Liturgia

28/04/2025

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Oración por la elección del nuevo papa

El área de Liturgia de la delegación de comunión fraterna, por indicación de nuestro obispo, invita a toda la diócesis a tener presente en su oración durante los próximos días la elección del futuro sucesor de san Pedro.

Para ello, se facilita a los sacerdotes, diáconos, comunidades religiosas, institutos seculares y al pueblo santo de Dios dos peticiones para incorporar a la oración de los fieles y el rezo de la Liturgia de las Horas. De igual forma, se invita a los sacerdotes a celebrar la Misa "para elegir un papa", uniéndonos así a la oración de la Iglesia universal que pide al dueño de la mies que envíe un nuevo pastor según el corazón del Buen Pastor.

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Toman posesión los nuevos responsables del Tribunal Eclesiástico y los servicios jurídicos
Toman posesión los nuevos responsables del Tribunal Eclesiástico y los servicios jurídicos
La Diócesis de Zamora ha celebrado en la mañana de hoy la toma de posesión de los nuevos cargos del Tribunal Eclesiástico y de los servicios jurídicos diocesanos, nombrados por el obispo, Fernando Valera, el pasado 15 de octubre, festividad de Santa Teresa de Jesús. Familiares, amigos y sacerdotes han acompañado a los designados en un acto en un acto presidido por D. Fernando y en el que ha participado también el secretario general y canciller, Pedro Juan Martínez. Durante la lectura del decreto de creación de la nueva Delegación Episcopal para la Coordinación del Tribunal Eclesiástico, Asuntos Jurídicos, Administrativos y Civiles, se ha destacado que esta decisión responde a una necesidad que va más allá de la organización administrativa: disponer de un instrumento eficaz que garantice «la comunión, la justicia y la recta administración de la pastoral». El texto sitúa el derecho al servicio de la misión de la Iglesia y de la salvación de las almas. Desde esta perspectiva, la norma jurídica protege los derechos y deberes de los fieles y contribuye a que las responsabilidades de gobierno se ejerzan conforme a la verdad y la justicia. Al frente de esta nueva delegación estará Raúl Román, promotor de justicia de la diócesis. Su cometido comprende la coordinación entre la Administración diocesana y el Tribunal Eclesiástico, el asesoramiento canónico al obispo y a los organismos diocesanos, y el apoyo en las cuestiones relacionadas con el ordenamiento civil. También colaborará en la revisión de decretos, reglamentos y estatutos, así como en las implicaciones jurídicas de contratos, convenios y asuntos patrimoniales. El decreto expresa la confianza en que desempeñará este servicio «con fidelidad al derecho, prudencia, rectitud de juicio y auténtico espíritu de comunión eclesial», para contribuir al bien de las personas y a la misión pastoral. En el Tribunal Eclesiástico, Juan José Carbajo asume la responsabilidad de vicario judicial y José Francisco Matías, la de vicario judicial adjunto. Pedro Faúndez y Edgardo Rivera han sido nombrados jueces diocesanos, mientras que José Manuel Rubio pasa a ejercer como notario actuario. Esta reorganización diferencia las funciones de la Vicaría General y de la Vicaría Judicial. Pedro Faúndez continúa como vicario general, mientras que Juan José Carbajo asume la dirección de la actividad judicial. Por su parte, Israel López Campos asume el servicio de abogado y letrado de la diócesis y la responsabilidad técnica de cumplimiento normativo. El conjunto de estos nombramientos refuerza el acompañamiento jurídico a los organismos diocesanos, la seguridad de sus actuaciones y la protección de los derechos de las personas.
23/10/2026más info
Nuevos nombramientos en la Diócesis de Zamora
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El obispo, Fernando Valera, firmó ayer, 15 de octubre, festividad de Santa Teresa de Jesús, una serie de nombramientos que reorganizan el Tribunal Eclesiástico y los servicios jurídicos diocesanos. La reorganización incluye la creación de la Delegación Episcopal para la Coordinación del Tribunal Eclesiástico, Asuntos Jurídicos, Administrativos y Civiles, al frente de la cual estará Raúl Román Sánchez, promotor de justicia de la diócesis, nombrado para un periodo de tres años. El decreto de constitución de esta delegación subraya la necesidad de contar con un apoyo especializado que contribuya a la correcta aplicación del derecho, la protección de los derechos y deberes de los fieles y la seguridad jurídica de las decisiones diocesanas. Entre sus objetivos figuran también la adecuada relación con el ordenamiento civil, la prevención de litigios y la transparencia. Las decisiones permiten diferenciar las responsabilidades de la Vicaría General y de la Vicaría Judicial, y refuerzan el apoyo técnico y jurídico a la actividad de la diócesis. El cambio principal es el nombramiento de Juan José Carbajo Cobos como vicario judicial, en sustitución de Pedro Faúndez Mayo, que continúa como vicario general y pasa a ejercer como juez diocesano. De este modo, ambas vicarías dejan de recaer en una misma persona, distinguiendo la responsabilidad ejecutiva del gobierno diocesano de la dirección de la actividad judicial. Esta diferenciación de funciones, prevista en el derecho de la Iglesia, se realiza dentro de la autoridad que corresponde al obispo. Supone una distribución más clara de las responsabilidades de gobierno y de administración de justicia, al servicio de los derechos de los fieles y de la seguridad jurídica. Juan José Carbajo, hasta ahora notario y actuario del Tribunal, asume la Vicaría Judicial por un periodo de tres años. Junto a él, José Francisco Matías Sampedro ha sido nombrado vicario judicial adjunto, y Pedro Faúndez Mayo y Edgardo Rivera Chica, jueces diocesanos. José Manuel Rubio Maldonado deja su responsabilidad como juez y pasa a desempeñar el oficio de notario actuario, encargado de dar fe de las actuaciones judiciales y de autenticar la documentación del Tribunal. Estos nombramientos tienen también una duración de tres años. Asimismo, Fernando Valera ha nombrado a Israel López Campos abogado y letrado de la Diócesis de Zamora, por un periodo de tres años. Se le encomiendan la dirección técnica de la asesoría jurídica, la asistencia en la gestión administrativa y el asesoramiento especializado en recursos humanos. López Campos asume también la responsabilidad técnica de cumplimiento normativo, que comprende la supervisión y actualización del plan de prevención de delitos e integridad institucional, así como la gestión de las comunicaciones recibidas a través del canal de denuncias, con las debidas garantías de confidencialidad, legalidad y respeto al procedimiento. Con estas decisiones, el obispo sitúa el servicio de la justicia y el rigor en la gestión al servicio de las personas y de la misión pastoral de la Iglesia.
16/10/2026más info
La UPSA y la Diócesis de Zamora abren una nueva etapa de colaboración con cerca de 80 alumnos
La UPSA y la Diócesis de Zamora abren una nueva etapa de colaboración con cerca de 80 alumnos
El Seminario San Atilano ha acogido este martes, 13 de octubre, la inauguración del Programa Superior Senior en Patrimonio Cultural de Zamora, una iniciativa de la Universidad Pontificia de Salamanca (UPSA) y la Diócesis de Zamora, con la colaboración de la Fundación ZamorArte y el mecenazgo de la Fundación Caja Rural de Zamora. Cerca de 80 alumnos se han matriculado en esta primera edición, que abre una nueva etapa de colaboración académica entre ambas instituciones y propone descubrir el patrimonio zamorano desde el arte, la historia, la música y la espiritualidad. El obispo, Fernando Valera, ha impartido la lección inaugural, centrada en la belleza como camino de acceso a Dios. A través de un recorrido por el significado de los templos románicos, la Catedral y su cimborrio, ha presentado el patrimonio como una expresión viva de la fe y de la experiencia de las generaciones que lo han construido y habitado. La expresión «Gritarán las piedras» ha servido de hilo conductor a una reflexión sobre la capacidad del arte para despertar la interioridad, suscitar esperanza y transformar la vida. «El arte nunca puede ser un anestésico. Da paz, pero no duerme las conciencias, las mantiene despiertas», ha señalado el obispo, que ha vinculado la contemplación de la belleza con la verdad, el bien y el compromiso con los demás. Antes de la inauguración, el prelado ha destacado el valor de comenzar esta colaboración universitaria desde una realidad que identifica a Zamora como ciudad, diócesis y provincia. «Pasear por esta ciudad, caminar, es como ir por los pasillos de un museo», ha afirmado. Asimismo, ha expresado su deseo de que el Seminario San Atilano sea un lugar de referencia para el desarrollo de nuevas iniciativas académicas y culturales. Por su parte, Pedro Sangro, vicerrector de Formación Permanente y Doctorado de la UPSA, ha subrayado que el programa constituye un primer paso en una relación que ambas instituciones desean consolidar con nuevos proyectos. Durante su intervención ha defendido una universidad abierta a quienes quieren continuar aprendiendo, con independencia de su edad o trayectoria profesional: «El saber no se jubila». Sangro ha destacado también que el patrimonio trasciende su dimensión artística o monumental, porque forma parte de la historia, la espiritualidad y la identidad de esta tierra. La respuesta a la convocatoria, que ha superado la previsión inicial de 50 alumnos, ha llevado a trasladar las sesiones al teatro del Seminario para dar cabida a todos los matriculados. El programa, dirigido a mayores de 50 años, ofrece más de 40 horas de formación distribuidas en cuatro itinerarios: románico, bellas artes, historia local y música. Las sesiones combinarán las aportaciones de profesores y especialistas con visitas que permitirán conocer directamente el patrimonio estudiado. En el acto también ha intervenido José Manuel Chillón, quien ha destacado que la propuesta invita a creyentes y no creyentes a comprender el patrimonio desde la experiencia humana y de fe que le da sentido. La coordinación corresponde a José Alberto Sutil, que ha participado, junto con Chillón, en el diseño del programa. La actividad lectiva continuará el próximo martes, 20 de octubre, a las 17.00 horas, con la sesión de José Manuel Chillón titulada «¿Qué pensaba el hombre del románico?».
13/10/2026más info
Víctor Jambrina, nuevo diácono al servicio de la Iglesia de Zamora
Víctor Jambrina, nuevo diácono al servicio de la Iglesia de Zamora
La Colegiata de Toro ha acogido este sábado la ordenación diaconal del joven de Entrala, que da un paso decisivo en su camino hacia el sacerdocio La diócesis de Zamora ha celebrado este sábado, 10 de octubre, la ordenación diaconal de Víctor Jambrina Domínguez, en una eucaristía presidida por el obispo, Fernando Valera, en la Colegiata de Santa María la Mayor de Toro, cantada por el coro La Mayor y en la que han participado más de medio centenar de sacerdotes, diáconos de diferentes diócesis, los seminaristas de la región y un nutrido número de familiares y amigos. La elección del lugar está especialmente vinculada a la etapa que vive actualmente el nuevo diácono, que desarrolla en esta ciudad una parte importante de su actividad pastoral.  Natural de Entrala y con 26 años, Víctor Jambrina ha recorrido un largo camino formativo que comenzó en el Seminario Menor San Atilano, donde cursó la ESO y el Bachillerato. Posteriormente continuó su preparación en el Seminario Mayor y obtuvo el Bachiller en Teología en la Universidad Pontificia de Salamanca, formándose también en el Teologado de Ávila, en Salamanca. Actualmente cursa el segundo año de la Licenciatura en Liturgia en la Universidad Eclesiástica San Dámaso, en Madrid.  Su formación ha estado acompañada desde el principio por una intensa experiencia pastoral. Además de su vinculación actual con Toro y con la pastoral vocacional, ha pasado por el Seminario Menor, la parroquia de Lourdes, Benavente, San Lázaro y distintas comunidades de Sayago, entre ellas Abelón, Moral de Sayago, Torregamones y Gamones. Un recorrido que le ha permitido conocer realidades muy diferentes de la diócesis y acercarse a las personas desde la vida concreta de las comunidades.  Precisamente ese contacto con la gente ha ido dando forma a su manera de entender la vocación. En los días previos a la ordenación, Víctor resumía el sentido del paso que ahora da como un deseo de “configurarse con Cristo siervo”. Para él, el diaconado no es únicamente una etapa previa al sacerdocio, sino una llamada concreta al servicio de la Palabra, la liturgia y la caridad.  Esta misma idea ha ocupado buena parte de la homilía del obispo. Fernando Valera ha recordado que ser diácono significa hacer presente en la Iglesia la diaconía de Jesucristo y ha situado el ministerio que comienza Víctor en la lógica del servicio y del encuentro con los demás. «La vocación al diaconado no nace de la búsqueda de refugio, ni de comodidades», señala el texto de la homilía, sino de la disposición para salir al encuentro del otro.  El obispo ha propuesto al nuevo diácono una referencia sencilla y exigente para su ministerio: la de Jesús, de quien san Pedro dice que “pasó haciendo el bien”. Un servicio que, según Fernando Valera, debe acercarse a las heridas y al dolor de las personas y llevar hasta ellas la cercanía del Evangelio.  Valera ha insistido también en la importancia de la vida interior, la oración y la relación personal con Cristo para sostener el ministerio. El nuevo diácono será servidor de la Palabra y del altar, pero esa misión —ha señalado— no puede reducirse a funciones o tareas, sino que debe brotar de una experiencia profunda de fe y traducirse en amor, alegría, paz, amabilidad, fidelidad y bondad.  La ordenación supone para Víctor la recepción del primer grado del sacramento del Orden. Se trata, en su caso, del diaconado y que se sitúa dentro del proceso de preparación hacia el sacerdocio. Desde ahora podrá proclamar el Evangelio y predicar, administrar el bautismo, asistir y bendecir matrimonios, celebrar exequias y distribuir la comunión, además de asumir de manera especial el servicio de la caridad.  La celebración adquiere también un significado especial para la diócesis porque la ordenación de un joven formado desde sus primeros años en los seminarios diocesanos constituye, en este contexto, un signo de esperanza y una invitación a seguir cuidando y acompañando las posibles vocaciones. Fernando Valera ha concluido confiando esta nueva etapa a la protección de la Virgen María y recordando a Víctor que la Iglesia de Zamora necesita ministros cuyo servicio nazca de un corazón enamorado de Jesucristo: «Esta Iglesia que peregrina en Zamora necesita que el servicio y el bien sean el reflejo de un corazón enamorado de Jesús».  Para Víctor Jambrina comienza ahora una etapa nueva. Lo hace precisamente en Toro, en medio de las comunidades a las que viene acompañando y con la mirada puesta en el sacerdocio, pero asumiendo desde hoy una palabra que define ya su ministerio: servicio.
10/10/2026más info
La Diócesis de Zamora inicia un nuevo curso pastoral con la Eucaristía como centro de su misión
La Diócesis de Zamora inicia un nuevo curso pastoral con la Eucaristía como centro de su misión
Un centenar de representantes del clero, la vida consagrada y el laicado han participado en la Asamblea Diocesana, una jornada de reflexión y discernimiento que invita a construir una Iglesia viva, eucarística y samaritana. La diócesis de Zamora ha celebrado este sábado, 26 de septiembre, su Asamblea Diocesana, una jornada de encuentro, reflexión y discernimiento que marca el inicio del nuevo curso pastoral. La convocatoria ha reunido en el Colegio Medalla Milagrosa a cerca de un centenar de representantes de sacerdotes, religiosos y laicos, procedentes de las diferentes realidades territoriales y sectoriales de la Iglesia zamorana. La Asamblea ha dado continuidad al proceso sinodal que viene desarrollando la diócesis, situando este año la Eucaristía en el centro de su reflexión pastoral. El encuentro ha combinado tres comunicaciones, momentos de oración, espacios para el diálogo y una celebración eucarística presidida por el obispo de Zamora, Fernando Valera Sánchez. Una Iglesia que vuelve a echar las redes Tras la oración inicial, el obispo presentó su carta pastoral, titulada “La Eucaristía, epifanía del Espíritu que transforma el corazón”, en la que propone redescubrir este sacramento como fuente de renovación personal, comunitaria y misionera. Inspirándose en el capítulo 21 del Evangelio de san Juan, que relata el encuentro de Jesús resucitado con sus discípulos después de una noche de pesca infructuosa, Fernando Valera invitó a la comunidad diocesana a superar el cansancio, el desaliento y la tentación de contemplar el futuro desde el pesimismo. Como aquellos discípulos, también la Iglesia está llamada a escuchar nuevamente la voz del Señor y a echar las redes desde la confianza en su palabra. El obispo insistió en que la fragilidad y las dificultades no constituyen necesariamente un obstáculo para la misión, sino que pueden convertirse en oportunidades para renovar el encuentro con Cristo. En este sentido, animó a los participantes a recuperar la pasión por el Evangelio y a comprender que la transformación pastoral comienza por la conversión personal. La Eucaristía ocupó el centro de su intervención, presentada no solamente como celebración litúrgica, sino como una experiencia transformadora que debe prolongarse en la vida cotidiana. Celebrarla con dignidad, vivirla con profundidad y prolongarla en la caridad constituye el horizonte pastoral propuesto para este curso. Fernando Valera subrayó especialmente la dimensión social de la Eucaristía y recordó que la comunión con Cristo resulta inseparable del compromiso con quienes sufren. Desde esta perspectiva, invitó a construir comunidades capaces de reconocer a Cristo en los pobres, los enfermos, los ancianos y las personas que experimentan la soledad o el abandono. El obispo recordó que la Eucaristía no termina cuando los fieles abandonan el templo. Es precisamente entonces cuando comienza a hacerse visible en el servicio, la fraternidad y la entrega a los demás. La Iglesia zamorana está llamada, por tanto, a convertirse en una comunidad que, alimentada por el mismo pan, sea también pan partido para el mundo. Presencia, comunión y servicio: un itinerario para renovar la vida diocesana La segunda intervención estuvo a cargo del sacerdote José Alberto Sutil Lorenzo. Sutil ofreció una reflexión teológico-pastoral para profundizar en la carta del obispo a partir de tres dimensiones inseparables del misterio eucarístico: la presencia que se cree, la comunión que se celebra y el servicio que se vive. Sutil recordó que la Eucaristía constituye, ante todo, una experiencia de fe y de encuentro personal con Cristo. Desde esta perspectiva, insistió en la necesidad de recuperar la adoración y la capacidad de asombro ante un misterio que no depende de la iniciativa humana, sino del don gratuito de Dios. En relación con la dimensión comunitaria, explicó que la Eucaristía no solo alimenta individualmente a los creyentes, sino que construye la propia Iglesia. Esta realidad debe inspirar también la renovación de las estructuras diocesanas y la configuración de las unidades pastorales-eucarísticas, entendidas no como una mera respuesta administrativa a la despoblación, sino como una oportunidad para fortalecer la comunión y la corresponsabilidad. El sacerdote dedicó especial atención a la relación entre la Eucaristía y el servicio a los más necesitados, recordando que el misterio celebrado debe prolongarse necesariamente en la caridad. En este sentido, destacó que el desafío pastoral consiste en pasar de una fe centrada exclusivamente en el cumplimiento religioso a una experiencia cristiana que transforme la vida y genere comunidades abiertas, acogedoras y misioneras. Sutil también recurrió a la historia y al patrimonio religioso zamorano, con referencias a las Sagradas Formas de Cabañales y a la custodia procesional de la Catedral, para mostrar cómo la fe eucarística ha configurado durante siglos la identidad espiritual y cultural de la diócesis. Su intervención permitió situar el horizonte del plan pastoral trienal. El primer año, que ahora comienza, estará centrado especialmente en la relación personal con Cristo, bajo la invitación evangélica «Permaneced en mí». Los siguientes profundizarán en la comunión eclesial y en el servicio. Tres dimensiones de un mismo misterio que no pueden separarse: creer, celebrar y vivir la Eucaristía. Recuperar el asombro ante la celebración eucarística La tercera comunicación estuvo a cargo del sacerdote Narciso Jesús Lorenzo, quien centró su intervención en la celebración de la Eucaristía y en las actitudes que deben acompañar a quienes participan en ella. Su reflexión se dirigió especialmente a tres destinatarios: los ministros que presiden la Eucaristía, quienes desempeñan los diferentes ministerios litúrgicos y el conjunto de los fieles que integran la asamblea celebrante. Narciso Jesús Lorenzo invitó a regresar a las celebraciones eucarísticas desde el asombro, recuperando la conciencia del misterio que se celebra y evitando tanto la autorreferencialidad como el clericalismo, actitudes sobre las que advirtió reiteradamente el papa Francisco. Insistió también en la necesidad de cuidar la liturgia, recordando que nada debería quedar a merced de la improvisación o la arbitrariedad, puesto que en ella se manifiestan la fe y el lenguaje orante de toda la Iglesia. Asimismo, destacó que quienes desempeñan ministerios como el lectorado o el acolitado deben hacerlo con una actitud de auténtica piedad. La intervención puso de manifiesto la importancia de redescubrir el protagonismo de Cristo en la celebración eucarística. En relación con los presbíteros, recordó que, al revestirse y disponerse para presidir la celebración, están llamados a experimentar una identificación profunda con Cristo, expresada en las palabras de san Pablo: «No soy yo, es Cristo quien vive en mí». En cuanto a los fieles, subrayó que es el propio Cristo quien sale a su encuentro y los convoca a participar en el misterio eucarístico. Escuchar al Espíritu para caminar juntos Finalizadas las tres comunicaciones, los asistentes compartieron un tiempo de descanso y encuentro fraterno. A las doce del mediodía se retomó el programa con una oración animada por sor Concha, religiosa del Amor de Dios de Toro, que sirvió de preparación para uno de los momentos centrales de la jornada: la conversación en el Espíritu. Esta dinámica, característica del proceso sinodal, ofreció a los participantes la oportunidad de compartir sus reflexiones desde la escucha, la oración y el discernimiento comunitario. El objetivo fue favorecer un diálogo en el que las distintas sensibilidades y realidades de la diócesis pudieran reconocerse partícipes de una misma misión. Más allá de las reflexiones teológicas y pastorales desarrolladas durante la mañana, este espacio permitió trasladar a la experiencia concreta de los participantes la invitación a construir una Iglesia en la que la comunión, la participación y la corresponsabilidad sean elementos esenciales de su vida y de su acción evangelizadora. Una comunidad viva, eucarística y samaritana La Asamblea culminó con la celebración de la Eucaristía en la iglesia de San Torcuato, presidida por el obispo de Zamora. Durante su homilía, Fernando Valera recordó que es el corazón de Dios el que convoca a los creyentes, los abraza por medio del Espíritu y los invita a convertirse en una comunidad viva, eucarística y samaritana. El prelado señaló que las palabras de Jesús revelan el rostro de un Dios que es Padre y que no permanece indiferente ante las situaciones de sufrimiento. En un mundo en el que el mal convive con la belleza de la Palabra de Dios, Cristo se presenta como la respuesta divina a las heridas de la humanidad. Retomando algunas de las ideas fundamentales de su carta pastoral, insistió en que el encuentro con Cristo en la Eucaristía debe transformar la existencia de los creyentes y convertirlos en pan partido para los demás. En este sentido, recordó que uno de los grandes desafíos de la Asamblea es aprender a mirar con los ojos de Cristo a quienes más sufren, haciendo de la cercanía, la compasión y el servicio expresiones concretas de la fe. La celebración concluyó con una invocación a la Virgen María para que continúe acompañando a la Iglesia zamorana en este camino de discipulado y discernimiento. La jornada finalizó con una comida de fraternidad en el Seminario San Atilano, que permitió prolongar el encuentro y fortalecer los vínculos entre los participantes. Con esta Asamblea, la Diócesis de Zamora abre un nuevo curso pastoral con el propósito de seguir avanzando en la conversión personal y comunitaria, situando la Eucaristía como fuente de comunión, principio de renovación e impulso para una Iglesia comprometida con las necesidades de la sociedad.
26/09/2026más info
La Asamblea Diocesana abre este sábado un nuevo camino pastoral centrado en la Eucaristía
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  La Diócesis de Zamora celebra este sábado, 26 de septiembre, en el colegio Medalla Milagrosa de Zamora una nueva Asamblea Diocesana. El encuentro reunirá a sacerdotes, diáconos, miembros de la vida consagrada y fieles laicos procedentes de los distintos arciprestazgos, parroquias, delegaciones y realidades eclesiales para compartir las orientaciones del curso pastoral 2026-2027. La Asamblea dará continuidad al proceso de escucha, discernimiento y participación desarrollado por la Iglesia zamorana durante los últimos cursos. Las anteriores convocatorias han permitido avanzar hacia una diócesis más sinodal, corresponsable y misionera, con la participación de representantes de los diferentes territorios y ámbitos pastorales. El obispo, Fernando Valera, presentará la carta pastoral titulada La Eucaristía, epifanía del Espíritu que transforma el corazón. En ella propone a la comunidad diocesana recorrer un itinerario espiritual inspirado en el relato evangélico de la pesca en el lago de Tiberíades, pasando de la oscuridad y el cansancio de las “redes vacías” a la confianza renovada en la palabra de Cristo. La Eucaristía será el eje del nuevo Plan Pastoral Diocesano, concebido como un camino de tres años. Su objetivo general es renovar la vida de la diócesis desde el encuentro personal con Jesucristo, la construcción de comunidades evangelizadoras y el compromiso con los más pobres. El primero de estos tres cursos estará marcado por el lema «Permaneced en mí» (Jn 15,4) y se centrará en la Eucaristía como encuentro con Cristo que transforma la vida. Entre las líneas de acción propuestas se encuentran la formación sobre el misterio eucarístico, el cuidado de las celebraciones litúrgicas, la preparación de los agentes pastorales, el fortalecimiento de los centros eucarísticos y la promoción de espacios de oración, adoración y acompañamiento espiritual. El segundo pondrá el acento en la Eucaristía como fundamento de la comunidad cristiana, especialmente en el contexto de las unidades pastorales y de la colaboración entre parroquias. El tercer curso estará orientado a traducir la celebración eucarística en misión, caridad y servicio, recordando que la comunión con Cristo conduce necesariamente al encuentro con las personas más vulnerables. Durante la Asamblea también se dará a conocer la programación elaborada por las delegaciones episcopales de Comunión Fraterna; Evangelización; Cultura, Patrimonio y Sociedad; y Misión Samaritana. El documento recoge los objetivos de las diferentes áreas pastorales, las propuestas de formación y el calendario de actividades previsto para todo el curso. La nueva planificación incorpora las orientaciones nacidas de las asambleas diocesanas celebradas desde 2023, del camino sinodal de la Iglesia, del Congreso de Vocaciones y de la Asamblea de la Iglesia en Castilla. Entre sus prioridades aparecen la corresponsabilidad del laicado, la atención pastoral al mundo rural, la renovación de la catequesis, el acompañamiento de jóvenes y familias, la cultura vocacional, la comunicación, la conservación del patrimonio y la atención a las personas que sufren situaciones de pobreza, enfermedad, soledad o exclusión. La Asamblea Diocesana vuelve a convertirse así en el punto de encuentro de las distintas vocaciones, territorios y sensibilidades de la Iglesia de Zamora. Una jornada para comenzar el nuevo curso desde la oración, la comunión y la responsabilidad compartida, con la Eucaristía como fuente de la vida eclesial y punto de partida para la misión.   PROGRAMA 9:45 h. Acogida en el Colegio Medalla Milagrosa de Zamora 10:00 h. Hora Intermedia 10:15 h. Intervención de nuestro obispo D. Fernando 10:45 h. Intervención de José Alberto Sutil 11:10 h. Intervención de Narciso-Lorenzo Leal  11:30 h. Descanso 12:00 h. Oración 12:20 h. Conversación en el Espíritu por grupos 13:30 h. Celebrar la Eucaristía 14:15 h. Comida
21/09/2026más info
La Pastoral Familiar de Zamora prepara un nuevo curso de encuentros y formación
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El Área de Pastoral Familiar de la Diócesis de Zamora prepara un nuevo curso de actividades dirigidas a novios, matrimonios y familias. La propuesta reúne espacios de preparación para el matrimonio, oración y convivencia, con el propósito de acompañar a las familias en las distintas etapas de su vida.  Los cursos prematrimoniales, ofrecidos en distintos formatos, ayudarán a las parejas a prepararse para la celebración del sacramento del matrimonio. El área pastoral prevé también un encuentro anual de matrimonios recién casados: una jornada de acción de gracias y convivencia que busca favorecer su participación en la vida parroquial y en los movimientos familiares de la Iglesia.  A estas iniciativas se suma Betania, un encuentro diocesano de familias que se celebrará trimestralmente en distintas parroquias. Será un espacio abierto a todas las familias para compartir la oración, la formación y la convivencia en un ambiente festivo. El programa incluirá asimismo actividades con motivo de la Semana de la Familia y la Jornada por la Vida, en sintonía con las propuestas de la Conferencia Episcopal Española. 
14/09/2026más info
La Diócesis de Zamora felicita al papa León XIV en su 71.º cumpleaños
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La Diócesis de Zamora felicita hoy, 14 de septiembre, al papa León XIV con motivo de su 71.º cumpleaños. En esta jornada, invita a los fieles a unirse en oración por el Santo Padre y a pedir al Señor que le conceda salud y fortaleza para continuar su servicio a la Iglesia.  La fotografía que acompaña esta felicitación recoge el encuentro del obispo de Zamora, Fernando Valera, con León XIV durante la visita del Santo Padre a Madrid el pasado mes de junio. Aquellos días, don Fernando participó en los actos celebrados en la capital y en el encuentro del Papa con los obispos españoles.  Desde Zamora, expresamos al Santo Padre nuestro afecto y nuestra cercanía. ¡Feliz cumpleaños, papa León XIV!
14/09/2026más info
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