El obispo, Fernando Valera llama a Zamora a entrar en la Semana Santa con esperanza y caridad
El obispo, Fernando Valera llama a Zamora a entrar en la Semana Santa con esperanza y caridad
El obispo, Fernando Valera llama a Zamora a entrar en la Semana Santa con esperanza y caridad
El obispo, Fernando Valera llama a Zamora a entrar en la Semana Santa con esperanza y caridad
El obispo, Fernando Valera llama a Zamora a entrar en la Semana Santa con esperanza y caridad
El obispo, Fernando Valera llama a Zamora a entrar en la Semana Santa con esperanza y caridad
El obispo, Fernando Valera llama a Zamora a entrar en la Semana Santa con esperanza y caridad
El obispo, Fernando Valera llama a Zamora a entrar en la Semana Santa con esperanza y caridad
El obispo, Fernando Valera llama a Zamora a entrar en la Semana Santa con esperanza y caridad
El obispo, Fernando Valera llama a Zamora a entrar en la Semana Santa con esperanza y caridad29/03/2026
El obispo, Fernando Valera llama a Zamora a entrar en la Semana Santa con esperanza y caridad
La Diócesis de Zamora ha iniciado este domingo 29 de marzo la Semana Santa con la celebración del Domingo de Ramos, la puerta de entrada a los días centrales del año litúrgico, en sintonía con la celebración de toda la Iglesia universal. La Santa Sede sitúa precisamente esta jornada como comienzo de la Semana Santa y antesala inmediata del Triduo Pascual.
En su homilía, pronunciada en la iglesia de San Pedro y San Ildefonso, el obispo, Fernando Valera, invitó a contemplar el sentido profundo de esta jornada, marcada por la entrada de Jesús en Jerusalén entre ramos y aclamaciones, pero orientada ya hacia la Pasión. “No nos engañemos: el triunfo de Dios no es el del poder humano, sino el del amor que se entrega hasta la muerte”, afirmó el prelado, subrayando que Cristo entra “humilde y sencillo” como “el Rey de la paz, el que viene a servir y no ser servido”.
El obispo situó esa escena evangélica en el corazón mismo de la realidad zamorana, aludiendo a unas calles que, en estos días, se preparan para el sonido del tambor y el recogimiento de las procesiones. “Hoy Jesús entra en nuestra ciudad, en nuestros pueblos para abrirnos las puertas de la esperanza”, señaló. Y añadió una imagen especialmente unida a la sensibilidad espiritual de la Semana Santa zamorana: “En Zamora, sabemos mucho de silencios; nuestros desfiles procesionales son oraciones del corazón que recorren el empedrado de nuestras calles”.
Fernando Valera recordó además que la Pasión del Señor no es solo memoria de un acontecimiento del pasado, sino una llamada a reconocer hoy el sufrimiento de tantos hermanos. En este sentido, se refirió a “nuestros mayores que sufren la soledad en los pueblos que se vacían”, a “las familias que no llegan a fin de mes” y a quienes “han perdido la esperanza y no encuentran sentido”. Ante esa realidad, animó a los fieles a vivir esta Semana Santa desde una fe concreta y comprometida: “Ser seguidor de Jesús hoy en esta Iglesia que peregrina en Zamora significa ser cireneos”.
En el inicio de estos días santos, el obispo exhortó a la comunidad diocesana a no dejar que esta celebración pase de largo como una costumbre más, sino a vivirla como un tiempo de conversión, compañía y caridad. “Os invito a que esta Semana Santa no pase de largo por nuestra vida. Acompañad al Señor en su entrega”, expresó. Una invitación que culminó con una mirada abierta a la Pascua: “Después del Viernes Santo, nos espera la luz inmensa de la Resurrección”.


















