Seminarios Mayor de San Atilano y Menor de San Atilano

08/04/2021

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Un nuevo sacerdote para Zamora: Juan José Carbajo Cobos

La diócesis de Zamora vivirá el próximo 11 de abril uno de los momentos más importantes del año: la ordenación sacerdotal de Juan José Carbajo Cobos. 

La S. I Catedral de Zamora acogerá el próximo domingo, a partir de las 18.00 horas, la ordenación sacerdotal de Juan José Carbajo Cobos, diácono de la diócesis desde septiembre de 2018. Este joven de 26 años y natural de la localidad de Villalube viene desempeñando desde hace algo más de un año su tarea pastoral en el arciprestazgo de Toro. Una tarea que compagina con su trabajo en el Tribunal Eclesiástico de la diócesis de Zamora como notario judicial.

La celebración del domingo que presidirá el obispo, Fernando Valera, y a la que asistirá buena parte del presbiterio zamorano, estará precedida por una vigilia de oración en la iglesia de San Andrés de Zamora el sábado a las 19.30 horas. 

Debido a las restricciones sanitarias derivadas por la pandemia, sólo se accederá a la S. I Catedral con invitación en mano, aunque la celebración podrá seguirse en directo a través del canal de Youtube de la diócesis de Zamora.

¿Quién es Juanjo?

Nació en Zamora el 6 de Noviembre de 1994. Natural de Villalube y con raíces en Valdefinjas, el pan y el vino que componen sus paisajes y culturas “han marcado sus raíces humanas y de fe”.

Es precisamente en estas tierras, entre sus gentes, donde desde muy pequeño descubre la fe y la vocación. Tras pasar los años de su infancia y parte de la adolescencia en Villalube, estudia en el colegio del pueblo y cuando la despoblación de la zona se vuelve más intensa tras cerrar la escuela se va a estudiar a Coreses y más tarde al IES Alfonso IX en Zamora a la vez que inicia sus acercamientos a diversas convivencias del Seminario Menor.

Ingresa en el Seminario Mayor del Teologado de Ávila en Salamanca, donde residen los seminaristas mayores de Zamora, en septiembre de 2012, a la vez que inicia sus estudios de Teología, concluyéndolos en Junio de 2017. En septiembre de 2017 comienza sus estudios de Derecho Canónico que finaliza en septiembre de 2020.

Las tareas pastorales las ha desarrollado en Peñausende y otros pueblos, la UAP de Morales de Toro, San Juan de Benavente, y en la actualidad en Toro y los pueblos de la UAP de Morales de Toro, lo que compagina con el Tribunal diocesano del que es notario desde el pasado julio y defensor del vínculo y promotor de justicia en la diócesis de Ciudad Rodrigo desde enero de este año.

Fue ordenado diácono por Don Gregorio Martínez Sacristán el 23 de Septiembre de 2018 en la Iglesia de Nuestra Señora del Carmen de Benavente.

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La Diócesis de Zamora ha celebrado en la mañana de hoy la toma de posesión de los nuevos cargos del Tribunal Eclesiástico y de los servicios jurídicos diocesanos, nombrados por el obispo, Fernando Valera, el pasado 15 de octubre, festividad de Santa Teresa de Jesús. Familiares, amigos y sacerdotes han acompañado a los designados en un acto en un acto presidido por D. Fernando y en el que ha participado también el secretario general y canciller, Pedro Juan Martínez. Durante la lectura del decreto de creación de la nueva Delegación Episcopal para la Coordinación del Tribunal Eclesiástico, Asuntos Jurídicos, Administrativos y Civiles, se ha destacado que esta decisión responde a una necesidad que va más allá de la organización administrativa: disponer de un instrumento eficaz que garantice «la comunión, la justicia y la recta administración de la pastoral». El texto sitúa el derecho al servicio de la misión de la Iglesia y de la salvación de las almas. Desde esta perspectiva, la norma jurídica protege los derechos y deberes de los fieles y contribuye a que las responsabilidades de gobierno se ejerzan conforme a la verdad y la justicia. Al frente de esta nueva delegación estará Raúl Román, promotor de justicia de la diócesis. Su cometido comprende la coordinación entre la Administración diocesana y el Tribunal Eclesiástico, el asesoramiento canónico al obispo y a los organismos diocesanos, y el apoyo en las cuestiones relacionadas con el ordenamiento civil. También colaborará en la revisión de decretos, reglamentos y estatutos, así como en las implicaciones jurídicas de contratos, convenios y asuntos patrimoniales. El decreto expresa la confianza en que desempeñará este servicio «con fidelidad al derecho, prudencia, rectitud de juicio y auténtico espíritu de comunión eclesial», para contribuir al bien de las personas y a la misión pastoral. En el Tribunal Eclesiástico, Juan José Carbajo asume la responsabilidad de vicario judicial y José Francisco Matías, la de vicario judicial adjunto. Pedro Faúndez y Edgardo Rivera han sido nombrados jueces diocesanos, mientras que José Manuel Rubio pasa a ejercer como notario actuario. Esta reorganización diferencia las funciones de la Vicaría General y de la Vicaría Judicial. Pedro Faúndez continúa como vicario general, mientras que Juan José Carbajo asume la dirección de la actividad judicial. Por su parte, Israel López Campos asume el servicio de abogado y letrado de la diócesis y la responsabilidad técnica de cumplimiento normativo. El conjunto de estos nombramientos refuerza el acompañamiento jurídico a los organismos diocesanos, la seguridad de sus actuaciones y la protección de los derechos de las personas.
23/10/2026más info
Fernando Valera llama a renovar la fe en el cierre de su visita pastoral a Aliste-Alba
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  La visita pastoral del obispo de Zamora, Fernando Valera, a catorce parroquias del arciprestazgo de Aliste-Alba ha concluido este domingo, 18 de octubre, en Domez de Alba. Durante estos días, el encuentro con las comunidades de las Unidades de Acción Pastoral de Fornillos y Valer ha permitido al obispo conocer de cerca su vida, acompañar a sus vecinos y animarlos a mantener viva la fe y transmitirla a las nuevas generaciones. El recorrido ha puesto de manifiesto las hondas raíces cristianas de estas parroquias, así como las dificultades que afrontan en una tierra marcada por la despoblación. En la homilía de clausura, Fernando Valera ha reconocido el esfuerzo y el coraje de sus habitantes y ha insistido en la importancia de revitalizar las comunidades rurales, desde la cercanía, la acogida y la fraternidad entre vecinos. «Al compartir la fe con vosotros vuelvo a sentir que es necesario: “mirar a Jesús, escuchar a Jesús y dejar que Jesús impregne nuestra vida”», ha expresado el obispo, recogiendo el sentido de una visita en la que la oración, la celebración de la eucaristía y el encuentro con los feligreses han ocupado un lugar central. En su recorrido ha estado acompañado por el párroco y arcipreste de Aliste-Alba, José Alberto Sutil, junto al secretario-canciller, el diácono cooperador y el religioso menesiano que colabora en la atención pastoral de estas comunidades. La presencia de las nuevas generaciones ha tenido especial relevancia en la jornada del sábado, cuando el obispo ha visitado Moveros, Brandilanes y Castro de Alcañices. En esta última localidad, la iglesia de Santiago ha acogido una misa estacional con la participación de numerosos niños, adolescentes y jóvenes que recibirán próximamente la confirmación. Fernando Valera ha compartido con ellos su experiencia misionera y los ha animado a vivir la misión allí donde se encuentran. La última jornada ha comenzado en la parroquia de San Pedro de Gallegos del Río, donde el obispo ha sido recibido por la alcaldesa, Lorena, y la comunidad. Tras la misa dominical, ha participado en una asamblea parroquial. Los feligreses le han entregado unos tarros de miel elaborada en el pueblo, un gesto que ha agradecido con cercanía ante los meses de frío del invierno zamorano. Domez de Alba ha acogido después la celebración de clausura. Dos arcos efímeros, uno de ellos con el mensaje «Bienvenido, monseñor», daban la bienvenida al obispo. En el interior de la iglesia, engalanada y abarrotada de fieles, la presencia de casi todas las cruces parroquiales de las comunidades visitadas ha expresado la identidad de cada pueblo y la comunión entre ellos. La coincidencia de la clausura con el centenario del Domund ha dado un sentido especialmente misionero a la celebración. Fernando Valera ha recordado que «la parroquia más pequeña de Aliste forma parte de una Iglesia que es Universal» y ha agradecido la labor de los misioneros zamoranos: «Ellos son nuestra voz y testimonio de las raíces que nos habitan». En la acción de gracias final, José Alberto Sutil ha reconocido la presencia y cercanía del obispo durante toda la visita. Como recuerdo, le ha entregado una reproducción de un lienzo de Ricardo Segundo, pintado en 1973, que representa la iglesia de Fornillos. La imagen se ha distribuido también entre los asistentes, acompañada de un fragmento de la carta pastoral de Fernando Valera sobre la eucaristía. El recuerdo agradecido y esperanzado de los difuntos de todas las parroquias ha estado presente al final de la celebración. Un vino español ofrecido por el Ayuntamiento ha prolongado la convivencia al término de unos días que dejan en estas comunidades una invitación a cuidar la fe recibida y a hacerla llegar a quienes vienen detrás. Homilía Misa Estacional Domez GALERÍA DE IMÁGENES  
18/10/2026más info
Los profesores de Religión reciben la Missio de manos de Fernando Valera
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  La iglesia de San Andrés acogió en la tarde de ayer la celebración de la Missio Canónica de los profesores de Religión de la Diócesis de Zamora, presidida por el obispo, Fernando Valera. Tras participar en la conferencia de Emilio José Justo sobre «La espiritualidad de nuestro tiempo», los docentes han recibido el envío para desarrollar su tarea en los centros educativos durante este curso. «Salís a las aulas no en nombre propio, sino en comunión con toda esta Iglesia de Dios que camina en Zamora». Con estas palabras, el obispo recordado el sentido de la Missio, que expresa un encargo eclesial y una vinculación con la comunidad diocesana que van más allá de una habilitación profesional. Fernando Valera relacionó la vocación de los profesores con el camino que emprende la diócesis en este trienio pastoral, bajo el lema «La Eucaristía, epifanía del Espíritu que transforma el corazón». «No podemos responder a los retos del mundo educativo con nuestras solas fuerzas humanas. Necesitamos volver al centro, a la fuente donde el pan se parte y la vida se renueva», señaló. Desde esta convicción, invitó a los docentes a cuidar su oración y su encuentro personal con Cristo: «Antes de enseñar, el profesor de Religión debe contemplar. Evangelizar en la escuela es, ante todo, acompañar y sembrar esperanza». Una llamada a alimentar la propia fe para que los alumnos encuentren en ellos, además de un docente, un testigo. El obispo elevó esta reflexión a la realidad cotidiana del aula, donde enseñar implica también escuchar, acompañar y estar atentos a las necesidades de cada alumno. En sus palabras, llevar la Eucaristía a la escuela significa «mirar a los alumnos con la ternura de Dios, curar las heridas de la soledad, escuchar las preguntas más profundas de sus jóvenes corazones y enseñarles a abrir la mirada hacia los más necesitados». También quiso recordar a quienes viven su trabajo en soledad que cuentan con la comunidad diocesana. «Sed constructores de puentes, artesanos de comunión y de fraternidad», les pidió. Su mensaje concluyó con una invitación a renovar la confianza en la misión recibida: «Sed valientes, sed alegres, sed testigos. No tengáis miedo de echar las redes una vez más en vuestros colegios e institutos». Mensaje del obispo a los profesores Una mirada a la espiritualidad de nuestro tiempo La tarde comenzó en la Casa de la Iglesia–Seminario San Atilano con la conferencia de Emilio José Justo, que inauguró el ciclo «Temas fronterizos» del Centro Teológico San Ildefonso. El teólogo situó la espiritualidad contemporánea en torno a tres búsquedas: la interioridad, la bondad y la trascendencia. El deseo de cuidar la vida interior, el compromiso con los demás y la apertura a algo que va más allá de lo material son, según explicó, expresiones de una inquietud espiritual que sigue presente en nuestra sociedad. Justo invitó a reconocer lo valioso de estas búsquedas y a acoger la llamada que también plantean a la Iglesia: cuidar la oración, el silencio y la experiencia de Dios, sin reducir la vida cristiana al funcionamiento de las estructuras o al cumplimiento de obligaciones. Al profundizar en la identidad de la espiritualidad cristiana, situó en el centro a Jesús de Nazaret: «Para vivir la espiritualidad cristiana tenemos que mirar a Jesús y tenemos que vivir con él y vivir como él». Una relación que implica a toda la persona y se expresa en el amor y en el compromiso concreto con los demás. «La propuesta cristiana de espiritualidad es Jesús. Mirar a Jesús, escuchar a Jesús y dejar que Jesús impregne nuestra vida», afirmó. La reflexión dio paso a un diálogo con los asistentes antes de que los profesores se trasladaran a San Andrés para celebrar la Missio. Ver la ponencia de Emilio Justo en YouTube Galería de imágenes
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Zamora, un siglo con el Domund: de las primeras colectas al compromiso de 60 misioneros
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Zamora fue, junto con Santander, una de las dos primeras diócesis españolas que celebraron el Domund en 1926. Cien años después, mantiene ese compromiso con 60 misioneros zamoranos repartidos por el mundo y una solidaridad que se tradujo en 40.790,11 euros en la pasada campaña. La Delegación de Misiones ha presentado la jornada que se celebrará este domingo, 18 de octubre, con una invitación a sostener la labor evangelizadora, educativa y asistencial de la Iglesia en los territorios de misión. En la presentación han intervenido César Salvador, vicario episcopal de Misión Samaritana; Cristina Ruiz, colaboradora de la Delegación de Misiones; y Ángel Francisco Simón, obispo emérito de Chimbote, natural de Carbellino de Sayago, que ha compartido el testimonio de una vida dedicada a la misión en Perú. César Salvador ha recordado que el Domund expresa una responsabilidad que corresponde a toda la comunidad cristiana: «Todos los cristianos, desde nuestro bautismo, somos misioneros». Ha explicado que esta jornada permite acompañar a las iglesias jóvenes que, pese a su vitalidad, todavía necesitan apoyo para consolidar sus comunidades y atender a la población. En este sentido, ha subrayado que la misión une el anuncio del Evangelio con el desarrollo integral de las personas. La construcción de parroquias, la formación y el acompañamiento pastoral van de la mano de escuelas, dispensarios y hospitales, especialmente en lugares donde el acceso a la educación y a la atención sanitaria resulta más difícil. Por su parte, Cristina Ruiz ha destacado la temprana implicación de Zamora en el Domund y ha presentado el balance de la pasada edición. Los 40.790,11 euros recaudados procedieron de las aportaciones de parroquias, colegios, fundaciones, cofradías y particulares. Junto a esa colaboración económica, la Delegación desarrolla actividades de animación misionera en colegios e institutos para acercar a niños y adolescentes la realidad de quienes dedican su vida a estas comunidades. El testimonio de Simón Piorno ha puesto rostro a ese compromiso. Su primera experiencia en Perú llegó a los 21 años, cuando se incorporó durante dos cursos a una labor educativa en el vicariato apostólico de Jaén. Más tarde regresó como sacerdote y desarrolló allí su ministerio antes de asumir responsabilidades episcopales en Chachapoyas, Cajamarca y Chimbote. «He sido sumamente feliz trabajando como misionero», ha afirmado el obispo emérito, sin ocultar las dificultades vividas, entre ellas los años de violencia terrorista. De la labor de los misioneros ha destacado su entrega «en cuerpo y alma a atender las necesidades materiales y espirituales de la población». Como ejemplo, ha recordado la solidaridad que permitió sostener la Maternidad de María, en Chimbote, y la implicación de escolares estadounidenses que colaboraban cada año con este centro. Desde esa experiencia ha dirigido una petición a su tierra: «Le pido a Zamora que también en esta oportunidad, en los cien años del Domund, sean generosos con esta obra de la Iglesia». Este sábado, 17 de octubre, a las 11.30 horas, tendrá lugar el tradicional envío de huchas, con el que los niños saldrán a las calles para invitar a los zamoranos a colaborar. La Delegación prepara, además, otras actividades para conmemorar el centenario, que se anunciarán próximamente. Los donativos pueden entregarse en las colectas de este domingo en las parroquias de la diócesis, en la Delegación de Misiones, ubicada en el Seminario San Atilano, y a través de las cuentas de Obras Misionales Pontificias de Zamora en Banco Santander y Caja Rural. Durante la presentación se ha agradecido también el trabajo de los voluntarios y, de manera especial, de la delegada de Misiones, Elvira Olmos.
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