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Fiesta de Fátima en la parroquia de San Vicente
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12/05/2023

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Fiesta de Fátima en la parroquia de San Vicente

La parroquia de San Vicente celebra en Zamora la fiesta de la Virgen de Fátima ante una imagen tallada en Portugal por el mismo escultor que hizo la original que preside el santuario. La misa tendrá lugar mañana sábado, 13 de mayo, a las 11 de la mañana en la capilla de Fátima y a continuación se rezará el Rosario, la novena y se dará a venerar la reliquia de la encina sobre la que se apareció la Virgen.

Según cuenta el que fue párroco de San Vicente, don Gregorio González, en 1943, tras haber restaurado la capilla de San Pedro in Cathedra, que hasta entonces era un trastero, los sacerdotes de la parroquia decidieron convertir ese espacio privilegiado levantado en el siglo XVI en una capilla mariana dedicada a la Virgen de Fátima a la que tenían gran devoción. Para ello pensaron en traer “una imagen tallada y a ser posible por un escultor portugués, que por sus relaciones con los videntes y el ambiente que existía en torno a Fátima, junto con una profesionalidad artística de garantía, pudiese esculpir la imagen que deseábamos para nuestra capilla”.

Contactaron con el artista portugués José Ferreira Thedim (1892-1971), el escultor natural de São Mamede de Coronado, que se encargó de tallar la primera estatua de la Virgen de Fátima siguiendo las indicaciones de una de las videntes, Lucía dos Santos, y que hoy se conserva en la Capelinha de las apariciones. Cuando se pusieron en contacto con él, Ferreria Thedim había recibido la cruz Pro Ecclesia et Pontifice y obtenido importantes premios en diversas exposiciones internacionales. En el mes de julio aceptó el encargo de Zamora y unos meses después el párroco firmó un contrato por el cual, el escultor se comprometía a entregar una imagen de 130 centímetros y tallada en madera de cedro de Brasil. Al comenzar el año siguiente, la imagen estaba ya concluida y para recibirla el párroco don Gregorio González y su coadjutor don Jerónimo Aguado se desplazaron hasta Portugal en el mes de abril de 1949. La recogieron en Oporto y fueron con ella hasta Fátima para bendecirla en la misma capilla de las apariciones.

En aquel momento el santuario y su entorno era muy distinto al actual. Aun vivían en unas casas paupérrimas de Ajustrel, la localidad más cercana a las apariciones, los padres y los familiares de los videntes, cuyas calles estaban sin pavimentar y eran difícilmente transitables. La hermana de Lucía, María de Los Ángeles cortó con un cuchillo un trozo de la encina donde se apareció la Virgen y se la entregó al párroco de San Vicente para que conservaran en Zamora este fragmento arbóreo como recuerdo de aquella visita, una reliquia que aún se conserva en la parroquia y que se da a venerar el trece de mayo de cad año, fiesta de la Virgen de Fátima.

De regreso, y tras pasar ciertos apuros para cruzar la frontera, la imagen llegó a la diócesis en el mes de mayo de 1949, siendo recibida por todas las parroquias por las que hizo escala: El Cubo del Vino, Corrales, Morales del Vino y Zamora. En la capital recorrió todas las parroquias y terminó en la catedral donde se celebró una misa multitudinaria en al atrio para continuar después una procesión desde el primer templo diocesano hasta la parroquia de San Vicente, su definitivo emplazamiento.

La capilla del siglo XVI donde se custodia actualmente la imagen se había restaurado previamente, colocándose un magnífico retablo barroco que estaba en la nave del templo con la Sagrada Familia. Se adaptó para albergar en su interior la nueva imagen de la Virgen de Fátima para lo cual, el escultor catalán Celestino Roig Artigas, un artista exiliado en Zamora por haber formado parte de las milicias republicanas, talló el relieve del bosque que simula el lugar de las apariciones y los niños que oran de rodillas ante la imagen. Le ayudó en esa tarea un jovencísimo Ramón Abrantes y para los niños utilizaron como modelos a tres niños de Zamora, una de las cuales aún vive.

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Nuevos nombramientos en la Diócesis de Zamora
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El obispo, Fernando Valera, firmó ayer, 15 de octubre, festividad de Santa Teresa de Jesús, una serie de nombramientos que reorganizan el Tribunal Eclesiástico y los servicios jurídicos diocesanos. La reorganización incluye la creación de la Delegación Episcopal para la Coordinación del Tribunal Eclesiástico, Asuntos Jurídicos, Administrativos y Civiles, al frente de la cual estará Raúl Román Sánchez, promotor de justicia de la diócesis, nombrado para un periodo de tres años. El decreto de constitución de esta delegación subraya la necesidad de contar con un apoyo especializado que contribuya a la correcta aplicación del derecho, la protección de los derechos y deberes de los fieles y la seguridad jurídica de las decisiones diocesanas. Entre sus objetivos figuran también la adecuada relación con el ordenamiento civil, la prevención de litigios y la transparencia. Las decisiones permiten diferenciar las responsabilidades de la Vicaría General y de la Vicaría Judicial, y refuerzan el apoyo técnico y jurídico a la actividad de la diócesis. El cambio principal es el nombramiento de Juan José Carbajo Cobos como vicario judicial, en sustitución de Pedro Faúndez Mayo, que continúa como vicario general y pasa a ejercer como juez diocesano. De este modo, ambas vicarías dejan de recaer en una misma persona, distinguiendo la responsabilidad ejecutiva del gobierno diocesano de la dirección de la actividad judicial. Esta diferenciación de funciones, prevista en el derecho de la Iglesia, se realiza dentro de la autoridad que corresponde al obispo. Supone una distribución más clara de las responsabilidades de gobierno y de administración de justicia, al servicio de los derechos de los fieles y de la seguridad jurídica. Juan José Carbajo, hasta ahora notario y actuario del Tribunal, asume la Vicaría Judicial por un periodo de tres años. Junto a él, José Francisco Matías Sampedro ha sido nombrado vicario judicial adjunto, y Pedro Faúndez Mayo y Edgardo Rivera Chica, jueces diocesanos. José Manuel Rubio Maldonado deja su responsabilidad como juez y pasa a desempeñar el oficio de notario actuario, encargado de dar fe de las actuaciones judiciales y de autenticar la documentación del Tribunal. Estos nombramientos tienen también una duración de tres años. Asimismo, Fernando Valera ha nombrado a Israel López Campos abogado y letrado de la Diócesis de Zamora, por un periodo de tres años. Se le encomiendan la dirección técnica de la asesoría jurídica, la asistencia en la gestión administrativa y el asesoramiento especializado en recursos humanos. López Campos asume también la responsabilidad técnica de cumplimiento normativo, que comprende la supervisión y actualización del plan de prevención de delitos e integridad institucional, así como la gestión de las comunicaciones recibidas a través del canal de denuncias, con las debidas garantías de confidencialidad, legalidad y respeto al procedimiento. Con estas decisiones, el obispo sitúa el servicio de la justicia y el rigor en la gestión al servicio de las personas y de la misión pastoral de la Iglesia.
16/10/2026más info
Zamora prepara la despedida de la comunidad claretiana tras 125 años en la ciudad
Zamora prepara la despedida de la comunidad claretiana tras 125 años en la ciudad
La huella de los Misioneros Claretianos en Zamora está ligada a la vida de generaciones de alumnos y familias, a su labor educativa y a su servicio a la Iglesia. Tras 125 años de presencia en la ciudad, la despedida de la comunidad reunirá a la sociedad zamorana y a la comunidad diocesana en dos actos de agradecimiento, los días 23 y 24 de octubre. El Colegio Corazón de María acogerá el primero de estos encuentros y la Catedral será el lugar de la eucaristía de acción de gracias, presidida por el obispo, Fernando Valera. La convocatoria, promovida por el Colegio Corazón de María, la Comunidad Claretiana de Zamora y la Provincia Claretiana de Santiago, quiere reconocer una historia de educación, evangelización y servicio. Será también una ocasión para que quienes han formado parte de ella puedan expresar su cercanía y agradecimiento a los misioneros. El viernes 23 de octubre, de 12:30 a 14:00 horas, el Colegio Corazón de María, en la carretera de Almaraz, 18, celebrará un acto de carácter colegial, institucional y social. Alumnado, familias y representantes de las instituciones participarán en un encuentro en el que la música y los testimonios ayudarán a recorrer la memoria de la presencia claretiana en Zamora y su vinculación con la ciudad. La despedida tendrá su expresión diocesana el sábado 24 de octubre, a las 12:00 horas, en la Catedral de Zamora. Fernando Valera presidirá la eucaristía de acción de gracias, que reunirá a la familia claretiana y a la comunidad diocesana para agradecer a Dios estos 125 años de entrega y acompañar a los religiosos en el cierre de esta etapa. Los organizadores invitan a participar a la comunidad educativa actual, antiguos alumnos y sus familias, personas vinculadas a los claretianos y ciudadanos que deseen sumarse a este reconocimiento. Dos celebraciones para poner nombre y rostro al agradecimiento de Zamora a quienes han contribuido, desde las aulas y la misión evangelizadora, a la formación humana y cristiana de tantas personas.
15/10/2026más info
Zamora, un siglo con el Domund: de las primeras colectas al compromiso de 60 misioneros
Zamora, un siglo con el Domund: de las primeras colectas al compromiso de 60 misioneros
Zamora fue, junto con Santander, una de las dos primeras diócesis españolas que celebraron el Domund en 1926. Cien años después, mantiene ese compromiso con 60 misioneros zamoranos repartidos por el mundo y una solidaridad que se tradujo en 40.790,11 euros en la pasada campaña. La Delegación de Misiones ha presentado la jornada que se celebrará este domingo, 18 de octubre, con una invitación a sostener la labor evangelizadora, educativa y asistencial de la Iglesia en los territorios de misión. En la presentación han intervenido César Salvador, vicario episcopal de Misión Samaritana; Cristina Ruiz, colaboradora de la Delegación de Misiones; y Ángel Francisco Simón, obispo emérito de Chimbote, natural de Carbellino de Sayago, que ha compartido el testimonio de una vida dedicada a la misión en Perú. César Salvador ha recordado que el Domund expresa una responsabilidad que corresponde a toda la comunidad cristiana: «Todos los cristianos, desde nuestro bautismo, somos misioneros». Ha explicado que esta jornada permite acompañar a las iglesias jóvenes que, pese a su vitalidad, todavía necesitan apoyo para consolidar sus comunidades y atender a la población. En este sentido, ha subrayado que la misión une el anuncio del Evangelio con el desarrollo integral de las personas. La construcción de parroquias, la formación y el acompañamiento pastoral van de la mano de escuelas, dispensarios y hospitales, especialmente en lugares donde el acceso a la educación y a la atención sanitaria resulta más difícil. Por su parte, Cristina Ruiz ha destacado la temprana implicación de Zamora en el Domund y ha presentado el balance de la pasada edición. Los 40.790,11 euros recaudados procedieron de las aportaciones de parroquias, colegios, fundaciones, cofradías y particulares. Junto a esa colaboración económica, la Delegación desarrolla actividades de animación misionera en colegios e institutos para acercar a niños y adolescentes la realidad de quienes dedican su vida a estas comunidades. El testimonio de Simón Piorno ha puesto rostro a ese compromiso. Su primera experiencia en Perú llegó a los 21 años, cuando se incorporó durante dos cursos a una labor educativa en el vicariato apostólico de Jaén. Más tarde regresó como sacerdote y desarrolló allí su ministerio antes de asumir responsabilidades episcopales en Chachapoyas, Cajamarca y Chimbote. «He sido sumamente feliz trabajando como misionero», ha afirmado el obispo emérito, sin ocultar las dificultades vividas, entre ellas los años de violencia terrorista. De la labor de los misioneros ha destacado su entrega «en cuerpo y alma a atender las necesidades materiales y espirituales de la población». Como ejemplo, ha recordado la solidaridad que permitió sostener la Maternidad de María, en Chimbote, y la implicación de escolares estadounidenses que colaboraban cada año con este centro. Desde esa experiencia ha dirigido una petición a su tierra: «Le pido a Zamora que también en esta oportunidad, en los cien años del Domund, sean generosos con esta obra de la Iglesia». Este sábado, 17 de octubre, a las 11.30 horas, tendrá lugar el tradicional envío de huchas, con el que los niños saldrán a las calles para invitar a los zamoranos a colaborar. La Delegación prepara, además, otras actividades para conmemorar el centenario, que se anunciarán próximamente. Los donativos pueden entregarse en las colectas de este domingo en las parroquias de la diócesis, en la Delegación de Misiones, ubicada en el Seminario San Atilano, y a través de las cuentas de Obras Misionales Pontificias de Zamora en Banco Santander y Caja Rural. Durante la presentación se ha agradecido también el trabajo de los voluntarios y, de manera especial, de la delegada de Misiones, Elvira Olmos.
15/10/2026más info
- «La espiritualidad de nuestro tiempo» inaugura el curso del Centro Teológico San Ildefonso
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La Casa de la Iglesia–Seminario San Atilano acogerá este viernes, 16 de octubre, a las 17:00 horas, la conferencia «La espiritualidad de nuestro tiempo», a cargo del teólogo Emilio José Justo. La sesión inaugurará el ciclo de formación teológica «Temas fronterizos», organizado por el Centro Teológico San Ildefonso para el curso 2026-2027. El nuevo ciclo propone cinco encuentros con Emilio José Justo para acercar la reflexión teológica a algunas de las cuestiones más relevantes de la sociedad contemporánea. Tras la sesión inaugural de este viernes, el programa abordará la democracia y la laicidad, los desafíos de las nuevas tecnologías, el feminismo y la teoría de género, y la visión cristiana de la ecología. Las sesiones, de carácter público, se desarrollarán en la Casa de la Iglesia–Seminario San Atilano, a las 17:00 horas, como parte de la propuesta formativa del Centro Teológico para este curso.
14/10/2026más info
La UPSA y la Diócesis de Zamora abren una nueva etapa de colaboración con cerca de 80 alumnos
La UPSA y la Diócesis de Zamora abren una nueva etapa de colaboración con cerca de 80 alumnos
El Seminario San Atilano ha acogido este martes, 13 de octubre, la inauguración del Programa Superior Senior en Patrimonio Cultural de Zamora, una iniciativa de la Universidad Pontificia de Salamanca (UPSA) y la Diócesis de Zamora, con la colaboración de la Fundación ZamorArte y el mecenazgo de la Fundación Caja Rural de Zamora. Cerca de 80 alumnos se han matriculado en esta primera edición, que abre una nueva etapa de colaboración académica entre ambas instituciones y propone descubrir el patrimonio zamorano desde el arte, la historia, la música y la espiritualidad. El obispo, Fernando Valera, ha impartido la lección inaugural, centrada en la belleza como camino de acceso a Dios. A través de un recorrido por el significado de los templos románicos, la Catedral y su cimborrio, ha presentado el patrimonio como una expresión viva de la fe y de la experiencia de las generaciones que lo han construido y habitado. La expresión «Gritarán las piedras» ha servido de hilo conductor a una reflexión sobre la capacidad del arte para despertar la interioridad, suscitar esperanza y transformar la vida. «El arte nunca puede ser un anestésico. Da paz, pero no duerme las conciencias, las mantiene despiertas», ha señalado el obispo, que ha vinculado la contemplación de la belleza con la verdad, el bien y el compromiso con los demás. Antes de la inauguración, el prelado ha destacado el valor de comenzar esta colaboración universitaria desde una realidad que identifica a Zamora como ciudad, diócesis y provincia. «Pasear por esta ciudad, caminar, es como ir por los pasillos de un museo», ha afirmado. Asimismo, ha expresado su deseo de que el Seminario San Atilano sea un lugar de referencia para el desarrollo de nuevas iniciativas académicas y culturales. Por su parte, Pedro Sangro, vicerrector de Formación Permanente y Doctorado de la UPSA, ha subrayado que el programa constituye un primer paso en una relación que ambas instituciones desean consolidar con nuevos proyectos. Durante su intervención ha defendido una universidad abierta a quienes quieren continuar aprendiendo, con independencia de su edad o trayectoria profesional: «El saber no se jubila». Sangro ha destacado también que el patrimonio trasciende su dimensión artística o monumental, porque forma parte de la historia, la espiritualidad y la identidad de esta tierra. La respuesta a la convocatoria, que ha superado la previsión inicial de 50 alumnos, ha llevado a trasladar las sesiones al teatro del Seminario para dar cabida a todos los matriculados. El programa, dirigido a mayores de 50 años, ofrece más de 40 horas de formación distribuidas en cuatro itinerarios: románico, bellas artes, historia local y música. Las sesiones combinarán las aportaciones de profesores y especialistas con visitas que permitirán conocer directamente el patrimonio estudiado. En el acto también ha intervenido José Manuel Chillón, quien ha destacado que la propuesta invita a creyentes y no creyentes a comprender el patrimonio desde la experiencia humana y de fe que le da sentido. La coordinación corresponde a José Alberto Sutil, que ha participado, junto con Chillón, en el diseño del programa. La actividad lectiva continuará el próximo martes, 20 de octubre, a las 17.00 horas, con la sesión de José Manuel Chillón titulada «¿Qué pensaba el hombre del románico?».
13/10/2026más info
San Torcuato acoge la tradicional celebración de la Virgen del Pilar
San Torcuato acoge la tradicional celebración de la Virgen del Pilar
La Guardia Civil de Zamora ha celebrado la fiesta de su patrona en una eucaristía marcada por el agradecimiento al servicio que presta en toda la provincia y por el recuerdo a sus familias y a los agentes fallecidos La iglesia de San Torcuato ha acogido este lunes, 12 de octubre, la tradicional celebración de la Virgen del Pilar, patrona de la Guardia Civil, en una eucaristía que ha reunido a miembros de la Comandancia de Zamora, familiares, autoridades y fieles. La celebración ha estado presidida por el obispo de Zamora, Fernando Valera, y ha supuesto, además, el primer Día del Pilar en Zamora de Jesús Tejada como nuevo teniente coronel jefe de la Comandancia,  La devoción a la Virgen del Pilar hunde sus raíces en una antigua tradición cristiana que sitúa en Zaragoza, en torno al año 40, la presencia de María junto al apóstol Santiago, al que habría alentado en su tarea evangelizadora sobre una columna o «pilar». Desde entonces, esta advocación ha quedado profundamente vinculada a la historia religiosa de España. La Virgen del Pilar es también patrona de la Guardia Civil desde 1913, cuando una Real Orden de Alfonso XIII reconoció oficialmente una devoción que llevaba décadas extendida entre los miembros del Cuerpo. La celebración de este año llega, además, pocos días después de que la Diócesis de Zamora concediera el Premio San Atilano, en su categoría social, al teniente coronel Héctor David Pulido García, anterior jefe de la Comandancia de la Guardia Civil de Zamora y también presente en el acto. El reconocimiento quiso agradecer su servicio a la provincia durante los años en los que estuvo al frente de la Comandancia, su proximidad a la población y su especial atención a las necesidades de un territorio extenso, envejecido y disperso como el zamorano. Este reconocimiento y la celebración compartida cada año en torno a la Virgen del Pilar son también expresión de la estrecha relación institucional y humana entre la Diócesis de Zamora y la Guardia Civil, construida desde el respeto a la misión propia de cada institución y desde una preocupación común por el servicio a las personas, especialmente en el medio rural. Precisamente sobre esa realidad ha girado buena parte de la homilía de Fernando Valera. El obispo presentó a María como el «pilar firme» sobre el que se sostienen la fe y la convivencia, recordando la imagen de los Hechos de los Apóstoles en la que la Madre de Jesús permanece reunida con la primera comunidad cristiana, orando y esperando la llegada del Espíritu Santo. Desde esta imagen estableció un paralelismo con el servicio que presta la Guardia Civil en Zamora. Se refirió especialmente a la presencia de los agentes en las carreteras y en los pueblos más alejados de cualquier comarca zamorana donde muchas veces representan la ayuda más inmediata cuando surge una dificultad. «Sois pilar de seguridad, pero, sobre todo, sois pilar de humanidad y cercanía», señaló durante la homilía, poniendo el acento en una tarea que va mucho más allá de las funciones estrictamente profesionales. Monseñor Valera incidió igualmente en la dimensión humana de esta vocación de servicio. Detrás de cada uniforme, recordó, hay una persona con sus alegrías, cansancios y dificultades; y al otro lado de cada actuación se encuentra alguien que puede necesitar auxilio, orientación o consuelo. Una responsabilidad que vinculó con valores como la justicia, el respeto a los demás y el compromiso con el bien común. También las familias de los guardias civiles ocuparon un lugar especial en sus palabras. El obispo recordó a quienes acompañan una profesión marcada en ocasiones por las ausencias, las mudanzas y las exigencias del servicio, definiéndolos como un sostén silencioso pero fundamental. La eucaristía mantuvo igualmente un recuerdo agradecido hacia todos los miembros de la Guardia Civil fallecidos en acto de servicio, particularmente quienes entregaron su vida en defensa de la paz y de los valores democráticos. La celebración del Pilar volvió así a reunir en San Torcuato a la Guardia Civil y a buena parte de la sociedad zamorana en torno a una advocación profundamente arraigada en la historia del Cuerpo. Una jornada de fiesta, pero también de reconocimiento a quienes, desde numerosos puestos repartidos por toda la provincia, hacen del servicio, la cercanía y la atención a las personas una parte esencial de su trabajo cotidiano. Rezo del Santo Rosario por los frutos de la visita pastoral
12/10/2026más info
Fernando Valera lleva su visita pastoral a catorce comunidades de Aliste
Fernando Valera lleva su visita pastoral a catorce comunidades de Aliste
  El obispo, Fernando Valera, realizará del 14 al 18 de octubre la visita pastoral a las Unidades de Acción Pastoral (UAP) de Fornillos y Valer, pertenecientes al arciprestazgo de Aliste-Alba. Durante cinco jornadas recorrerá catorce parroquias para encontrarse con sus comunidades, celebrar la fe y conocer de cerca sus necesidades y su vida pastoral. Bajo el lema «¡Bendito el que viene en nombre del Señor!» (Mt 21,9), la visita combinará momentos de oración, encuentros con los fieles y celebraciones eucarísticas. La acogida y el diálogo tendrán un lugar destacado en cada localidad, con especial atención a la realidad de las personas mayores y los enfermos. Como preparación, el lunes 12 de octubre se rezará el santo rosario por los frutos de la visita pastoral en las iglesias parroquiales de Valer, a las 17.00 horas, y Fornillos, a las 18.30 horas. El recorrido comenzará el miércoles 14 de octubre con un encuentro de oración en Fradellos, a las 10.00 horas, y continuará en Flores, a las 11.30 horas. La jornada concluirá con la eucaristía en Valer, a las 13.00 horas, a la que están convocados los fieles de las parroquias visitadas ese día. El jueves 15, Fernando Valera se encontrará con las comunidades de Arcillera, a las 10.00 horas, y Ceadea, a las 11.30 horas, antes de presidir la misa en Samir, a las 13.00 horas. El viernes 16, la visita continuará en Bercianos, a las 10.00 horas, y Puercas, a las 11.30 horas, con la celebración eucarística en Fornillos a las 13.00 horas. La jornada del sábado 17 se desarrollará por la tarde: el obispo visitará Moveros a las 17.00 horas y Brandilanes a las 18.00 horas, y presidirá la eucaristía en Castro a las 19.00 horas. El domingo 18 de octubre, Fernando Valera celebrará la misa dominical en Gallegos del Río, a las 10.30 horas. A las 12.00 horas, Domez acogerá la eucaristía de clausura, a la que están convocados sacerdotes, diáconos, religiosos y fieles del arciprestazgo, junto con representantes de las catorce comunidades, que acudirán con sus cruces parroquiales. La celebración final coincidirá con el Domund e incluirá la colecta destinada a las misiones. Al término de la eucaristía se rezará un responso por los difuntos de las parroquias visitadas y se celebrará un encuentro fraterno con un vino español en la plaza de la iglesia. La visita pastoral ofrece a estas comunidades una ocasión para fortalecer su vínculo con el obispo y con la Iglesia diocesana, compartir sus inquietudes y renovar su compromiso con la vida cristiana en los pueblos de Aliste-Alba.
11/10/2026más info
Víctor Jambrina, nuevo diácono al servicio de la Iglesia de Zamora
Víctor Jambrina, nuevo diácono al servicio de la Iglesia de Zamora
La Colegiata de Toro ha acogido este sábado la ordenación diaconal del joven de Entrala, que da un paso decisivo en su camino hacia el sacerdocio La diócesis de Zamora ha celebrado este sábado, 10 de octubre, la ordenación diaconal de Víctor Jambrina Domínguez, en una eucaristía presidida por el obispo, Fernando Valera, en la Colegiata de Santa María la Mayor de Toro, cantada por el coro La Mayor y en la que han participado más de medio centenar de sacerdotes, diáconos de diferentes diócesis, los seminaristas de la región y un nutrido número de familiares y amigos. La elección del lugar está especialmente vinculada a la etapa que vive actualmente el nuevo diácono, que desarrolla en esta ciudad una parte importante de su actividad pastoral.  Natural de Entrala y con 26 años, Víctor Jambrina ha recorrido un largo camino formativo que comenzó en el Seminario Menor San Atilano, donde cursó la ESO y el Bachillerato. Posteriormente continuó su preparación en el Seminario Mayor y obtuvo el Bachiller en Teología en la Universidad Pontificia de Salamanca, formándose también en el Teologado de Ávila, en Salamanca. Actualmente cursa el segundo año de la Licenciatura en Liturgia en la Universidad Eclesiástica San Dámaso, en Madrid.  Su formación ha estado acompañada desde el principio por una intensa experiencia pastoral. Además de su vinculación actual con Toro y con la pastoral vocacional, ha pasado por el Seminario Menor, la parroquia de Lourdes, Benavente, San Lázaro y distintas comunidades de Sayago, entre ellas Abelón, Moral de Sayago, Torregamones y Gamones. Un recorrido que le ha permitido conocer realidades muy diferentes de la diócesis y acercarse a las personas desde la vida concreta de las comunidades.  Precisamente ese contacto con la gente ha ido dando forma a su manera de entender la vocación. En los días previos a la ordenación, Víctor resumía el sentido del paso que ahora da como un deseo de “configurarse con Cristo siervo”. Para él, el diaconado no es únicamente una etapa previa al sacerdocio, sino una llamada concreta al servicio de la Palabra, la liturgia y la caridad.  Esta misma idea ha ocupado buena parte de la homilía del obispo. Fernando Valera ha recordado que ser diácono significa hacer presente en la Iglesia la diaconía de Jesucristo y ha situado el ministerio que comienza Víctor en la lógica del servicio y del encuentro con los demás. «La vocación al diaconado no nace de la búsqueda de refugio, ni de comodidades», señala el texto de la homilía, sino de la disposición para salir al encuentro del otro.  El obispo ha propuesto al nuevo diácono una referencia sencilla y exigente para su ministerio: la de Jesús, de quien san Pedro dice que “pasó haciendo el bien”. Un servicio que, según Fernando Valera, debe acercarse a las heridas y al dolor de las personas y llevar hasta ellas la cercanía del Evangelio.  Valera ha insistido también en la importancia de la vida interior, la oración y la relación personal con Cristo para sostener el ministerio. El nuevo diácono será servidor de la Palabra y del altar, pero esa misión —ha señalado— no puede reducirse a funciones o tareas, sino que debe brotar de una experiencia profunda de fe y traducirse en amor, alegría, paz, amabilidad, fidelidad y bondad.  La ordenación supone para Víctor la recepción del primer grado del sacramento del Orden. Se trata, en su caso, del diaconado y que se sitúa dentro del proceso de preparación hacia el sacerdocio. Desde ahora podrá proclamar el Evangelio y predicar, administrar el bautismo, asistir y bendecir matrimonios, celebrar exequias y distribuir la comunión, además de asumir de manera especial el servicio de la caridad.  La celebración adquiere también un significado especial para la diócesis porque la ordenación de un joven formado desde sus primeros años en los seminarios diocesanos constituye, en este contexto, un signo de esperanza y una invitación a seguir cuidando y acompañando las posibles vocaciones. Fernando Valera ha concluido confiando esta nueva etapa a la protección de la Virgen María y recordando a Víctor que la Iglesia de Zamora necesita ministros cuyo servicio nazca de un corazón enamorado de Jesucristo: «Esta Iglesia que peregrina en Zamora necesita que el servicio y el bien sean el reflejo de un corazón enamorado de Jesús».  Para Víctor Jambrina comienza ahora una etapa nueva. Lo hace precisamente en Toro, en medio de las comunidades a las que viene acompañando y con la mirada puesta en el sacerdocio, pero asumiendo desde hoy una palabra que define ya su ministerio: servicio.
10/10/2026más info
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