La Iglesia en Zamora pone el foco en los menores migrantes y refugiados
La Iglesia celebra hoy, domingo 27 de septiembre, la 112 Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado. Bajo el lema «Incluso uno solo de estos pequeños», la convocatoria de este año dirige especialmente la mirada hacia los niños, niñas y adolescentes migrantes, uno de los colectivos más vulnerables dentro de los procesos de movilidad humana.
La Diócesis de Zamora se une a esta Jornada e invita a las comunidades cristianas y al conjunto de la sociedad a superar una visión de las migraciones reducida a estadísticas, porcentajes o debates políticos. Detrás de cada cifra hay una persona con un nombre, una historia, unos miedos y unas esperanzas que merece ser acogida, protegida y acompañada.
El lema está inspirado en las palabras de Jesús recogidas en el Evangelio de san Mateo: «El que acoge a un niño como este en mi nombre, me acoge a mí» (Mt 18,5). Desde esta perspectiva, la acogida no se presenta únicamente como un gesto de generosidad, sino como una exigencia que forma parte del núcleo de la fe cristiana.
En su mensaje para esta Jornada, los obispos de la Subcomisión Episcopal para las Migraciones y Movilidad Humana subrayan que «una sola vida tiene un valor infinito» y recuerdan que «un solo niño migrante, con su historia, sus miedos, sus esperanzas y sus heridas, merece toda la atención, toda la protección y todo el respeto».
El documento advierte de las difíciles circunstancias que afrontan numerosos menores obligados a abandonar sus hogares a causa de la pobreza, la violencia, las guerras u otras situaciones de emergencia. Algunos emprenden viajes peligrosos sin la protección de sus familias y quedan expuestos a la trata, la explotación o la violencia. Otros encuentran, al llegar a su destino, barreras legales y sociales que dificultan su integración, mientras que muchos arrastran experiencias traumáticas, de duelo y de rechazo.
Ante esta realidad, los obispos reclaman un cambio de mirada que permita reconocer a cada menor como una persona única. «Deja de ser un problema que gestionar para convertirse en una persona que acoger y con la que encontrarse», señala el mensaje. Humanizar la mirada resulta, por tanto, esencial para construir una sociedad más justa y evitar que la dimensión personal quede oculta detrás de los grandes datos sobre la migración.
De la compasión al compromiso
La Jornada llama a no permanecer en una compasión meramente emocional, sino a transformarla en acciones concretas capaces de garantizar la seguridad, la educación, la salud, la protección familiar y el desarrollo integral de los menores migrantes.
Este compromiso debe expresarse en diferentes ámbitos. En el plano personal, supone cuestionar prejuicios, informarse y acercarse a la realidad de quienes han tenido que dejar su país. En las comunidades cristianas, implica construir espacios acogedores que puedan convertirse en una nueva familia y en los que la diversidad sea reconocida como una riqueza. En el terreno institucional, exige políticas y estructuras que sitúen en el centro el interés superior del menor, favorezcan la reunificación familiar y garanticen oportunidades reales de integración.
El papa León XIV recuerda que la hospitalidad no puede permanecer como un concepto abstracto ni ser delegada exclusivamente en organizaciones especializadas. Toda la comunidad cristiana está llamada a reconocer a estos menores como hijos propios y a acercarse a la historia concreta de cada uno. «Proteger a un menor significa, en última instancia, custodiar la huella divina impresa en él», afirma el Pontífice.
La celebración de esta Jornada interpela también a la Iglesia diocesana de Zamora y a cada una de sus comunidades sobre el lugar que ocupan las personas más vulnerables en sus prioridades pastorales. Acoger, escuchar, cuidar y acompañar son formas concretas de hacer visible una Iglesia cercana, fraterna y comprometida con la dignidad de toda persona.
Los obispos concluyen su mensaje agradeciendo la labor de quienes ya caminan junto a los niños, niñas y adolescentes migrantes desde las comunidades eclesiales, las entidades sociales y los proyectos de acogida e integración: «No os canséis de ayudar, de acoger, de cuidar y de proteger».
Vídeo de la Jornada: «Incluso uno solo de estos pequeños»
27/09/2026más info