Zamora, un siglo con el Domund: de las primeras colectas al compromiso de 60 misionerosZamora fue, junto con Santander, una de las dos primeras diócesis españolas que celebraron el Domund en 1926. Cien años después, mantiene ese compromiso con 60 misioneros zamoranos repartidos por el mundo y una solidaridad que se tradujo en 40.790,11 euros en la pasada campaña. La Delegación de Misiones ha presentado la jornada que se celebrará este domingo, 18 de octubre, con una invitación a sostener la labor evangelizadora, educativa y asistencial de la Iglesia en los territorios de misión.
En la presentación han intervenido César Salvador, vicario episcopal de Misión Samaritana; Cristina Ruiz, colaboradora de la Delegación de Misiones; y Ángel Francisco Simón, obispo emérito de Chimbote, natural de Carbellino de Sayago, que ha compartido el testimonio de una vida dedicada a la misión en Perú.
César Salvador ha recordado que el Domund expresa una responsabilidad que corresponde a toda la comunidad cristiana: «Todos los cristianos, desde nuestro bautismo, somos misioneros». Ha explicado que esta jornada permite acompañar a las iglesias jóvenes que, pese a su vitalidad, todavía necesitan apoyo para consolidar sus comunidades y atender a la población.
En este sentido, ha subrayado que la misión une el anuncio del Evangelio con el desarrollo integral de las personas. La construcción de parroquias, la formación y el acompañamiento pastoral van de la mano de escuelas, dispensarios y hospitales, especialmente en lugares donde el acceso a la educación y a la atención sanitaria resulta más difícil.
Por su parte, Cristina Ruiz ha destacado la temprana implicación de Zamora en el Domund y ha presentado el balance de la pasada edición. Los 40.790,11 euros recaudados procedieron de las aportaciones de parroquias, colegios, fundaciones, cofradías y particulares. Junto a esa colaboración económica, la Delegación desarrolla actividades de animación misionera en colegios e institutos para acercar a niños y adolescentes la realidad de quienes dedican su vida a estas comunidades.
El testimonio de Simón Piorno ha puesto rostro a ese compromiso. Su primera experiencia en Perú llegó a los 21 años, cuando se incorporó durante dos cursos a una labor educativa en el vicariato apostólico de Jaén. Más tarde regresó como sacerdote y desarrolló allí su ministerio antes de asumir responsabilidades episcopales en Chachapoyas, Cajamarca y Chimbote.
«He sido sumamente feliz trabajando como misionero», ha afirmado el obispo emérito, sin ocultar las dificultades vividas, entre ellas los años de violencia terrorista. De la labor de los misioneros ha destacado su entrega «en cuerpo y alma a atender las necesidades materiales y espirituales de la población».
Como ejemplo, ha recordado la solidaridad que permitió sostener la Maternidad de María, en Chimbote, y la implicación de escolares estadounidenses que colaboraban cada año con este centro. Desde esa experiencia ha dirigido una petición a su tierra: «Le pido a Zamora que también en esta oportunidad, en los cien años del Domund, sean generosos con esta obra de la Iglesia».
Este sábado, 17 de octubre, a las 11.30 horas, tendrá lugar el tradicional envío de huchas, con el que los niños saldrán a las calles para invitar a los zamoranos a colaborar. La Delegación prepara, además, otras actividades para conmemorar el centenario, que se anunciarán próximamente.
Los donativos pueden entregarse en las colectas de este domingo en las parroquias de la diócesis, en la Delegación de Misiones, ubicada en el Seminario San Atilano, y a través de las cuentas de Obras Misionales Pontificias de Zamora en Banco Santander y Caja Rural.
Durante la presentación se ha agradecido también el trabajo de los voluntarios y, de manera especial, de la delegada de Misiones, Elvira Olmos.
15/10/2026más info