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Sábado Santo. Esperanza junto a María
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07/04/2023

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Sábado Santo. Esperanza junto a María

Zamora, 8 de abril de 2023. En este día, no se celebra la eucaristía, pero se recomienda la celebración del Oficio de Lectura y Laudes con participación de pueblo. 

Durante el Sábado Santo la Iglesia permanece junto al sepulcro del Señor, meditando su Pasión y Muerte y esperando en oración su Resurrección. No se puede distribuir la sagrada comunión, a no ser en caso de viático (ante peligro de muerte). No se celebra el matrimonio, ni se administran otros sacramentos, excepto la penitencia y la unión de los enfermos. El altar queda desnudo hasta después de la solemne Vigilia pascual.

Se puede exponer en la iglesia, a la veneración de los fieles, la imagen de Cristo crucificado, o en el sepulcro, o descendiendo a los infiernos, ya que ilustran el misterio del Sábado Santo, así como la imagen de la Santísima Virgen de los Dolores.

 

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La comunidad de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados de Zamora celebra este miércoles la fiesta de santa Teresa de Jesús Jornet e Ibars, fundadora de la congregación y patrona de la ancianidad. El obispo, Fernando Valera, ha presidido la eucaristía en el Hogar Reina de la Paz, acompañado por las religiosas, sacerdotes, residentes, trabajadores, familiares y personas vinculadas a esta casa. La celebración ha reunido a la gran familia de las Hermanitas en una jornada especialmente significativa para una congregación cuya misión está ligada, desde sus orígenes, a la acogida y el cuidado de las personas mayores, especialmente de aquellas que viven situaciones de mayor vulnerabilidad. Precisamente, la dignidad de los mayores y el valor cristiano del cuidado han ocupado buena parte de la homilía de Fernando Valera. El obispo ha presentado a santa Teresa Jornet como una mujer que supo convertir su fe en entrega concreta y descubrir la presencia de Dios en las personas más frágiles. «¿Qué fue la vida de santa Teresa de Jesús Jornet sino una gran vigilia de amor?», se ha preguntado. Para el obispo, la fundadora mantuvo «la lámpara de la fe encendida a través del aceite generoso de la caridad concreta» y supo reconocer al Señor «en el rostro del necesitado y del frágil». Desde esta imagen evangélica, Valera ha dejado una de las claves de la celebración: «Cuidar de un anciano es mantener la lámpara de la humanidad encendida en medio de las oscuridades del mundo». Los mayores, «raíces que sostienen el presente» El obispo se ha dirigido especialmente a los residentes del Hogar Reina de la Paz para reivindicar el valor de la ancianidad y rechazar cualquier mirada que sitúe a las personas mayores en los márgenes de la sociedad. «No sois pasado que se apura; sois memoria viva, sois raíces que sostienen el presente», ha afirmado. Fernando Valera ha recordado que toda vida, independientemente de la etapa en la que se encuentre, «merece ser vivida con plenitud, con respeto y con dignidad». Una afirmación que enlaza con el propio carisma de santa Teresa Jornet y con la misión que las Hermanitas continúan desarrollando hoy en Zamora: acompañar la fragilidad desde la cercanía, el cuidado y el reconocimiento de la dignidad de cada persona. «La prolongación de las manos de Teresa» Fernando Valera ha tenido también palabras de agradecimiento para las religiosas y para los trabajadores de la residencia. Su labor, ha señalado, no puede entenderse únicamente desde una dimensión asistencial, sino como una forma concreta de entrega al otro. «Vuestra vocación no es una mera tarea asistencial; es una respuesta de fe», ha afirmado, una respuesta que se concreta «en el otro que necesita una palabra de aliento, en la mano temblorosa que busca apoyo y en la fragilidad acogida como sagrario vivo». El obispo ha agradecido a las Hermanitas que continúen siendo «la prolongación de las manos de Teresa en nuestra tierra zamorana» y que custodien diariamente la dignidad de quienes encuentran en esta casa su hogar. Las Hermanitas de los Ancianos Desamparados mantienen su presencia en Zamora desde 1973, dando continuidad al carisma iniciado por santa Teresa de Jesús Jornet en el siglo XIX. Nacida en Aitona (Lleida) en 1843, Teresa Jornet dedicó su vida al servicio de los ancianos desamparados y, junto al sacerdote Saturnino López Novoa, puso en marcha la congregación de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados. Falleció el 26 de agosto de 1897 en Llíria (Valencia). Fue canonizada por Pablo VI en 1974 y proclamada patrona de la ancianidad en España en 1977. Al término de su homilía, Fernando Valera ha encomendado a santa Teresa Jornet a los residentes de la casa y ha pedido para ellos «paz en el alma, fortaleza en el cuerpo y la alegría serena de saberos infinitamente amados». Su oración se ha extendido también a las familias, trabajadores, voluntarios y religiosas que sostienen diariamente la vida del Hogar Reina de la Paz, para que este «oasis de misericordia siga latiendo en Zamora».
26/08/2026más info
De Riomanzanas a Villamayor: un fin de semana marcado por la devoción mariana
De Riomanzanas a Villamayor: un fin de semana marcado por la devoción mariana
La solemnidad de la Asunción y el centenario de la coronación de la Virgen de Socastro han marcado la agenda pastoral del obispo, Fernando Valera, durante un fin de semana que le ha llevado de Riomanzanas a la capital y, finalmente, a Villamayor de Campos. Tres comunidades y tres celebraciones diferentes que muestran una misma realidad: la profunda huella de la devoción mariana en la diócesis y su capacidad para seguir reuniendo a pueblos y familias en torno a la fe. La primera parada tuvo lugar el 15 de agosto en Riomanzanas, donde el obispo presidió la eucaristía de la solemnidad de la Asunción en el marco de las fiestas de la localidad. Junto a Fernando Valera concelebró don Marcelino, sacerdote encargado de la parroquia, y participó el diácono permanente Ignacio Enríquez. En unos días en los que el pueblo vuelve a llenarse con la llegada de vecinos y familias, la celebración se convirtió también en expresión de una fe y unas tradiciones transmitidas entre generaciones. La visita a Riomanzanas refleja, además, una de las dimensiones de la actividad pastoral del obispo: la cercanía a las pequeñas comunidades rurales de la diócesis y a los sacerdotes y agentes pastorales que las atienden a lo largo del año.   Del corazón de Sanabria al Tránsito de Zamora Ese mismo día, ya por la tarde, el prelado presidió la celebración de la Asunción de la Virgen en la iglesia del Tránsito, una cita especialmente arraigada en la ciudad de Zamora. "Mirar al cielo" fue la invitación que realizó en su homilía el obispo. En un templo estrechamente vinculado a esta solemnidad, Valera presentó la Asunción como la Pascua de María y recordó que en ella los cristianos pueden contemplar el destino al que está llamada su propia existencia. "Este templo de El Tránsito se nos convierte en una auténtica alegoría del cielo", afirmó. María, elevada a la gloria, se convierte así en "primicia, figura y señal de una esperanza colmada". Pero esa mirada hacia lo alto, advirtió, no puede convertirse en una forma de apartarse del mundo. María sale al encuentro de Isabel y se pone a su servicio y, por ello, también para el cristiano "servir a los hermanos es el camino verdadero hacia el cielo". El obispo cerró su reflexión con una de las imágenes centrales de la jornada: "Dios ha vencido, el amor ha vencido, la vida ha triunfado para siempre. El amor es más fuerte que la muerte, y el cielo… el cielo tiene rostro y corazón de Madre".   Cien años de la coronación de la Virgen de Socastro El recorrido pastoral tuvo el domingo una última parada de especial relevancia en la localidad de Villamayor de Campos, donde el obispo presidió la celebración del primer centenario de la coronación de Nuestra Señora de Socastro, patrona de la localidad. Cien años después de aquella coronación, Villamayor volvió a reunirse en torno a su patrona para recordar un acontecimiento histórico, pero también para renovar una devoción que atraviesa generaciones. Valera quiso mirar precisamente hacia quienes precedieron a la comunidad actual: "Hace cien años vuestros abuelos la coronaron reina de sus vidas; hoy nos toca a nosotros coronarla de nuevo con el oro más valioso que un hijo puede ofrecer a su madre: la perseverancia en la fe, el amor sincero a los hermanos y la esperanza que no defrauda". Tomando como referencia el Evangelio de la mujer cananea, habló de una fe capaz de perseverar ante la dificultad y ha presentado a María como "la primera creyente, la mujer de la fe indómita que estuvo al pie de la cruz sin desfallecer". La celebración concluyó con una mirada hacia el futuro y una petición para que Nuestra Señora de Socastro bendiga a los mayores que han transmitido la fe, proteja a las familias y "encienda en el corazón de los jóvenes la alegría de seguir a su Hijo".
17/08/2026más info
La parroquia de Prado recupera, tras 27 años, la procesión de Santa Marina
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La parroquia de Santa Marina de Prado ha vivido esta mañana una jornada de especial significado con la recuperación de la procesión de su patrona, una celebración que no se realizaba desde hacía 27 años. El obispo de Zamora, Fernando Valera, ha presidido la eucaristía celebrada a las 11.00 horas en el templo parroquial, culminando una jornada marcada por la fe, la participación y el reencuentro de la comunidad con una de sus tradiciones más queridas. Al término de la celebración, la imagen de Santa Marina ha salido en procesión para recorrer todas las calles de la localidad, en un itinerario diseñado para acercar a la patrona a cada rincón del municipio. La última vez que esta manifestación pública de fe había tenido lugar fue en 1999. La celebración ha congregado a numerosos vecinos de Prado, así como a personas vinculadas al municipio que han regresado expresamente para participar en este acontecimiento. Para muchos de los más jóvenes ha sido la primera ocasión de vivir una procesión que forma parte de la historia de la parroquia y de la identidad de la localidad. A lo largo del recorrido, los vecinos se han ido relevando para portar la imagen de Santa Marina, en un ambiente de oración, emoción y convivencia. Las calles, engalanadas para la ocasión, han acompañado el paso de la patrona, convirtiendo la procesión en un momento de encuentro para toda la comunidad. Con el regreso de la imagen al templo parroquial ha concluido una celebración que recupera una tradición muy arraigada en Prado y pone de manifiesto la vitalidad de la comunidad cristiana, que ha vuelto a expresar públicamente su devoción a Santa Marina después de casi tres décadas.
18/07/2026más info
Sesenta años despertando Zamora con el Rosario de la Aurora
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El Rosario de la Aurora ha celebrado este sábado su 60 aniversario en Zamora. Cientos de personas participaron desde primeras horas de la mañana en esta tradicional manifestación de piedad popular que, un año más, recorrió las calles de la ciudad entre la Plaza Mayor y la parroquia de María Auxiliadora, acompañando a la imagen de Nuestra Señora de Fátima. La procesión estuvo encabezada por una pancarta con el lema «María guardaba todas estas cosas en su corazón». A lo largo del recorrido se fueron meditando los cinco misterios del Rosario, alternando las reflexiones con el rezo y el canto de las avemarías que acompañaron el caminar de los fieles por las calles todavía silenciosas de la ciudad. La celebración concluyó en la parroquia de María Auxiliadora con la eucaristía presidida por el obispo, Fernando Valera. En su homilía, el prelado agradeció a la Comunidad de Cruzados de la Iglesia, organizadora del Rosario de la Aurora, así como a los numerosos colaboradores que hacen posible esta convocatoria año tras año. Fernando Valera destacó el significado espiritual de esta peregrinación al amanecer, recordando que «caminar de madrugada tiene un sentido profundo» porque expresa la condición de una Iglesia que avanza en busca de la luz de Cristo. «Somos un pueblo que camina, una Iglesia peregrina que no se acomoda, sino que busca constantemente la luz del Salvador», señaló. El obispo invitó a los participantes a fijar la mirada en María, a quien definió como modelo de escucha, cercanía y servicio. Recordando el pasaje evangélico de la Visitación, subrayó que la Virgen «sale a prisa a la montaña» para servir a su prima Isabel y se convierte así en ejemplo para todos los cristianos. Durante su reflexión, además afirmó que cada avemaría rezado durante el recorrido había sido «como un eco del sí de la Virgen», un sí que, según explicó, la Iglesia está llamada a renovar hoy a través de la fidelidad, el cuidado mutuo, la atención a los mayores, la honestidad y la entrega generosa al prójimo. Asimismo, animó a los fieles a convertirse en «auroras de esperanza» para quienes viven situaciones de soledad, sufrimiento o exclusión. «Que llevemos la luz de la concordia allí donde hay división o discordia familiar; que cuidemos la fragilidad porque en el rostro de los más vulnerables se esconde el mismo Cristo», exhortó. La celebración mantuvo algunos de sus gestos más entrañables y característicos. Al finalizar la eucaristía, muchos asistentes se llevaron una de las rosas que adornaban la imagen de la Virgen de Fátima, una tradición especialmente apreciada por quienes participan cada año en esta cita mariana. También volvió a destacar el esmero con el que las clarisas de la Laboral preparan el adorno floral de la imagen para la procesión. Entre los participantes pudo apreciarse la presencia de personas de distintas edades, reflejo de una devoción que continúa reuniendo a generaciones diferentes en torno al rezo del Rosario y a la figura de la Virgen María. La jornada concluyó con el tradicional chocolate con churros en la Residencia Fernando III, un momento de convivencia fraterna que permitió compartir experiencias y prolongar el ambiente de oración vivido durante toda la mañana. Sesenta años después de aquella primera convocatoria, el Rosario de la Aurora continúa formando parte del patrimonio espiritual de Zamora, reuniendo cada primavera a centenares de fieles que encuentran en esta tradición una ocasión para comenzar el día poniendo su mirada en Cristo de la mano de María.
30/05/2026más info
El obispo, Fernando Valera, visita el Colegio Medalla Milagrosa en la fiesta de Santa Luisa
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El obispo de Zamora, Fernando Valera, visitó esta mañana el Colegio de la Milagrosa de Zamora, en una jornada especialmente significativa para la comunidad educativa por la celebración de Santa Luisa de Marillac, fundadora junto a san Vicente de Paúl de las Hijas de la Caridad. La visita comenzó con un momento de oración y encuentro con el equipo directivo del centro. Posteriormente, el obispo presidió la Eucaristía de Santa Luisa, celebrada en la iglesia de San Torcuato con la participación de los alumnos de 3º a 6º de Educación Primaria. Este fue uno de los momentos centrales de la mañana, al vincular la celebración litúrgica con el carisma vicenciano que inspira la vida del colegio. A lo largo de la jornada, Valera compartió distintos espacios de oración, diálogo y convivencia con alumnos, profesores, hermanas y responsables del centro. Entre ellos, la exposición del Santísimo con estudiantes de ESO y Bachillerato, un encuentro con alumnos de 1º de Bachillerato centrado en la vocación, la oración con los alumnos de Educación Infantil y un espacio dedicado a conocer la acción social, la Juventud Mariana Vicenciana y las iniciativas de acompañamiento que se desarrollan en el colegio. La mañana concluyó con un encuentro con la comunidad de las Hijas de la Caridad, en una visita marcada por la cercanía, la escucha y el agradecimiento por la labor educativa y evangelizadora que el centro realiza en Zamora.
08/05/2026más info
San Andrés acoge este miércoles la Misa Crismal de la Diócesis de Zamora
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La Diócesis de Zamora celebrará este miércoles 1 de abril, a las 12.00 horas, la Misa Crismal en la iglesia de San Andrés, una de las celebraciones más expresivas de la comunión eclesial en el marco de la Semana Santa. Presidida por el obispo, Fernando Valera, esta eucaristía reúne de manera singular a los sacerdotes de la diócesis en torno a su pastor y al conjunto del pueblo de Dios. En ella, el presbiterio renueva las promesas sacerdotales realizadas el día de la ordenación, en un gesto que subraya la unidad, la entrega y la fidelidad al ministerio recibido. En esta misma celebración se bendicen además los óleos de los catecúmenos y de los enfermos, y se consagra el santo crisma, que serán utilizados a lo largo del año en la vida sacramental de la diócesis. La Misa Crismal ocupa un lugar central en los días previos al Triduo Pascual, no solo por la riqueza de sus signos litúrgicos, sino también porque manifiesta visiblemente a la Iglesia diocesana reunida en torno a Cristo. La consagración del crisma y la bendición de los santos óleos remiten a la misión santificadora de la Iglesia y a su presencia en momentos decisivos de la vida cristiana, desde el Bautismo y la Confirmación hasta la Unción de los Enfermos y el Orden sacerdotal. Con esta celebración, la Iglesia de Zamora se dispone a adentrarse en los días santos con una llamada renovada a la comunión, al servicio y a la esperanza. La diócesis invita a los fieles a participar en esta eucaristía y a unirse en la oración por los sacerdotes, por las vocaciones y por toda la comunidad diocesana en el camino hacia la Pascua.
30/03/2026más info
El obispo, Fernando Valera llama a Zamora a entrar en la Semana Santa con esperanza y caridad
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La Diócesis de Zamora ha iniciado este domingo 29 de marzo la Semana Santa con la celebración del Domingo de Ramos, la puerta de entrada a los días centrales del año litúrgico, en sintonía con la celebración de toda la Iglesia universal. La Santa Sede sitúa precisamente esta jornada como comienzo de la Semana Santa y antesala inmediata del Triduo Pascual. En su homilía, pronunciada en la iglesia de San Pedro y San Ildefonso, el obispo, Fernando Valera, invitó a contemplar el sentido profundo de esta jornada, marcada por la entrada de Jesús en Jerusalén entre ramos y aclamaciones, pero orientada ya hacia la Pasión. “No nos engañemos: el triunfo de Dios no es el del poder humano, sino el del amor que se entrega hasta la muerte”, afirmó el prelado, subrayando que Cristo entra “humilde y sencillo” como “el Rey de la paz, el que viene a servir y no ser servido”. El obispo situó esa escena evangélica en el corazón mismo de la realidad zamorana, aludiendo a unas calles que, en estos días, se preparan para el sonido del tambor y el recogimiento de las procesiones. “Hoy Jesús entra en nuestra ciudad, en nuestros pueblos para abrirnos las puertas de la esperanza”, señaló. Y añadió una imagen especialmente unida a la sensibilidad espiritual de la Semana Santa zamorana: “En Zamora, sabemos mucho de silencios; nuestros desfiles procesionales son oraciones del corazón que recorren el empedrado de nuestras calles”. Fernando Valera recordó además que la Pasión del Señor no es solo memoria de un acontecimiento del pasado, sino una llamada a reconocer hoy el sufrimiento de tantos hermanos. En este sentido, se refirió a “nuestros mayores que sufren la soledad en los pueblos que se vacían”, a “las familias que no llegan a fin de mes” y a quienes “han perdido la esperanza y no encuentran sentido”. Ante esa realidad, animó a los fieles a vivir esta Semana Santa desde una fe concreta y comprometida: “Ser seguidor de Jesús hoy en esta Iglesia que peregrina en Zamora significa ser cireneos”. En el inicio de estos días santos, el obispo exhortó a la comunidad diocesana a no dejar que esta celebración pase de largo como una costumbre más, sino a vivirla como un tiempo de conversión, compañía y caridad. “Os invito a que esta Semana Santa no pase de largo por nuestra vida. Acompañad al Señor en su entrega”, expresó. Una invitación que culminó con una mirada abierta a la Pascua: “Después del Viernes Santo, nos espera la luz inmensa de la Resurrección”.   Homilia completa  
29/03/2026más info
La Diócesis establece medidas de seguridad en San Ildefonso para la celebración del culto
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La Diócesis de Zamora adopta medidas de seguridad en el interior de la iglesia de San Ildefonso tras el informe emitido por el arquitecto diocesano, Claudio Pedrero, a petición de la Comisión de Obras del Obispado. El documento, fechado el 24 de marzo, fija las condiciones de uso del templo mientras se tramitan las autorizaciones necesarias para la ejecución de las obras proyectadas. Según recoge el informe técnico, en el frente del presbiterio se detectan desprendimientos en los revestimientos pictóricos a causa de filtraciones procedentes de la cubierta. La situación se ha visto agravada por las persistentes lluvias de este invierno y por los cambios de temperatura, que han acentuado el deterioro en esta zona del templo. En el área afectada se identifican pérdidas de cohesión, embolsamientos y riesgo de nuevos desprendimientos, por lo que ya se realizan retiradas controladas de material inestable. A partir de esta valoración, el informe concluye que el riesgo queda circunscrito al frente del presbiterio y que el uso general del templo puede mantenerse siempre que se adopten las medidas preventivas señaladas. En concreto, se establece una banda de seguridad de 2,40 metros desde el paramento afectado hacia la nave, en la que no puede haber tránsito ni permanencia de personas. Esta franja quedará delimitada físicamente. El documento precisa, además, que la mesa de altar se sitúa fuera de esa banda de seguridad, aproximadamente a 3,20 metros del paramento afectado, lo que permite compatibilizar la celebración del culto con las condiciones de seguridad establecidas. Entre las medidas previstas, se va a proceder a perimetrar el presbiterio para evitarel tránsito por esa zona. Solo de manera excepcional, y en ausencia de estas medidas, debe valorarse una limitación del uso del templo. De este modo, la iglesia de San Ildefonso continuará acogiendo las celebraciones litúrgicas, si bien con las cautelas fijadas en el informe técnico para garantizar la seguridad de los fieles y de cuantas personas acceden al templo.  
27/03/2026más info
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