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Las Cenas Alpha, un espacio para redescubrir la fe en Zamora
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25/10/2025

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Las Cenas Alpha, un espacio para redescubrir la fe en Zamora

La Diócesis de Zamora continúa impulsando las Cenas Alpha, una propuesta evangelizadora que busca acercar la fe cristiana a quienes se han alejado o nunca la han vivido, ofreciendo un espacio de encuentro, diálogo y reflexión sobre las grandes preguntas de la vida.

El sacerdote Florencio Gago, párroco de San Lázaro (Zamora), explica que esta iniciativa “forma parte de los métodos de primer anuncio que tratan de suscitar una relación personal con Jesucristo”. En sus palabras, “los métodos tradicionales de evangelización han dejado de valer en muchos contextos, y es necesario buscar nuevas formas que permitan hablar de Dios en un lenguaje cercano y accesible”.

Las Cenas Alpha consisten en una serie de doce o trece encuentros semanales que combinan tres momentos: una cena sencilla servida por voluntarios, una charla o vídeo que plantea cuestiones fundamentales sobre la existencia y la fe, y un espacio de diálogo abierto en el que cada participante puede compartir libremente sus inquietudes o experiencias personales. “No es una catequesis, sino un lugar donde poder hablar, escuchar y compartir”, señala el párroco.

El método Alpha nació en la parroquia anglicana de la Santísima Trinidad de Londres (Holy Trinity Brompton) en los años noventa, y se ha extendido a numerosos países y confesiones cristianas, incluida la Iglesia Católica. En la Diócesis de Zamora se lleva desarrollando desde hace aproximadamente una década, con la participación de entre veinte y cuarenta personas en cada edición. “Intentamos llegar a las distintas parroquias y ofrecer un sitio para todos: creyentes, alejados o personas sin fe”, añade Florencio Gago.

El sacerdote subraya que iniciativas como esta buscan responder a la preocupación por la evangelización en las sociedades occidentales, donde “parece que se ha dado la espalda a Dios”. Frente a esta realidad, Alpha se propone como un instrumento para favorecer el encuentro personal con Jesucristo y reavivar la fe desde la experiencia compartida.

Las próximas ediciones de las Cenas Alpha en Zamora están abiertas a todas las personas interesadas en participar o colaborar como voluntarias.

Se celebrarán todos los lunes a las 20.30 a partir del 10 de noviembre.

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La Diócesis de Zamora ha iniciado este domingo 29 de marzo la Semana Santa con la celebración del Domingo de Ramos, la puerta de entrada a los días centrales del año litúrgico, en sintonía con la celebración de toda la Iglesia universal. La Santa Sede sitúa precisamente esta jornada como comienzo de la Semana Santa y antesala inmediata del Triduo Pascual. En su homilía, pronunciada en la iglesia de San Pedro y San Ildefonso, el obispo, Fernando Valera, invitó a contemplar el sentido profundo de esta jornada, marcada por la entrada de Jesús en Jerusalén entre ramos y aclamaciones, pero orientada ya hacia la Pasión. “No nos engañemos: el triunfo de Dios no es el del poder humano, sino el del amor que se entrega hasta la muerte”, afirmó el prelado, subrayando que Cristo entra “humilde y sencillo” como “el Rey de la paz, el que viene a servir y no ser servido”. El obispo situó esa escena evangélica en el corazón mismo de la realidad zamorana, aludiendo a unas calles que, en estos días, se preparan para el sonido del tambor y el recogimiento de las procesiones. “Hoy Jesús entra en nuestra ciudad, en nuestros pueblos para abrirnos las puertas de la esperanza”, señaló. Y añadió una imagen especialmente unida a la sensibilidad espiritual de la Semana Santa zamorana: “En Zamora, sabemos mucho de silencios; nuestros desfiles procesionales son oraciones del corazón que recorren el empedrado de nuestras calles”. Fernando Valera recordó además que la Pasión del Señor no es solo memoria de un acontecimiento del pasado, sino una llamada a reconocer hoy el sufrimiento de tantos hermanos. En este sentido, se refirió a “nuestros mayores que sufren la soledad en los pueblos que se vacían”, a “las familias que no llegan a fin de mes” y a quienes “han perdido la esperanza y no encuentran sentido”. Ante esa realidad, animó a los fieles a vivir esta Semana Santa desde una fe concreta y comprometida: “Ser seguidor de Jesús hoy en esta Iglesia que peregrina en Zamora significa ser cireneos”. En el inicio de estos días santos, el obispo exhortó a la comunidad diocesana a no dejar que esta celebración pase de largo como una costumbre más, sino a vivirla como un tiempo de conversión, compañía y caridad. “Os invito a que esta Semana Santa no pase de largo por nuestra vida. Acompañad al Señor en su entrega”, expresó. Una invitación que culminó con una mirada abierta a la Pascua: “Después del Viernes Santo, nos espera la luz inmensa de la Resurrección”.   Homilia completa  
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