Liturgia

28/04/2025

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Oración por la elección del nuevo papa

El área de Liturgia de la delegación de comunión fraterna, por indicación de nuestro obispo, invita a toda la diócesis a tener presente en su oración durante los próximos días la elección del futuro sucesor de san Pedro.

Para ello, se facilita a los sacerdotes, diáconos, comunidades religiosas, institutos seculares y al pueblo santo de Dios dos peticiones para incorporar a la oración de los fieles y el rezo de la Liturgia de las Horas. De igual forma, se invita a los sacerdotes a celebrar la Misa "para elegir un papa", uniéndonos así a la oración de la Iglesia universal que pide al dueño de la mies que envíe un nuevo pastor según el corazón del Buen Pastor.

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La Diócesis de Zamora inicia un nuevo curso pastoral con la Eucaristía como centro de su misión
La Diócesis de Zamora inicia un nuevo curso pastoral con la Eucaristía como centro de su misión
Un centenar de representantes del clero, la vida consagrada y el laicado han participado en la Asamblea Diocesana, una jornada de reflexión y discernimiento que invita a construir una Iglesia viva, eucarística y samaritana. La diócesis de Zamora ha celebrado este sábado, 26 de septiembre, su Asamblea Diocesana, una jornada de encuentro, reflexión y discernimiento que marca el inicio del nuevo curso pastoral. La convocatoria ha reunido en el Colegio Medalla Milagrosa a cerca de un centenar de representantes de sacerdotes, religiosos y laicos, procedentes de las diferentes realidades territoriales y sectoriales de la Iglesia zamorana. La Asamblea ha dado continuidad al proceso sinodal que viene desarrollando la diócesis, situando este año la Eucaristía en el centro de su reflexión pastoral. El encuentro ha combinado tres comunicaciones, momentos de oración, espacios para el diálogo y una celebración eucarística presidida por el obispo de Zamora, Fernando Valera Sánchez. Una Iglesia que vuelve a echar las redes Tras la oración inicial, el obispo presentó su carta pastoral, titulada “La Eucaristía, epifanía del Espíritu que transforma el corazón”, en la que propone redescubrir este sacramento como fuente de renovación personal, comunitaria y misionera. Inspirándose en el capítulo 21 del Evangelio de san Juan, que relata el encuentro de Jesús resucitado con sus discípulos después de una noche de pesca infructuosa, Fernando Valera invitó a la comunidad diocesana a superar el cansancio, el desaliento y la tentación de contemplar el futuro desde el pesimismo. Como aquellos discípulos, también la Iglesia está llamada a escuchar nuevamente la voz del Señor y a echar las redes desde la confianza en su palabra. El obispo insistió en que la fragilidad y las dificultades no constituyen necesariamente un obstáculo para la misión, sino que pueden convertirse en oportunidades para renovar el encuentro con Cristo. En este sentido, animó a los participantes a recuperar la pasión por el Evangelio y a comprender que la transformación pastoral comienza por la conversión personal. La Eucaristía ocupó el centro de su intervención, presentada no solamente como celebración litúrgica, sino como una experiencia transformadora que debe prolongarse en la vida cotidiana. Celebrarla con dignidad, vivirla con profundidad y prolongarla en la caridad constituye el horizonte pastoral propuesto para este curso. Fernando Valera subrayó especialmente la dimensión social de la Eucaristía y recordó que la comunión con Cristo resulta inseparable del compromiso con quienes sufren. Desde esta perspectiva, invitó a construir comunidades capaces de reconocer a Cristo en los pobres, los enfermos, los ancianos y las personas que experimentan la soledad o el abandono. El obispo recordó que la Eucaristía no termina cuando los fieles abandonan el templo. Es precisamente entonces cuando comienza a hacerse visible en el servicio, la fraternidad y la entrega a los demás. La Iglesia zamorana está llamada, por tanto, a convertirse en una comunidad que, alimentada por el mismo pan, sea también pan partido para el mundo. Presencia, comunión y servicio: un itinerario para renovar la vida diocesana La segunda intervención estuvo a cargo del sacerdote José Alberto Sutil Lorenzo. Sutil ofreció una reflexión teológico-pastoral para profundizar en la carta del obispo a partir de tres dimensiones inseparables del misterio eucarístico: la presencia que se cree, la comunión que se celebra y el servicio que se vive. Sutil recordó que la Eucaristía constituye, ante todo, una experiencia de fe y de encuentro personal con Cristo. Desde esta perspectiva, insistió en la necesidad de recuperar la adoración y la capacidad de asombro ante un misterio que no depende de la iniciativa humana, sino del don gratuito de Dios. En relación con la dimensión comunitaria, explicó que la Eucaristía no solo alimenta individualmente a los creyentes, sino que construye la propia Iglesia. Esta realidad debe inspirar también la renovación de las estructuras diocesanas y la configuración de las unidades pastorales-eucarísticas, entendidas no como una mera respuesta administrativa a la despoblación, sino como una oportunidad para fortalecer la comunión y la corresponsabilidad. El sacerdote dedicó especial atención a la relación entre la Eucaristía y el servicio a los más necesitados, recordando que el misterio celebrado debe prolongarse necesariamente en la caridad. En este sentido, destacó que el desafío pastoral consiste en pasar de una fe centrada exclusivamente en el cumplimiento religioso a una experiencia cristiana que transforme la vida y genere comunidades abiertas, acogedoras y misioneras. Sutil también recurrió a la historia y al patrimonio religioso zamorano, con referencias a las Sagradas Formas de Cabañales y a la custodia procesional de la Catedral, para mostrar cómo la fe eucarística ha configurado durante siglos la identidad espiritual y cultural de la diócesis. Su intervención permitió situar el horizonte del plan pastoral trienal. El primer año, que ahora comienza, estará centrado especialmente en la relación personal con Cristo, bajo la invitación evangélica «Permaneced en mí». Los siguientes profundizarán en la comunión eclesial y en el servicio. Tres dimensiones de un mismo misterio que no pueden separarse: creer, celebrar y vivir la Eucaristía. Recuperar el asombro ante la celebración eucarística La tercera comunicación estuvo a cargo del sacerdote Narciso Jesús Lorenzo, quien centró su intervención en la celebración de la Eucaristía y en las actitudes que deben acompañar a quienes participan en ella. Su reflexión se dirigió especialmente a tres destinatarios: los ministros que presiden la Eucaristía, quienes desempeñan los diferentes ministerios litúrgicos y el conjunto de los fieles que integran la asamblea celebrante. Narciso Jesús Lorenzo invitó a regresar a las celebraciones eucarísticas desde el asombro, recuperando la conciencia del misterio que se celebra y evitando tanto la autorreferencialidad como el clericalismo, actitudes sobre las que advirtió reiteradamente el papa Francisco. Insistió también en la necesidad de cuidar la liturgia, recordando que nada debería quedar a merced de la improvisación o la arbitrariedad, puesto que en ella se manifiestan la fe y el lenguaje orante de toda la Iglesia. Asimismo, destacó que quienes desempeñan ministerios como el lectorado o el acolitado deben hacerlo con una actitud de auténtica piedad. La intervención puso de manifiesto la importancia de redescubrir el protagonismo de Cristo en la celebración eucarística. En relación con los presbíteros, recordó que, al revestirse y disponerse para presidir la celebración, están llamados a experimentar una identificación profunda con Cristo, expresada en las palabras de san Pablo: «No soy yo, es Cristo quien vive en mí». En cuanto a los fieles, subrayó que es el propio Cristo quien sale a su encuentro y los convoca a participar en el misterio eucarístico. Escuchar al Espíritu para caminar juntos Finalizadas las tres comunicaciones, los asistentes compartieron un tiempo de descanso y encuentro fraterno. A las doce del mediodía se retomó el programa con una oración animada por sor Concha, religiosa del Amor de Dios de Toro, que sirvió de preparación para uno de los momentos centrales de la jornada: la conversación en el Espíritu. Esta dinámica, característica del proceso sinodal, ofreció a los participantes la oportunidad de compartir sus reflexiones desde la escucha, la oración y el discernimiento comunitario. El objetivo fue favorecer un diálogo en el que las distintas sensibilidades y realidades de la diócesis pudieran reconocerse partícipes de una misma misión. Más allá de las reflexiones teológicas y pastorales desarrolladas durante la mañana, este espacio permitió trasladar a la experiencia concreta de los participantes la invitación a construir una Iglesia en la que la comunión, la participación y la corresponsabilidad sean elementos esenciales de su vida y de su acción evangelizadora. Una comunidad viva, eucarística y samaritana La Asamblea culminó con la celebración de la Eucaristía en la iglesia de San Torcuato, presidida por el obispo de Zamora. Durante su homilía, Fernando Valera recordó que es el corazón de Dios el que convoca a los creyentes, los abraza por medio del Espíritu y los invita a convertirse en una comunidad viva, eucarística y samaritana. El prelado señaló que las palabras de Jesús revelan el rostro de un Dios que es Padre y que no permanece indiferente ante las situaciones de sufrimiento. En un mundo en el que el mal convive con la belleza de la Palabra de Dios, Cristo se presenta como la respuesta divina a las heridas de la humanidad. Retomando algunas de las ideas fundamentales de su carta pastoral, insistió en que el encuentro con Cristo en la Eucaristía debe transformar la existencia de los creyentes y convertirlos en pan partido para los demás. En este sentido, recordó que uno de los grandes desafíos de la Asamblea es aprender a mirar con los ojos de Cristo a quienes más sufren, haciendo de la cercanía, la compasión y el servicio expresiones concretas de la fe. La celebración concluyó con una invocación a la Virgen María para que continúe acompañando a la Iglesia zamorana en este camino de discipulado y discernimiento. La jornada finalizó con una comida de fraternidad en el Seminario San Atilano, que permitió prolongar el encuentro y fortalecer los vínculos entre los participantes. Con esta Asamblea, la Diócesis de Zamora abre un nuevo curso pastoral con el propósito de seguir avanzando en la conversión personal y comunitaria, situando la Eucaristía como fuente de comunión, principio de renovación e impulso para una Iglesia comprometida con las necesidades de la sociedad.
26/09/2026más info
La Asamblea Diocesana abre este sábado un nuevo camino pastoral centrado en la Eucaristía
La Asamblea Diocesana abre este sábado un nuevo camino pastoral centrado en la Eucaristía
  La Diócesis de Zamora celebra este sábado, 26 de septiembre, en el colegio Medalla Milagrosa de Zamora una nueva Asamblea Diocesana. El encuentro reunirá a sacerdotes, diáconos, miembros de la vida consagrada y fieles laicos procedentes de los distintos arciprestazgos, parroquias, delegaciones y realidades eclesiales para compartir las orientaciones del curso pastoral 2026-2027. La Asamblea dará continuidad al proceso de escucha, discernimiento y participación desarrollado por la Iglesia zamorana durante los últimos cursos. Las anteriores convocatorias han permitido avanzar hacia una diócesis más sinodal, corresponsable y misionera, con la participación de representantes de los diferentes territorios y ámbitos pastorales. El obispo, Fernando Valera, presentará la carta pastoral titulada La Eucaristía, epifanía del Espíritu que transforma el corazón. En ella propone a la comunidad diocesana recorrer un itinerario espiritual inspirado en el relato evangélico de la pesca en el lago de Tiberíades, pasando de la oscuridad y el cansancio de las “redes vacías” a la confianza renovada en la palabra de Cristo. La Eucaristía será el eje del nuevo Plan Pastoral Diocesano, concebido como un camino de tres años. Su objetivo general es renovar la vida de la diócesis desde el encuentro personal con Jesucristo, la construcción de comunidades evangelizadoras y el compromiso con los más pobres. El primero de estos tres cursos estará marcado por el lema «Permaneced en mí» (Jn 15,4) y se centrará en la Eucaristía como encuentro con Cristo que transforma la vida. Entre las líneas de acción propuestas se encuentran la formación sobre el misterio eucarístico, el cuidado de las celebraciones litúrgicas, la preparación de los agentes pastorales, el fortalecimiento de los centros eucarísticos y la promoción de espacios de oración, adoración y acompañamiento espiritual. El segundo pondrá el acento en la Eucaristía como fundamento de la comunidad cristiana, especialmente en el contexto de las unidades pastorales y de la colaboración entre parroquias. El tercer curso estará orientado a traducir la celebración eucarística en misión, caridad y servicio, recordando que la comunión con Cristo conduce necesariamente al encuentro con las personas más vulnerables. Durante la Asamblea también se dará a conocer la programación elaborada por las delegaciones episcopales de Comunión Fraterna; Evangelización; Cultura, Patrimonio y Sociedad; y Misión Samaritana. El documento recoge los objetivos de las diferentes áreas pastorales, las propuestas de formación y el calendario de actividades previsto para todo el curso. La nueva planificación incorpora las orientaciones nacidas de las asambleas diocesanas celebradas desde 2023, del camino sinodal de la Iglesia, del Congreso de Vocaciones y de la Asamblea de la Iglesia en Castilla. Entre sus prioridades aparecen la corresponsabilidad del laicado, la atención pastoral al mundo rural, la renovación de la catequesis, el acompañamiento de jóvenes y familias, la cultura vocacional, la comunicación, la conservación del patrimonio y la atención a las personas que sufren situaciones de pobreza, enfermedad, soledad o exclusión. La Asamblea Diocesana vuelve a convertirse así en el punto de encuentro de las distintas vocaciones, territorios y sensibilidades de la Iglesia de Zamora. Una jornada para comenzar el nuevo curso desde la oración, la comunión y la responsabilidad compartida, con la Eucaristía como fuente de la vida eclesial y punto de partida para la misión.   PROGRAMA 9:45 h. Acogida en el Colegio Medalla Milagrosa de Zamora 10:00 h. Hora Intermedia 10:15 h. Intervención de nuestro obispo D. Fernando 10:45 h. Intervención de José Alberto Sutil 11:10 h. Intervención de Narciso-Lorenzo Leal  11:30 h. Descanso 12:00 h. Oración 12:20 h. Conversación en el Espíritu por grupos 13:30 h. Celebrar la Eucaristía 14:15 h. Comida
21/09/2026más info
La Pastoral Familiar de Zamora prepara un nuevo curso de encuentros y formación
La Pastoral Familiar de Zamora prepara un nuevo curso de encuentros y formación
El Área de Pastoral Familiar de la Diócesis de Zamora prepara un nuevo curso de actividades dirigidas a novios, matrimonios y familias. La propuesta reúne espacios de preparación para el matrimonio, oración y convivencia, con el propósito de acompañar a las familias en las distintas etapas de su vida.  Los cursos prematrimoniales, ofrecidos en distintos formatos, ayudarán a las parejas a prepararse para la celebración del sacramento del matrimonio. El área pastoral prevé también un encuentro anual de matrimonios recién casados: una jornada de acción de gracias y convivencia que busca favorecer su participación en la vida parroquial y en los movimientos familiares de la Iglesia.  A estas iniciativas se suma Betania, un encuentro diocesano de familias que se celebrará trimestralmente en distintas parroquias. Será un espacio abierto a todas las familias para compartir la oración, la formación y la convivencia en un ambiente festivo. El programa incluirá asimismo actividades con motivo de la Semana de la Familia y la Jornada por la Vida, en sintonía con las propuestas de la Conferencia Episcopal Española. 
14/09/2026más info
La Diócesis de Zamora felicita al papa León XIV en su 71.º cumpleaños
La Diócesis de Zamora felicita al papa León XIV en su 71.º cumpleaños
La Diócesis de Zamora felicita hoy, 14 de septiembre, al papa León XIV con motivo de su 71.º cumpleaños. En esta jornada, invita a los fieles a unirse en oración por el Santo Padre y a pedir al Señor que le conceda salud y fortaleza para continuar su servicio a la Iglesia.  La fotografía que acompaña esta felicitación recoge el encuentro del obispo de Zamora, Fernando Valera, con León XIV durante la visita del Santo Padre a Madrid el pasado mes de junio. Aquellos días, don Fernando participó en los actos celebrados en la capital y en el encuentro del Papa con los obispos españoles.  Desde Zamora, expresamos al Santo Padre nuestro afecto y nuestra cercanía. ¡Feliz cumpleaños, papa León XIV!
14/09/2026más info
Nuevos nombramientos pastorales en la diócesis de Zamora
Nuevos nombramientos pastorales en la diócesis de Zamora
El obispo, Fernando Valera, ha realizado una serie de nombramientos pastorales que afectan a los siete arciprestazgos de la diócesis, a diferentes parroquias, a varias cofradías y hermandades de la ciudad de Zamora y al Cabildo Catedral. Los nombramientos responden al objetivo de continuar avanzando hacia «una Iglesia de escucha recíproca, en la cual cada uno tiene algo que aprender», donde unos escuchan a otros y todos permanecen atentos al Espíritu Santo, como recoge la constitución apostólica Praedicate Evangelium.   Responsables de los siete arciprestazgos El obispo ha nombrado a José Alberto Sutil Lorenzo, arcipreste de Aliste-Alba; Francisco Ortega Vicente Rodríguez, arcipreste de Benavente-Tierra de Campos; César Salvador Gallego, arcipreste de El Pan; Juan José Carbajo Cobos, arcipreste de Sayago; Manuel Iglesias Martín, arcipreste de Toro-La Guareña; José Luis Miranda Domínguez, arcipreste de El Vino; y Héctor Galán Calvo, arcipreste de Zamora-Ciudad.   Arciprestazgo de Aliste-Alba José Alberto Sutil Lorenzo ha sido nombrado párroco de las parroquias que conforman la UAP de Valer: Bercianos de Aliste, Domez, Flores, Fradellos, Gallegos del Río y Puercas. Teófilo Nieto Vicente cesa como párroco de estas comunidades. Asimismo, José Alberto Sutil será moderador de la cura pastoral de las parroquias de Fornillos de Aliste, Arcillera, Brandilanes, Castro de Alcañices, Ceadea, Moveros y Samir de los Caños, donde cesa como párroco Pablo Cisneros Cisneros. El diácono permanente José Ramón Pérez Diego ha sido nombrado cooperador, responsable pastoral y administrador parroquial de las parroquias de Fornillos de Aliste, Arcillera, Brandilanes, Castro de Alcañices, Ceadea, Moveros y Samir de los Caños.   Arciprestazgo de El Pan César Salvador Gallego ha sido nombrado párroco in solidum y moderador de las parroquias de Arquillinos, Pajares de Lampreana, Montamarta, Fontanillas de Castro, Piedrahita de Castro y San Cebrián de Castro. Matías Pérez Diego cesa como párroco de estas comunidades. Enrique Alonso Silván ejercerá como párroco in solidum Párroco de las parroquias de Arquillinos, Pajares de Lampreana, Montamarta, Fontanillas de Castro, Piedrahita de Castro y San Cebrián de Castro. Por otra parte, Charles Ifeanyi Anene será moderador de la cura pastoral de la parroquia de Monfarracinos, donde cesa como párroco Fernando Toribio Viñuela, y de las parroquias de Cubillos y Torres del Carrizal, en las que cesa Manuel San Miguel Salvador. El diácono permanente Miguel Ángel Conejo Gutiérrez ha sido nombrado cooperador, responsable pastoral y administrador parroquial de Monfarracinos, Moreruela de los Infanzones, Cubillos y Torres del Carrizal. Asimismo, Fernando Toribio Viñuela ha sido nombrado colaborador de la parroquia de Monfarracinos.   Arciprestazgo de Toro-La Guareña Magno Alfonzo Villacrés Vallejo ha sido nombrado administrador parroquial de Fuentesaúco, Cañizal, El Maderal, Olmo de la Guareña, Vallesa de la Guareña, Villaescusa y Villamor de los Escuderos.   Arciprestazgo de El Vino Jean Jacques Ngeleji Fumiathu ha sido nombrado moderador de la cura pastoral de las parroquias de Jambrina y Peleas de Abajo. Agustín Chillón Calvo cesa como párroco de ambas comunidades. Sor Rosario Rodríguez Martínez, religiosa del Amor de Dios, será cooperadora, responsable pastoral y administradora parroquial de estas dos parroquias.   Arciprestazgo de Zamora-Ciudad Millán Núñez Ossorio ha sido nombrado párroco de San José Obrero, responsabilidad que compaginará con sus demás cargos. Manuel San Miguel Salvador cesa como párroco de esta comunidad. José María Diego Pascual será párroco in solidum y moderador de las parroquias de San Frontis y Carrascal. Manuel San Miguel Salvador ha sido nombrado párroco de María Auxiliadora y de Nuestra Señora del Pilar de Villagodio, y continuará como párroco de Moreruela. José María Diego Pascual cesa como párroco de María Auxiliadora y Nuestra Señora del Pilar. Además, Enrique Alonso Silván será colaborador de las parroquias de San Juan y Santa María de la Horta, mientras que Agustín Chillón Calvo ejercerá como colaborador en San Torcuato.   Capellanes de cofradías y hermandades Los nombramientos afectan también al acompañamiento pastoral de varias cofradías y hermandades de la ciudad de Zamora. Florencio Gago Rodríguez ha sido nombrado capellán de la Hermandad de Jesús en su Tercera Caída; César Salvador Gallego, de la Hermandad Penitencial de las Siete Palabras; Esteban Vicente Hernández, de la Real Cofradía del Santo Entierro; José María Diego Pascual, de la Cofradía de Jesús del Vía Crucis; y Enrique Alonso Silván, de la Hermandad de Penitencia del Santísimo Cristo del Amparo.   Nuevo canónigo de la Catedral El prelado ha nombrado también a Millán Núñez Ossorio canónigo de la Santa Iglesia Catedral de Zamora. Las personas designadas asumirán las atribuciones y facultades propias de sus respectivos oficios pastorales, de acuerdo con lo establecido en el Código de Derecho Canónico. La toma de posesión tendrá lugar durante la primera quincena de septiembre de 2026.  
15/07/2026más info
Zamora recibe a Miguel Ángel y José Ramón como nuevos diáconos permanentes
Zamora recibe a Miguel Ángel y José Ramón como nuevos diáconos permanentes
La iglesia de Cristo Rey acogió ayer, lunes 29 de junio, la ordenación diaconal de Miguel Ángel Conejor y José Ramón Pérez, en una celebración presidida por el obispo, Fernando Valera, y arropada por toda la comunidad cristiana. Familiares, sacerdotes, diáconos, amigos y fieles de distintas realidades diocesanas acompañaron este momento significativo para la Iglesia en Zamora, vivido en el marco de la solemnidad de San Pedro y San Pablo. La celebración tuvo un marcado sentido eclesial y comunitario. La ordenación de dos nuevos diáconos permanentes supone un signo de esperanza para la diócesis y una llamada renovada a vivir el ministerio desde la cercanía, la humildad y el servicio, especialmente en aquellas realidades donde la Iglesia está llamada a hacerse más presente. En su homilía, Fernando Valera situó la ordenación en la fiesta de los apóstoles Pedro y Pablo, dos hombres profundamente distintos y llamados por Dios para una misma misión. Pedro, “pescador de manos curtidas por el lago”, y Pablo, “de mente formada en la cultura rabínica del maestro Gamaliel y en la filosofía griega”, muestran —recordó el obispo— que Dios llama desde historias, sensibilidades y caminos diversos para edificar una misma comunidad y anunciar un mismo Evangelio. Desde esa mirada, Valera recordó que el ministerio ordenado no nace de la perfección personal, sino de la gracia de Dios. “Dios no elige a los perfectos, sino que capacita a los que se reconocen necesitados de misericordia”, afirmó, subrayando que la fragilidad, acogida desde la fe, puede convertirse en lugar de encuentro con Cristo y de entrega a los demás. Dirigiéndose directamente a Miguel Ángel y José Ramón, el obispo expresó el sentido profundo de su nueva misión: “Vosotros sois el rostro vivo de Cristo servidor”. Y añadió que ser diácono significa “ser pequeño, arrodillarse al modo de Jesús ante los pies de los demás”, haciendo visible el rostro de una Iglesia que no se entiende desde el poder, sino desde el amor que se entrega. Valera insistió en que el diaconado une de manera inseparable la liturgia y la caridad. En este sentido, recordó unas palabras del Papa: “No podemos comulgar con Cristo si al mismo tiempo damos la espalda al hermano que sufre”. El diácono, señaló, está llamado a servir en el altar y, al mismo tiempo, a reconocer a Cristo en quienes viven situaciones de dolor, pobreza, soledad o abandono. El obispo destacó también la importancia de este ministerio en una diócesis marcada por la dispersión territorial, el envejecimiento y la soledad de muchos pueblos. “Sois un cauce fundamental de esperanza: sois presencia en la dispersión”, afirmó, invitando a los nuevos diáconos a ser vínculo de una Iglesia que acompaña, escucha y “no se olvida de nadie”. La homilía tuvo también una llamada a la solidaridad concreta, con un recuerdo especial para Venezuela y para quienes han sufrido las consecuencias de las recientes inundaciones. Desde ahí, Valera invitó a toda la comunidad a vivir una fe que se traduce en cuidado del hermano, servicio y compromiso real con quienes más sufren. En la parte final, Fernando Valera pidió para Miguel Ángel y José Ramón “la gracia de una fe viva, sincera y comprometida”, y les animó a vivir su ministerio como testigos alegres de esperanza en Zamora. “Que sepáis acoger nuestras diferencias para tejer una auténtica comunión”, señaló, antes de concluir con una bendición expresa para el nuevo camino que ahora comienzan al servicio de la Iglesia. La comunidad diocesana celebra con gratitud esta ordenación diaconal y acompaña con su oración a Miguel Ángel y José Ramón, llamados desde ahora a servir al pueblo de Dios como signo vivo de Cristo servidor. Homilía completa del obispo
30/06/2026más info
La diócesis de Zamora celebra la ordenación de dos nuevos diáconos permanentes
La diócesis de Zamora celebra la ordenación de dos nuevos diáconos permanentes
La Diócesis de Zamora celebrará el próximo lunes 29 de junio, a las 19.00 horas, en la iglesia de Cristo Rey, la ordenación diaconal de Miguel Ángel Conejo Gutiérrez y José Ramón Pérez, una celebración que estará presidida por el obispo, Fernando Valera. La ordenación de dos nuevos diáconos permanentes constituye un acontecimiento significativo para la Iglesia diocesana, especialmente en un momento en el que muchas comunidades cristianas necesitan seguir siendo acompañadas, sostenidas y animadas en su vida de fe. El camino que culminará el próximo lunes no nace de una decisión repentina, sino de una historia prolongada de fe, discernimiento, formación y servicio pastoral. En ambos casos, la vocación al diaconado ha ido madurando en contacto con comunidades concretas, con la vida parroquial y con la realidad de los pueblos, donde la presencia de la Iglesia continúa siendo un signo cercano de acompañamiento y esperanza. Cristo Rey y San Lázaro han sido comunidades de referencia en este proceso. Desde ellas, y también desde el servicio prestado en distintas zonas rurales de la diócesis, se ha ido configurando una llamada marcada por la Palabra, la oración, la vida comunitaria y la disponibilidad para servir allí donde la Iglesia lo necesite. En la experiencia pastoral que precede a la ordenación de Miguel Ángel y José Ramón ocupa un lugar especial la celebración de la Palabra en comunidades pequeñas. En muchos pueblos, especialmente marcados por el envejecimiento, la soledad y la dispersión, este servicio permite mantener vivo el vínculo eclesial, acompañar la fe de las personas mayores y recordar que ninguna comunidad queda al margen de la vida de la Iglesia. El diaconado permanente es uno de los tres grados del sacramento del Orden, junto al episcopado y el presbiterado. Quienes reciben este ministerio son ordenados para el servicio del Pueblo de Dios en la Palabra, la liturgia y la caridad, siempre en comunión con el obispo y los presbíteros. En la realidad concreta de Zamora, el diaconado permanente adquiere una dimensión especialmente significativa. No sustituye al ministerio de los sacerdotes, sino que lo complementa desde una vocación específica de servicio, cercana a la vida ordinaria de las personas y atenta a las necesidades reales de las comunidades. La celebración del próximo lunes será, por tanto, una acción de gracias por dos nuevas vocaciones al servicio de la Iglesia diocesana y una ocasión para renovar el compromiso de la Diócesis de Zamora con sus parroquias, sus pueblos y sus comunidades cristianas. La Diócesis de Zamora invita a los fieles y a todas las personas que deseen acompañar a Miguel Ángel Conejo y José Ramón Pérez a participar en esta celebración, que tendrá lugar el lunes 29 de junio, a las 19.00 horas, en la iglesia de Cristo Rey.  
25/06/2026más info
La diócesis de Zamora, muy presente en el encuentro con el Papa en Madrid
La diócesis de Zamora, muy presente en el encuentro con el Papa en Madrid
La diócesis de Zamora ha estado presente este fin de semana en los actos presididos por el Papa en Madrid, con una amplia representación de jóvenes, sacerdotes y fieles zamoranos que han participado tanto en la vigilia celebrada en la tarde del sábado como en la Eucaristía del Corpus Christi celebrada este domingo en la plaza de Cibeles. Más de 70 jóvenes zamoranos, organizados por el Área de Pastoral Juvenil, se desplazaron hasta la capital para participar en este encuentro junto al Santo Padre, en un ambiente marcado por la oración, la convivencia y la alegría compartida de la fe. La joven expedición diocesana estuvo presente en la vigilia celebrada en la tarde del sábado y, ya en la jornada del domingo, dos autobuses de zamoranos se unieron para participar en la solemne misa del Corpus Christi presidida por el Papa en la plaza de Cibeles, una celebración multitudinaria que reunió a más de un millón y medio de personas llegadas desde distintos puntos de España. El seminarista mayor Víctor Jambrina, participó en la celebración eucarística del Corpus, un celebración que contó con la participación de los sacerdotes zamoranos Florentino Pérez, Millán Núñez, Pedro Juan Martínez, Héctor Galán, y el diácono permanente Ignacio Enríquez, que concelebraron la Eucaristía junto a otros presbíteros llegados de diferentes diócesis. El obispo, Fernando Valera, participó intensamente en los distintos actos del viaje apostólico del Papa a Madrid. Además de acompañar a los jóvenes zamoranos en la vigilia y participar en la celebración del Corpus Christi en la plaza de Cibeles, estuvo presente en el encuentro “Tejer redes” celebrado en el Movistar Arena, un acto promovido como espacio de diálogo entre la Iglesia y el mundo de la cultura, la educación, la empresa y el deporte. Asimismo, participó el encuentro y la comida mantenida con el Santo Padre junto a los obispos españoles en la Nunciatura Apostólica, dentro de la agenda oficial de la visita papal a España.   La presencia de la diócesis de Zamora en esta cita ha supuesto una experiencia de comunión eclesial y de testimonio público de la fe, especialmente significativa para los jóvenes que han podido vivir de cerca un encuentro con el Papa en un contexto marcado por la celebración del Corpus Christi.
08/06/2026más info
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