la riqueza y diversidad de la Iglesia que peregrina en Zamora. El Año Jubilar se ha vivido igualmente en las distintas sedes jubilares: la Santa Iglesia Catedral de Zamora, la iglesia de San Ildefonso, la Casa de Acogida Betania, el Colegio San Vicente de Paúl (Benavente), la Residencia San Agustín (Toro), SOES Aliste-Alba y la sede jubilar de Sogo de Sayago. La clausura de esta celebración tan significativa se ha ido sucediendo en las diferentes sedes jubilares y, de forma especial, el obispo, Fernando Valera, quiso estar presente en la de Sogo de Sayago el pasado sábado día 20, acompañando a los fieles de este arciprestazgo en la oración y la acción de gracias por todo lo que se ha vivido durante este tiempo de gracia. El relato del Evangelio de la Sagrada Familia, tan presente en la homilía inaugural, ha iluminado también el camino jubilar: una Iglesia que se sabe familia, que acompaña, que sufre con los que sufren y se alegra con los signos de vida que han surgido. Como expresó el obispo Fernando Valera, «esta Iglesia diocesana es su familia, y sus gozos y heridas forman parte de su propio ministerio pastoral». Especial relieve ha tenido, durante todo el Año Jubilar, el deseo de llevar esperanza allí donde se ha perdido: en las vidas heridas, en la soledad, en el cansancio, en los sueños rotos, en la pobreza y en el sufrimiento. Una llamada que sigue resonando con fuerza al concluir el Jubileo y que interpela a toda la comunidad diocesana a no instalarse en la rutina ni en la mediocridad, sino a dejarse inquietar por el sueño de Dios. La clausura del Año Jubilar de la Esperanza no ha supuesto un punto final, sino un envío. El tiempo jubilar ha querido recordar que la esperanza cristiana se acoge y se vive en el presente, en esta tierra de Zamora que “sufre y gime”, pero en la que Dios sigue actuando. Como expresó el obispo en la apertura del Jubileo, «el jubileo se abre para que a todos les sea dada la esperanza»; ahora, esa esperanza ha de prolongarse en la vida ordinaria de la Iglesia diocesana. Con gratitud por todo lo que se ha vivido, la Diócesis de Zamora da gracias a Dios por los frutos espirituales y comunitarios de este Año Jubilar y anima a todos los fieles a perseverar en la fe, la caridad y la esperanza, recordando siempre que la esperanza no defrauda.
29/12/2025más info
El Consejo Presbiteral avanza en el camino de las Unidades Pastorales
El Consejo Presbiteral avanza en el camino de las Unidades Pastorales
El Consejo Presbiteral de la Diócesis de Zamora se ha reunido esta mañana, presidido por el obispo Fernando Valera, para abordar diversos asuntos de la vida pastoral diocesana. Entre los puntos del orden del día, ha ocupado un lugar central la reflexión y el estudio del documento de trabajo «Criterios y normas para las Unidades Pastorales», que se presenta como un instrumento para avanzar en el proceso de renovación pastoral y misionera de la diócesis, en sintonía con el camino sinodal que se está recorriendo en la Iglesia. El documento propone criterios y orientaciones para la constitución y el funcionamiento de las Unidades Pastorales, entendidas como la unión estable y progresiva de parroquias cercanas dentro de un mismo arciprestazgo, confiadas a uno o varios presbíteros y acompañadas por equipos ministeriales. Su objetivo es favorecer una pastoral de conjunto que impulse la comunión, la corresponsabilidad y la participación de todo el Pueblo de Dios en la misión evangelizadora. Durante la sesión, los miembros del Consejo han compartido aportaciones y reflexiones sobre los principios que sustentan este modelo pastoral, especialmente la espiritualidad de comunión, la sinodalidad como modo de ser Iglesia y la necesidad de responder a los desafíos actuales de la evangelización en nuestra diócesis. Asimismo, el documento aborda distintos ámbitos de la vida eclesial —la liturgia, la catequesis, la acción caritativa y social, la atención pastoral y la organización económica— con el fin de ofrecer un marco común que ayude a las comunidades parroquiales a caminar juntas, respetando la diversidad de realidades presentes en el territorio diocesano. El Consejo Presbiteral continúa así su tarea de acompañar al obispo en el discernimiento pastoral, aportando su reflexión y experiencia al proceso que la Diócesis de Zamora vive en este tiempo, con el deseo de fortalecer la misión evangelizadora y la vida comunitaria de sus parroquias.
15/12/2025más info
Entrevista a Ignacio Enríquez, próximo diácono permanente de la Diócesis de Zamora
Entrevista a Ignacio Enríquez, próximo diácono permanente de la Diócesis de Zamora
Este sábado 20 de diciembre, la Iglesia de Zamora vivirá un acontecimiento de especial relevancia con la ordenación diaconal de Ignacio Enríquez, director de Cáritas Diocesana de Zamora. Un paso decisivo en su camino de fe y de servicio, fruto de un largo proceso de discernimiento, formación y acompañamiento, vivido desde la escucha atenta a la llamada de Dios y desde la entrega generosa a los demás. Con motivo de esta ordenación como diácono permanente, compartimos esta entrevista en la que Ignacio, conocido y querido por muchos como Nacho, abre su corazón y nos acerca a su experiencia vocacional, al sentido profundo de este ministerio y a la vivencia personal de una llamada que transforma y compromete.   ¿Cómo sentiste la llamada a este ministerio? Efectivamente fue una llamada de Dios. Llegó desde una propuesta que nunca hubiera imaginado la grandeza de la misma, me desbordaba desde el principio, y es que uno no se levanta por la mañana y se dice a sí mismo “voy a ser diácono”. Ha sido un proceso de discernimiento, de formación y de preparación, en el que han estado presentes muchas personas que han sido determinantes, con momentos muy duros y otros muy ricos. Cuando te abres al Señor, Él hace de las suyas, se sirve de cualquier rendija o circunstancia para susurrarte al corazón lo que ha soñado para ti. Ahí comenzó el proceso lento de discernimiento al diaconado, en el que das un paso fiándote de Él. Ese don que recibo no es para mí, es para los demás. El viaje de la fe solo se lleva a cabo, paradójicamente, con la increíble certeza en la más grande de las inseguridades. “Sé de quien me he fiado” (2 Tim 1,12). Cuando ganar es perder y perder es ganar. Ahora mismo lo estamos viviendo con toda la ilusión serena de quien no puede controlar casi nada y se sabe realmente indigno e incapaz, pero también con el gozo y la gratitud de un enamorado. Dios me conoce mejor que yo, y si Él nos ha elegido, sabrá por qué lo ha hecho, dónde ponernos y cómo capacitarnos. A mí me corresponde decir “sí”, confiar mucho y disfrutar de la Vida y del mundo al modo cristiano: encarnado pero desprendido, muy alegre y sobre todo muy esperanzado, porque la resurrección es capaz de transfigurar toda cruz. ¿Hubo un momento decisivo o proceso interior claro? Como san Ignacio de Loyola, “el amor y el servicio son los dos ejes de los ejercicios espirituales”. Creo que los ejercicios espirituales fueron el momento decisivo para este proceso al diaconado. Son un entrenamiento diseñado para dejar de lado todas las afecciones desordenadas y así buscar y hallar la voluntad de Dios con un corazón libre. En ellos se conjugan el silencio, la reflexión, las herramientas para la elección y la confirmación interior. En resumen, son una fase intensiva dentro de un proceso continuo que clarifica el camino vocacional. ¿Cuál es, según tú, la esencia del diaconado permanente? La especificidad del ministerio diaconal viene dada por la vivencia armonizada de la llamada tríada ministerial: Caridad, Evangelización y Liturgia. El diácono es siervo de la Palabra, servidor de la Mesa y sirviente de los hermanos. Como enseña el Concilio Vaticano II, somos ordenados diáconos no para ejercer el sacerdocio, sino para realizar un servicio (Lumen Gentium, 29). ¿Qué funciones te resultan más significativas? El diácono es un ministro ordenado que imita a Cristo Siervo, dedicándose al servicio de la Iglesia y del mundo, colaborando estrechamente con los sacerdotes y obispos, sin sustituir nunca la labor del presbítero. El diaconado no es una prótesis, sino un brazo apostólico. No llega como sustituto del presbiterado ni como amenaza al laicado, sino como heraldo del Evangelio. La palabra diácono proviene del griego diakonía, que significa servicio. El diácono es un facilitador dentro y fuera de la liturgia, recordando siempre que el ser precede al hacer. ¿Cómo crees que vas a combinar tu vida familiar, profesional y ministerial? Este paso no cambia nada, pero lo cambia todo. La vida se ve alterada para el bien de todos, bendecida por la gracia del Espíritu Santo. Mi esposa, Yoli, es el pilar fundamental que sostiene este proceso, viviendo esta vocación con oración, generosidad y entrega. Sin la vocación al matrimonio no es posible la vocación al diaconado. Ambas forman un solo cuerpo. Buscar ese equilibrio es un reto hermoso, donde la vida familiar, laboral y ministerial se viven de forma integradora y armónica. ¿Qué aportan los diáconos permanentes a la Iglesia de hoy? Los diáconos aportan fidelidad a la vocación y cercanía a la realidad cotidiana. La gente demanda una Iglesia acogedora, cercana, que escuche y hable un lenguaje actual. Desde ahí se puede proponer el Evangelio como sentido de vida y generar una auténtica cultura de evangelización. ¿Cómo ves la misión de la Iglesia local en los próximos años? Una Iglesia que se adapta a los cambios del tiempo y pone su misión al servicio de las necesidades materiales y espirituales. Una Iglesia sinodal, donde todos tienen su papel y caminamos juntos como miembros del Cuerpo de Cristo. Veo una evangelización más contextualizada, un servicio social más profundo y una reafirmación de la comunidad como faro de esperanza. ¿Con qué mensaje animarías a otros laicos a dar este paso? Que no tengan miedo. Que se den la oportunidad de discernir y escuchar la llamada de Dios. No tenemos una Iglesia perfecta, pero precisamente por eso somos necesarios todos. Solo desde la corresponsabilidad podremos construir una Iglesia y un mundo más parecidos a los que Dios soñó.   Queremos desear a Nacho la mayor de las suertes en esta nueva etapa de su vida, confiando en que su ministerio diaconal sea fuente de servicio, cercanía y esperanza para toda la comunidad diocesana. Asimismo, invitamos a todas las personas que deseen acompañarlo con su oración a participar en la vigilia que se celebrará este jueves 18, a las 20.30 horas, en la capilla del Seminario.
15/12/2025más info
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