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35.991 contribuyentes de Zamora asignan la X a favor de la iglesia católica
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15/03/2023

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35.991 contribuyentes de Zamora asignan la X a favor de la iglesia católica

Zamora, 15 de marzo de 2023. El 41,64% de los contribuyentes de la provincia de Zamora asigna la X a favor de la Iglesia Católica.

En diciembre de 2006 se firmó́ la modificación en el Sistema de Asignación Tributaria entre el Estado y la Santa Sede, que entró en vigor en 2007. A partir de ese momento, la Iglesia dejó de tener una asignación directa en los Presupuestos Generales del Estado y se acordó́ facilitar esta casilla en la declaración de la renta para que la financiación de la Iglesia fuera voluntaria y solo participara quien quisiera hacerlo. De hecho, a día de hoy, España es el único país de Europa que no tiene asignación directa por parte del Estado. Nuestro sistema, con la elección libre de la ‘X’ en la declaración de la renta, es el más respetuoso, el más solidario, el más democrático de toda Europa.

En la actualidad la asignación a favor de la Iglesia Católica en la provincia de Zamora asciende a 35.991 contribuyentes que corresponden al 41,64% de los posibles, con una aportación de 832.393€. El importe asignado es de 74.083€ más que en la campaña de 2021.

Además de servir para las labores del culto, del sostenimiento del clero y de los bienes muebles e inmuebles, cabe destacar que en este último curso desde la administración central de la diócesis de Zamora se han realizado las siguientes aportaciones:

- Más de 70.000€ donados a Cáritas, cantidad independiente de la cuestación mensual de cada parroquia.

- 100.000€ para el sostenimiento de la residencia sacerdotal.

- Cesión de dos pisos en Cardenal Cisneros para la labor social de los menesianos.

En los datos que se presentan a nivel nacional se constata que ha aumentado en 84.201 el número de declaraciones en favor de la Iglesia (más del doble que en el año anterior), lo que supone un importante respaldo a la labor de la Iglesia. En conjunto, más de 8,5 millones de españoles marcan la casilla de la Iglesia teniendo en cuenta las declaraciones individuales y las conjuntas, lo que supone el 31,29% de las declaraciones presentadas. El importe total asignado a la Iglesia se sitúa en los 320.723.062 euros, lo que supone un incremento del 8,5% que va a permitir a la Iglesia hacer frente al aumento de las necesidades sociales en un contexto económico difícil. De media, la aportación que recibe la Iglesia de cada contribuyente que marca la casilla de la X es de 37,73 euros.

En cómputos generales, la presencia de la Iglesia en nuestro país también supone una contribución al desarrollo social y económico como se demuestra en nuestra diócesis con la contratación de 26 nuevos trabajadores fijos, algunos de ellos provenientes del paro en larga duración. La actividad de las diócesis y parroquias en España crea más de 65.000 empleos en un año. En concreto, el 80% de la contribución económica de la Iglesia católica repercute principalmente en los sectores de “Actividades sanitarias y servicios sociales”, “Educación” y “Conservación y mantenimiento del patrimonio”, entre otros. Por cada empleado directo de la Iglesia católica se generan 0,27 puestos de trabajo adicionales en la economía española.

La labor que realiza la Iglesia en nuestro país es muy variada y se realiza gracias al trabajo de miles de personas voluntarias, sacerdotes y seglares que colaboran en ella. Todo este tiempo que entregan es difícil de cuantificar económicamente. Se calcula que, alrededor de 45 millones y medio de horas se dedican en la Iglesia en España cada año a actividades pastorales, sacramentales y de atención personal. Gracias a este extraordinario despliegue de recursos humanos y materiales el dinero se multiplica. Por cada euro ingresado a través de la Asignación tributaria, la Iglesia genera un valor de 1,38 euros en la sociedad.

Si la cantidad percibida está en relación con la capacidad y fortaleza económica que hay en cada provincia, los mecanismos de distribución tienen como criterio la solidaridad y la comunión entre las diversas diócesis. De modo que las diócesis que están en provincias con rentas altas como Madrid, Barcelona, Sevilla, Málaga o Murcia ayudan a sostener a diócesis como la nuestra y, por tanto, con menor capacidad para su sostenimiento. Es un auténtico mecanismo de comunión eclesial de recursos que permite mantener la acción pastoral en lugares en los que, de otro modo, sería casi imposible.

Por otra parte, la asignación tributaria supone, como media un cuarto  de la financiación de las diócesis. Eso significa una progresiva mejora de su capacidad de financiación propia por otras vías al margen de la declaración de la renta (aumento de las colectas propias, trabajo de las oficinas de sostenimiento en las diócesis, etc.).

Dentro del compromiso de la Iglesia con la transparencia, el Secretariado para el Sostenimiento hace público los datos en su web portantos.es/gracias, y ofrece la información más relevante de una manera visual y accesible para todos los públicos. La Iglesia agradece el compromiso de todas las personas que sostienen su actividad.

La Oficina de Transparencia de la CEE prepara ya la Memoria de actividades de la Iglesia católica en España 2021, donde dará cuenta detallada de la aplicación de esta cantidad resultante de la X de la declaración de la renta y de toda la actividad de la Iglesia en España en 2021. Esta Memoria de actividades será presentada a mediados del próximo mes de mayo.

Más información en http://www.portantos.es/gracias/

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La diócesis de Zamora, presente en las V Jornadas de Sostenimiento de la Iglesia
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La diócesis de Zamora ha estado presente en las V Jornadas de Sostenimiento de la Iglesia, celebradas en Madrid los días 8 y 9 de octubre y organizadas por el Secretariado para el Sostenimiento de la Iglesia de la Conferencia Episcopal Española. El encuentro ha reunido a responsables diocesanos para reflexionar sobre la corresponsabilidad y la participación de los fieles en el sostenimiento de la vida y la misión de la Iglesia. La propuesta aborda este sostenimiento en un sentido amplio, que incluye no solo las aportaciones económicas, sino también la entrega de tiempo, capacidades y compromiso personal. El programa comenzó el jueves con una ponencia sobre los órganos de corresponsabilidad eclesial y una presentación de herramientas para promover las donaciones de tiempo, talento y dinero en diócesis y parroquias. También se dieron a conocer campañas sobre suscripciones periódicas y herencias y legados, y se compartieron experiencias de distintas instituciones eclesiales. La jornada incluyó una celebración eucarística en el santuario del Cerro de los Ángeles y la entrega de los premios Iglesia Sostenible. Este viernes se ha presentado el estudio «La Iglesia católica en España: estudio de imagen y actitudes ciudadanas hacia su financiación», elaborado por Verian Spain. Además, las jornadas han abordado la revisión de la instrucción pastoral «La ayuda económica a la Iglesia», publicada en 1988, y han anunciado nuevas convocatorias de los premios Iglesia Sostenible y del Fondo «Corresponsabilidad y agradecimiento». Las jornadas han ofrecido un espacio para compartir experiencias y reflexionar sobre la gestión responsable y transparente de los recursos, así como sobre la importancia de comunicar cómo se sostiene la Iglesia y a qué destina sus medios.
09/10/2026más info
La Diócesis de Zamora participa en el IV Encuentro de Cumplimiento Normativo de la CEE
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  La Diócesis de Zamora participa en el IV Encuentro de Cumplimiento Normativo, organizado por el Órgano de Cumplimiento Normativo de la Conferencia Episcopal Española, que se celebra en Madrid los días 6 y 7 de octubre. La cita reúne a representantes de diócesis e instituciones de la Iglesia para compartir experiencias y profundizar en la aplicación de los sistemas de cumplimiento normativo en el ámbito eclesial. Entre las cuestiones abordadas figuran el buen gobierno, el principio de legalidad y los sistemas internos de información e investigación. La jornada inaugural contó con la bienvenida de Mons. Luis Argüello, presidente de la Conferencia Episcopal Española, y la apertura del nuncio apostólico en España, Mons. Piero Pioppo. También se trataron los protocolos, las garantías, la protección de datos y la protección de menores y personas especialmente vulnerables. La jornada de este miércoles está dedicada a conocer experiencias de diócesis e instituciones eclesiales. El programa incluye el análisis de distintos modelos de organización y de protocolos y procedimientos comunes, así como recomendaciones para la gestión económica, financiera y presupuestaria. El cardenal José Cobo, arzobispo de Madrid y vicepresidente de la CEE, clausurará el encuentro con una intervención sobre la transparencia, la objetividad y el buen gobierno en la vida y misión de la Iglesia.
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La Diócesis inicia el curso pastoral con una llamada a la comunión, la esperanza y la misión
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La Diócesis de Zamora celebró este lunes la solemnidad de San Atilano, su primer obispo y patrono, con la apertura del nuevo curso pastoral, dedicado este año a la Eucaristía. La jornada comenzó en la iglesia de San Pedro y San Ildefonso con la conferencia del sacerdote Tomás Durán y concluyó con la celebración eucarística presidida por el obispo, Fernando Valera.  Bajo el título «Los cristianos de Filipos escriben a la Iglesia de Zamora», Tomás Durán acercó a los asistentes a la primera comunidad europea evangelizada por san Pablo. Filipos era una ciudad plural, comercial y habitada por distintas creencias; también su comunidad cristiana atravesaba tensiones y divisiones. En la carta a los filipenses, explicó, Pablo conduce a los primeros cristianos hacia las fuentes de la fe y les propone una Iglesia que avanza, vive en misión y permanece abierta a la esperanza. La pregunta sobre cómo se sitúa la Iglesia en la sociedad de su tiempo sigue vigente. Durán la vinculó con los retos actuales de las comunidades: vivir la fe en una cultura plural y democrática, acercarse a las periferias de las ciudades y acompañar a los pueblos afectados por la despoblación. Frente a la tentación del aislamiento o de la división interna, subrayó que la comunión no consiste en ser uniformes, sino en acoger la diversidad y volver juntos a las fuentes que sostienen la vida cristiana: la Palabra, la Eucaristía y el señorío de Cristo. «Solo podemos avanzar coincidiendo los opuestos en las fuentes», afirmó. El sacerdote invitó también a dirigir la mirada hacia los signos de vida que están naciendo en la Iglesia del siglo XXI. Evocó la antigua orientación de la liturgia bautismal hacia Oriente, símbolo del sol naciente, para proponer una Iglesia que mira hacia la luz y acoge con simpatía la cultura actual, con el Concilio Vaticano II como brújula. La Eucaristía presidida por el obispo, Fernando Valera, recogió esta llamada a volver al centro de la vida cristiana. En su homilía, el obispo presentó a Jesús como el Buen Pastor, que conoce a sus ovejas y entrega la vida por ellas. Recordó que, según la tradición, San Atilano, de origen monacal, edificó la Iglesia con la oración, la caridad y una entrega infatigable; e invitó a la comunidad diocesana a seguir esa forma de servicio, permaneciendo junto a su pueblo también en los momentos de dificultad. Valera señaló que en la Iglesia que peregrina en Zamora nadie queda al margen: las personas mayores, las familias que luchan por tener un hogar y salir adelante, los sacerdotes entregados a su misión y quienes sufren pobreza, violencia o exclusión forman parte de la viña del Señor. «Nadie sobra», recordó. Al comenzar el curso, el obispo presentó la Eucaristía como fuente de comunión y envío: en el Pan de Vida, la Iglesia se reúne, supera los muros que la separan y recibe la fuerza para curar heridas y acompañar a quienes sufren. Finalmente, encomendó el camino diocesano a María Santísima y animó a cuidar la vida interior y la oración ante el Sagrario.   Homilía Obispo Fernando Valera
05/10/2026más info
La diócesis celebra San Atilano con una conferencia y una eucaristía en San Ildefonso
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  La diócesis de Zamora celebra hoy, lunes 5 de octubre, la festividad de San Atilano, su primer obispo y patrono. La iglesia de San Pedro y San Ildefonso acogerá esta tarde los actos diocesanos: a las 19.00 horas, el sacerdote salmantino Tomás Durán pronunciará la conferencia «Los cristianos de Filipos escriben a la Iglesia de Zamora» y, a las 20.00 horas, el obispo Fernando Valera presidirá la eucaristía. Una convocatoria que invita a los fieles a reunirse para celebrar su fe y la memoria del patrono. La fiesta de San Atilano remite a los orígenes de la Iglesia diocesana y ofrece una ocasión para dar gracias por la fe transmitida durante más de mil años en estas tierras. Su celebración ha estado vinculada tradicionalmente al comienzo del curso pastoral, como recogen las convocatorias diocesanas de años anteriores, con una llamada a la oración y a la participación de las distintas comunidades y realidades de la diócesis. Monje y compañero de San Froilán, San Atilano ejerció su ministerio episcopal en Zamora a comienzos del siglo X. Los primeros testimonios sobre su vida aparecen en un relato sobre San Froilán conservado en la Biblia mozárabe de la catedral de León, redactado en el año 920. Su trayectoria está ligada a la vida monástica y a la predicación del Evangelio, en un tiempo de reorganización de las comunidades cristianas. Sus restos se conservan en la iglesia de San Pedro y San Ildefonso, junto a los de San Ildefonso de Toledo. Este templo constituye, por tanto, un lugar especialmente significativo para la celebración de su fiesta y para la memoria religiosa de Zamora. En él se custodian también objetos que la tradición vincula al santo, entre ellos su anillo pastoral. La celebración de esta tarde reúne formación y oración en torno al patrono diocesano. Ante su memoria, la Iglesia de Zamora está llamada a renovar su compromiso con el anuncio del Evangelio, la comunión entre sus comunidades y el servicio a los demás.
04/10/2026más info
Víctor Jambrina será ordenado diácono el 10 de octubre en la Colegiata de Toro
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La Diócesis de Zamora celebrará el próximo sábado, 10 de octubre, la ordenación diaconal de Víctor Jambrina Domínguez. La eucaristía estará presidida por el obispo Fernando Valera y tendrá lugar a las 12.00 horas en la Colegiata de Santa María la Mayor de Toro, ciudad en la que el seminarista colabora actualmente en la pastoral. La víspera, el viernes 9 de octubre, se celebrará una vigilia de oración a las 20.00 horas en la iglesia de la Casa Fundacional del Amor de Dios, también en Toro. Ambas convocatorias permitirán a la comunidad diocesana acompañar a Víctor en este momento de su camino vocacional, bajo el lema «Habla, Señor, que tu siervo escucha» (1 Sam 3, 9). Natural de Entrala y de 26 años, Víctor describe su vocación como un proceso gradual de acercamiento a la fe y de búsqueda personal. «El Señor no me llamó por teléfono ni por WhatsApp», explica. Durante un tiempo fue percibiendo una inquietud que no sabía identificar y que, a través del diálogo con los sacerdotes de su parroquia, le llevó a profundizar en su relación con Dios y a plantearse la posibilidad de ser sacerdote. Ese discernimiento lo condujo al Seminario Menor San Atilano, donde cursó la ESO y el Bachillerato. Posteriormente, durante su etapa en el Seminario Mayor, obtuvo el Bachiller en Teología en la Universidad Pontificia de Salamanca y se formó en el Teologado de Ávila, en Salamanca, junto a seminaristas de distintas diócesis. Actualmente cursa el segundo año de la Licenciatura en Liturgia en la Universidad Eclesiástica San Dámaso, en Madrid, y compagina su formación con la colaboración en la pastoral de Toro y en la pastoral vocacional diocesana. Su experiencia pastoral incluye también el Seminario Menor, la parroquia de Lourdes, Benavente y la parroquia de San Lázaro, así como las localidades sayaguesas de Abelón, Moral de Sayago, Torregamones y Gamones. El contacto con estas comunidades ha marcado su preparación. Tras conocer parroquias de la capital y pueblos de distinto tamaño, destaca la necesidad de acompañar a las personas en su búsqueda de fe y esperanza: «La gente necesita conocer más de Él y necesita más experiencias de su amor». A pocos días de la ordenación, y después de realizar ejercicios espirituales, Víctor reconoce que vive este momento con nervios, pero también con serenidad y agradecimiento. «Estás diciéndole sí otra vez al Señor con miedo, pero con paz, porque sabes que estás en sus manos», expresa. La confianza en Dios, explica, ha sido el apoyo que le ha permitido perseverar tanto en las dificultades como en los momentos de alegría. Con la ordenación recibirá el primer grado del sacramento del Orden. En su caso, se trata del diaconado transitorio, como parte de su preparación hacia el sacerdocio. Este ministerio está dedicado al servicio de la Palabra, de la liturgia y de la caridad. Entre sus funciones se encuentran proclamar el Evangelio y predicar, bautizar, asistir y bendecir matrimonios, celebrar exequias y distribuir la comunión. Víctor resume el sentido de este paso en «configurarse con Cristo siervo» y ponerse al servicio de los demás. Le ilusiona especialmente comenzar este ministerio en Toro, donde ha desarrollado parte de su formación pastoral y con cuya comunidad mantiene una relación cercana. Desde su experiencia, anima a los jóvenes que se plantean su vocación a no tener miedo y a buscar con confianza lo que Dios les propone. Asimismo, invita a participar en la celebración y subraya que la ordenación trasciende su historia personal: «Esto no es propiamente mío, sino que es un acto y un ministerio de toda la diócesis». Una ocasión para que la Iglesia de Zamora se reúna, dé gracias y acompañe con su oración el inicio de su ministerio diaconal.  
04/10/2026más info
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