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Trece años después, un obispo vuelve a abrir el copón de las Sagradas Formas del Motín de la Trucha
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13/07/2023

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Trece años después, un obispo vuelve a abrir el copón de las Sagradas Formas del Motín de la Trucha

Zamora, 13 de julio de 2023. El obispo de Zamora ha visitado la comunidad de monjas del convento de Santa María de las Dueñas, extramuros de Zamora, donde se conservan las santas e incorruptas Formas procedentes del conocido como Motín de la Trucha.

Hacía trece años que no se abría el copón de las milagrosas Formas. Fue el obispo Martínez Sacristán el último prelado que permitió su apertura y contemplación. Hoy, de nuevo, la comunidad de monjas de Cabañales, con presencia del obispo Valera, ha asistido a un momento de oración ante esos mismos fragmentos de Hostia Consagrada que, después de 800 años del episodio popularmente conocido como el Motín de la Trucha, se conservan en el sagrario que la comunidad custodia en la clausura del convento.

No era la primera vez que el prelado zamorano visitaba a las monjas. En esta ocasión se encontró con ellas para saludarlas y conocer la vocación de algunas hermanas que se han incorporado a la comunidad. Después de ese primer momento, el obispo participó con la comunidad en la adoración del Santísimo, abriendo el copón de las milagrosas Formas y rezando en la intimidad con las hermanas. Alguna aún no había visto los fragmentos de la Hostia Sagrada que, desde hace siglos, siguen en perfecto estado de conservación.

El Motín de la Trucha más parece una leyenda, tal como lo atestiguan las excavaciones que los arqueólogos han llevado a cabo en la iglesia, pero en el convento se custodian los trozos de una Sagrada Forma desde tiempo inmemorial que gozan del crédito de la tradición de un pueblo que ha mantenido vivo este episodio milagroso y sorprendente, y que sigue llamando la atención de quienes se acercan a la iglesia de Santa María la Nueva o al convento de Cabañales.

El 15 de septiembre de 1995 se cursó una consulta al departamento de Bromatología, Toxicología y Tecnología de los alimentos de la Universidad de Navarra para certificar si esos trozos de formas podrían considerarse Hostias Consagradas por no haber perdido la condición de pan.  La respuesta del Doctor consultado en 1995 dicta que “el pan es una entidad bromatológica muy estable, capaz de persistir sin alterarse muchísimo tiempo, siempre que las condiciones de conservación sean normales. Bajo estas condiciones, una Hostia Consagrada puede mantener su entidad de pan durante siglos. Solamente podrá endurecerse un poco como consecuencia de ligeras perdidas de moléculas de agua o ciertas modificaciones en las estructuras del almidón; pero seguirá siendo pan. Podría ocurrir que unas condiciones de extremada humedad y calor dieran lugar al desarrollo de hongos, que si alteraría la entidad de pan. Pero estas circunstancias son visibles al ojo humano. Por otra parte, las pruebas que se podrían realizar implicarían destrucción de materia. Pienso que no se han dado circunstancias que hagan pensar en una alteración de la entidad pan”.

El Motín de la Trucha

Ningún zamorano desconoce este episodio de la historia en el que se mezclan leyenda y fe. Era aquella una época cargada de tensiones entre las diferentes clases sociales que convivían en la pujante ciudad del Duero. Según dicta la tradición, fue en diciembre de 1158 (o más bien en 1168 si atendemos a lo que reza en el frontal del Sagrario del convento de las Dueñas) cuando un zapatero quiso comprar la última de las truchas que quedaban en el mercado. También el criado de Gómez Álvarez, uno de los nobles de la villa, la reclamó para su señor alegando que los aristócratas gozaban de un viejo privilegio de prioridad en las compras del mercado. El zapatero y el pescadero afirmaron que la trucha estaba ya vendida y se negaron a entregársela. La discusión atrajo a muchos y se produjo un multitudinario tumulto del que salió victorioso el zapatero.

Enterados de lo ocurrido, los nobles mandaron arrestar al zapatero, al pescadero y a aquellos que más les habían apoyado durante el tumulto. Para evitar que se volviesen a repetir esa clase de insolencias se reunieron en la iglesia de Santa María para decidir otras medidas de castigo, pero un pellitero, llamado Benito, instigó a la muchedumbre para que cerrara la iglesia desde el exterior y le prendiera fuego. Es lo que hicieron, matando a todos los que estaban dentro.  Lo inesperado sucedió cuando las Sagradas Formas abandonaron el sagrario volando por encima de los nobles y encontraron una fisura por la que salir del templo en llamas y recogerse en el convento de Santa María de las Dueñas, en aquel entonces emplazado junto a la iglesia de Santa María y hoy ubicado en la otra margen del Duero, donde todavía se preservan.

Los hechos llegaron a oídos del Rey de León, Fernando II, que envía tropas hacia Zamora para solventar el altercado. Temerosos de la reacción del rey Fernando II de León y de los parientes de los nobles asesinados, Benito y los amotinados se exiliaron en el cercano Portugal. Desde allí les escribieron al rey y al Papa, relatándoles el Motín de la Trucha y la larga serie de agravios padecidos a manos de los asesinados, rogándoles el perdón por el incendio de la iglesia y las muertes provocadas. De no ser perdonados, se convertirían en súbditos del rey Afonso Enriques. Fernando II acepta el trato con una condición: que los zamoranos reconstruyan la iglesia de Santa María, a partir de entonces llamada, “La Nueva”.

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Es precisamente entonces cuando comienza a hacerse visible en el servicio, la fraternidad y la entrega a los demás. La Iglesia zamorana está llamada, por tanto, a convertirse en una comunidad que, alimentada por el mismo pan, sea también pan partido para el mundo. Presencia, comunión y servicio: un itinerario para renovar la vida diocesana La segunda intervención estuvo a cargo del sacerdote José Alberto Sutil Lorenzo. Sutil ofreció una reflexión teológico-pastoral para profundizar en la carta del obispo a partir de tres dimensiones inseparables del misterio eucarístico: la presencia que se cree, la comunión que se celebra y el servicio que se vive. Sutil recordó que la Eucaristía constituye, ante todo, una experiencia de fe y de encuentro personal con Cristo. Desde esta perspectiva, insistió en la necesidad de recuperar la adoración y la capacidad de asombro ante un misterio que no depende de la iniciativa humana, sino del don gratuito de Dios. 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La delegación de Manos Unidas en Zamora ingresó 306.989 euros en 2025 y colaboró en cinco proyectos de cooperación en África y Asia. Son los principales datos locales de la memoria anual de la organización, presentada este viernes por el Vicario episcopal para la Delegación episcopal de Misión Samaritana, César Salvador, Valentina “Tina” Vecino, integrante de la comisión gestora de la delegación, y Milagros Morata “Mila”, voluntaria de la delegación. César Salvador destacó la generosidad de quienes sostienen la labor de Manos Unidas en Zamora. Señaló que la presentación de la memoria permite reconocer lo realizado para combatir el hambre, la pobreza y la desigualdad, al tiempo que anima a continuar trabajando ante las necesidades que persisten. Valentina Vecino detalló los cinco proyectos en los que colaboró la delegación zamorana durante el pasado año: - Chad: mejora del acceso a la educación secundaria de jóvenes de una zona rural de Bébor, con 35.380 euros. - Mozambique: ampliación de la oferta educativa de una escuela agropecuaria rural de Marera, con 60.248 euros. - Marruecos: fortalecimiento de las mujeres en el desarrollo de una aldea bereber del Alto Atlas, con 46.036 euros. - India: mejora de la prevención y la atención sanitaria en seis aldeas tribales, con 35.378 euros. - Filipinas: promoción de los derechos de niños y niñas y de medidas de protección frente a los abusos en Zamboanga, con 56.251 euros. César Salvador recordó además que las cifras generales de riqueza pueden ocultar profundas desigualdades entre territorios y comunidades. Vecino precisó que la iniciativa se dirige a aldeas tribales con necesidades de atención sanitaria. Mila explicó que los proyectos parten de solicitudes formuladas por las organizaciones que trabajan sobre el terreno y que, antes de aprobarlos, Manos Unidas estudia su necesidad y viabilidad. La presentación también abordó el papel de las herencias y legados en la financiación de la delegación. Según se explicó, los ingresos contabilizados por este concepto en 2025 proceden de bienes legados en años anteriores, cuya venta se hizo efectiva durante el ejercicio. Los participantes agradecieron esta forma de colaboración, junto con las aportaciones de donantes, parroquias, entidades y personas voluntarias. En el conjunto de España, Manos Unidas aprobó 531 proyectos en 52 países durante 2025, con una inversión de más de 41 millones de euros en nuevos proyectos y apoyo directo a más de un millón de personas. La memoria corresponde a la campaña número 66, desarrollada bajo el lema “Compartir es nuestra mayor riqueza”.
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La Asamblea Diocesana abre este sábado un nuevo camino pastoral centrado en la Eucaristía
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  La Diócesis de Zamora celebra este sábado, 26 de septiembre, en el colegio Medalla Milagrosa de Zamora una nueva Asamblea Diocesana. El encuentro reunirá a sacerdotes, diáconos, miembros de la vida consagrada y fieles laicos procedentes de los distintos arciprestazgos, parroquias, delegaciones y realidades eclesiales para compartir las orientaciones del curso pastoral 2026-2027. La Asamblea dará continuidad al proceso de escucha, discernimiento y participación desarrollado por la Iglesia zamorana durante los últimos cursos. Las anteriores convocatorias han permitido avanzar hacia una diócesis más sinodal, corresponsable y misionera, con la participación de representantes de los diferentes territorios y ámbitos pastorales. El obispo, Fernando Valera, presentará la carta pastoral titulada La Eucaristía, epifanía del Espíritu que transforma el corazón. En ella propone a la comunidad diocesana recorrer un itinerario espiritual inspirado en el relato evangélico de la pesca en el lago de Tiberíades, pasando de la oscuridad y el cansancio de las “redes vacías” a la confianza renovada en la palabra de Cristo. La Eucaristía será el eje del nuevo Plan Pastoral Diocesano, concebido como un camino de tres años. Su objetivo general es renovar la vida de la diócesis desde el encuentro personal con Jesucristo, la construcción de comunidades evangelizadoras y el compromiso con los más pobres. El primero de estos tres cursos estará marcado por el lema «Permaneced en mí» (Jn 15,4) y se centrará en la Eucaristía como encuentro con Cristo que transforma la vida. Entre las líneas de acción propuestas se encuentran la formación sobre el misterio eucarístico, el cuidado de las celebraciones litúrgicas, la preparación de los agentes pastorales, el fortalecimiento de los centros eucarísticos y la promoción de espacios de oración, adoración y acompañamiento espiritual. El segundo pondrá el acento en la Eucaristía como fundamento de la comunidad cristiana, especialmente en el contexto de las unidades pastorales y de la colaboración entre parroquias. El tercer curso estará orientado a traducir la celebración eucarística en misión, caridad y servicio, recordando que la comunión con Cristo conduce necesariamente al encuentro con las personas más vulnerables. Durante la Asamblea también se dará a conocer la programación elaborada por las delegaciones episcopales de Comunión Fraterna; Evangelización; Cultura, Patrimonio y Sociedad; y Misión Samaritana. El documento recoge los objetivos de las diferentes áreas pastorales, las propuestas de formación y el calendario de actividades previsto para todo el curso. La nueva planificación incorpora las orientaciones nacidas de las asambleas diocesanas celebradas desde 2023, del camino sinodal de la Iglesia, del Congreso de Vocaciones y de la Asamblea de la Iglesia en Castilla. Entre sus prioridades aparecen la corresponsabilidad del laicado, la atención pastoral al mundo rural, la renovación de la catequesis, el acompañamiento de jóvenes y familias, la cultura vocacional, la comunicación, la conservación del patrimonio y la atención a las personas que sufren situaciones de pobreza, enfermedad, soledad o exclusión. La Asamblea Diocesana vuelve a convertirse así en el punto de encuentro de las distintas vocaciones, territorios y sensibilidades de la Iglesia de Zamora. Una jornada para comenzar el nuevo curso desde la oración, la comunión y la responsabilidad compartida, con la Eucaristía como fuente de la vida eclesial y punto de partida para la misión.   PROGRAMA 9:45 h. Acogida en el Colegio Medalla Milagrosa de Zamora 10:00 h. Hora Intermedia 10:15 h. Intervención de nuestro obispo D. Fernando 10:45 h. Intervención de José Alberto Sutil 11:10 h. Intervención de Narciso-Lorenzo Leal  11:30 h. Descanso 12:00 h. Oración 12:20 h. Conversación en el Espíritu por grupos 13:30 h. Celebrar la Eucaristía 14:15 h. Comida
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La Diócesis premia a quienes abren sus templos y a Héctor David Pulido
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La Diócesis de Zamora celebrará el próximo sábado 3 de octubre la sexta edición de los Premios San Atilano, unos galardones con los que reconoce públicamente la trayectoria y el servicio de personas y colectivos que contribuyen al bien de la Iglesia y de la sociedad zamorana.   El acto tendrá lugar a las 12 horas en el salón de actos del Seminario San Atilano y estará presidido por el obispo de Zamora, Fernando Valera. En esta edición, el Premio San Atilano en la categoría eclesial ha sido concedido a los trabajadores y trabajadoras del Programa de Apertura de Monumentos de la Diócesis de Zamora. En la categoría social, el reconocimiento ha recaído en Héctor David Pulido García, anterior jefe de la Comandancia de la Guardia Civil de Zamora. Las personas que mantienen abiertas las puertas del patrimonio El premio de la categoría eclesial reconoce de manera colectiva a quienes hacen posible que numerosas iglesias y ermitas de la diócesis, muchas de ellas situadas en pequeñas localidades del medio rural, puedan permanecer abiertas y ser conocidas por vecinos y visitantes. Su labor va más allá de abrir y cerrar las puertas de los templos. Estas personas acogen, orientan y ayudan a descubrir unos espacios que conservan siglos de arte, historia, fe y memoria compartida. Su presencia permite acercar el patrimonio religioso a la sociedad y contribuye a custodiarlo y mantenerlo vivo. La Diócesis quiere poner así en valor un trabajo discreto, pero imprescindible. Detrás de cada templo abierto hay personas que lo cuidan, lo muestran y reciben a quienes desean conocerlo. Gracias a su dedicación, estas iglesias continúan siendo lugares vivos y accesibles, especialmente en pueblos afectados por la despoblación. Héctor David Pulido, un servicio cercano a la provincia El Premio San Atilano en la categoría social ha sido concedido al teniente coronel Héctor David Pulido García por su servicio a la provincia, su cercanía a la población y su atención particular a las necesidades del medio rural durante su etapa al frente de la Comandancia de la Guardia Civil de Zamora. Pulido asumió esta responsabilidad en 2020, después de más de veinte años de trayectoria profesional en el cuerpo y de haber desempeñado distintos puestos de responsabilidad. Tras concluir su etapa en Zamora, se ha incorporado a la Escuela de Tráfico de la Guardia Civil en Mérida. Durante sus años en la provincia promovió una forma de trabajo atenta a la realidad de un territorio extenso, envejecido y disperso. Entre las iniciativas desarrolladas destaca la mejora de la formación y la coordinación de los dispositivos de búsqueda de personas desaparecidas en el medio rural, así como la celebración de jornadas especializadas en este ámbito. También se reforzó la atención a las personas mayores y vulnerables mediante iniciativas como el Plan IDOSO, orientado a prevenir riesgos y facilitar una respuesta más rápida ante posibles situaciones de emergencia. El reconocimiento valora igualmente su presencia constante en la vida institucional y social de Zamora y una manera de entender el servicio público basada en la proximidad, la escucha y el compromiso con las personas. Con estos dos galardones, la Diócesis de Zamora agradece dos formas complementarias de servicio: la de quienes mantienen abiertas las puertas de un patrimonio que pertenece a la memoria de todos y la de quien ha trabajado por la seguridad, la protección y el cuidado de la población zamorana. Los Premios San Atilano quieren ofrecer referentes concretos de entrega, responsabilidad y compromiso con el bien común, en sintonía con los valores del Evangelio. Tras la ceremonia de entrega de los galardones, se ofrecerá un ágape a los asistentes en las dependencias del Seminario San Atilano.
19/09/2026más info
La Diócesis facilita la preparación sacramental de las personas adultas
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  El Área de Catequesis de la Diócesis de Zamora pone a disposición de las parroquias los formularios de inscripción para la Catequesis de Confirmación de Adultos y el Catecumenado de Adultos, dos procesos que este curso se presentan de manera diferenciada para ofrecer a cada persona el acompañamiento que necesita. La iniciativa busca facilitar la incorporación de los mayores de 18 años al itinerario que corresponde a su situación. Aunque ambos procesos forman parte de la iniciación cristiana, responden a necesidades distintas. La Catequesis de Confirmación de Adultos está dirigida a quienes ya han recibido el Bautismo y desean completar su iniciación cristiana mediante el sacramento de la Confirmación. Formulario de inscripción: https://forms.gle/Tc24Q4oL4jzJxDVX7   El Catecumenado de Adultos, por su parte, acompaña a quienes no han sido bautizados y solicitan comenzar el camino de preparación para recibir los sacramentos de iniciación cristiana: Bautismo, Confirmación y Eucaristía. Formulario de inscripcion: https://forms.gle/qiWw2BUrdrxXpuai9    Con esta diferenciación, el Área de Catequesis pretende ofrecer una orientación más clara tanto a las personas interesadas como a las parroquias encargadas de acogerlas y acompañarlas. Cada interesado deberá cumplimentar el formulario correspondiente a su situación. Las parroquias pueden facilitar directamente el enlace adecuado a quienes soliciten información o deseen comenzar alguno de estos procesos. También es posible contactar con el Área de Catequesis de la Diócesis de Zamora a través del teléfono 662 25 06 00.
17/09/2026más info
La Catedral celebra 852 años como iglesia madre de la Diócesis de Zamora
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La Catedral del Salvador de Zamora celebra en el día de hoy el 852 aniversario de su dedicación a El Salvador. Cada 15 de septiembre, la Iglesia de Zamora recuerda la dedicación de su Catedral, consagrada en el año 1174 por el obispo Esteban cuando todavía no habían concluido por completo las obras del edificio. Más de ocho siglos después, esta celebración continúa poniendo de manifiesto, por encima de su indudable valor histórico y patrimonial, el significado de la Catedral como iglesia madre de la diócesis. La celebración de este aniversario recuerda precisamente esa dimensión eclesial. La Catedral es el templo en el que se encuentra la cátedra del obispo, signo de su ministerio pastoral y de su misión de enseñar, santificar y acompañar al Pueblo de Dios. Es también lugar de encuentro y expresión visible de la comunión de las distintas parroquias y comunidades que forman la Iglesia particular de Zamora. La Dedicación de la Santa Iglesia Catedral tiene rango de solemnidad en el propio templo y de fiesta en toda la diócesis. La jornada invita así a mirar la Catedral no únicamente como uno de los grandes referentes monumentales de Zamora, sino como un espacio vivo de fe y oración que, generación tras generación, ha acompañado la historia de la comunidad cristiana. La Catedral del Salvador comenzó a levantarse en 1151 sobre los restos de un templo anterior de menores dimensiones y fue dedicada el 15 de septiembre de 1174. Desde entonces, el templo ha permanecido estrechamente unido a la vida de la Iglesia zamorana y se ha convertido en uno de los signos más reconocibles de su presencia en la ciudad. La celebración de hoy vuelve a recordar, 852 años después, que la Catedral continúa siendo casa de oración, lugar de encuentro y signo de unidad para toda la Diócesis de Zamora.
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La Diócesis de Zamora felicita al papa León XIV en su 71.º cumpleaños
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La Diócesis de Zamora felicita hoy, 14 de septiembre, al papa León XIV con motivo de su 71.º cumpleaños. En esta jornada, invita a los fieles a unirse en oración por el Santo Padre y a pedir al Señor que le conceda salud y fortaleza para continuar su servicio a la Iglesia.  La fotografía que acompaña esta felicitación recoge el encuentro del obispo de Zamora, Fernando Valera, con León XIV durante la visita del Santo Padre a Madrid el pasado mes de junio. Aquellos días, don Fernando participó en los actos celebrados en la capital y en el encuentro del Papa con los obispos españoles.  Desde Zamora, expresamos al Santo Padre nuestro afecto y nuestra cercanía. ¡Feliz cumpleaños, papa León XIV!
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