Casa Sacerdotal "San José"

20/03/2025

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Fiesta de la Casa Sacerdotal "San José"

La casa sacerdotal “San José” celebró ayer, 19 de marzo, la fiesta de su titular con varias actividades a lo largo del día.

Eucaristía

Por la mañana, nuestro obispo, D. Fernando presidió la Eucaristía en la capilla de la casa, compartiendo la alegría de celebrar la fiesta del esposo de María y padre de Jesús, aquel a quien Dios encomienda la custodio de su hijo. En la celebración participaron los sacerdotes residentes en la casa, el Vicario episcopal para la Delegación episcopal de Comunión Fraterna, el rector de los Seminarios Mayor y Menor, y los seminaristas menores.


San José, en palabras de nuestro obispo, es modelo para los sacerdotes por su hacer callado y soñador, “capaz de hacer de la vida un don y una entrega a los demás”, invitando a aprender de san José a ser “custodios del otro, del hermano, de esta Iglesia que nos ha engendrado para la vida eterna”. Tras la Eucaristía, los presentes compartieron una comida fraterna en el comedor de la casa sacerdotal.

Mesa redonda

Por la tarde, en la Casa de la Iglesia tuvo lugar una mesa redonda para compartir “en familia”, como indico César Salvador, director de la casa, la vocación y el camino ministerial. Algo más de veinte sacerdotes se dieron cita en este acto en el que tomaron la palabra Santiago Alonso, Esteban Vicente y Javier Prieto.


Los tres sacerdotes compartieron sus testimonios desde la experiencia común de saber llamados por Dios y acompañados por la Iglesia. Desde el proceso de una vocación reciente en el contexto actual de dificultad ante el compromiso, al agradecimiento a la parroquia y la Semana Santa, los tres sacerdotes ofrecieron, en un ambiente distendido, lo que había supuesto para ellos la llamada de Dios.


El testimonio de Santiago Alonso fue singularmente elocuente al hacer un recorrido por su dilatada vida ministerial. Sus palabras destilaban el profundo agradecimiento a su familia y el ejemplo de una vida dedicada a buscar el bien de las personas. Desde sus trabajos iniciales para ayudar “a preparar a los jóvenes para labrarse un futuro” a sus iniciativas para dar sentido a la religiosidad popular, desde la Semana Santa de Manganeses a la recuperación de la devoción a la Virgen del Templo. Tras los testimonios se intercambiaron algunas preguntas y testimonio por parte de los asistentes.


La jornada finalizó con una comida compartida entre los residentes de la Casa Sacerdotal y los sacerdotes que se sumaron a esta iniciativa, disfrutando de la mesa compartida y la conversación entre las distintas generaciones.

Acceso a la galería de imágenes.

Fotografías: José Alberto Sútil y Delegación de Medios de Comunicación

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La iglesia de Cristo Rey acogió ayer, lunes 29 de junio, la ordenación diaconal de Miguel Ángel Conejor y José Ramón Pérez, en una celebración presidida por el obispo, Fernando Valera, y arropada por toda la comunidad cristiana. Familiares, sacerdotes, diáconos, amigos y fieles de distintas realidades diocesanas acompañaron este momento significativo para la Iglesia en Zamora, vivido en el marco de la solemnidad de San Pedro y San Pablo. La celebración tuvo un marcado sentido eclesial y comunitario. La ordenación de dos nuevos diáconos permanentes supone un signo de esperanza para la diócesis y una llamada renovada a vivir el ministerio desde la cercanía, la humildad y el servicio, especialmente en aquellas realidades donde la Iglesia está llamada a hacerse más presente. En su homilía, Fernando Valera situó la ordenación en la fiesta de los apóstoles Pedro y Pablo, dos hombres profundamente distintos y llamados por Dios para una misma misión. Pedro, “pescador de manos curtidas por el lago”, y Pablo, “de mente formada en la cultura rabínica del maestro Gamaliel y en la filosofía griega”, muestran —recordó el obispo— que Dios llama desde historias, sensibilidades y caminos diversos para edificar una misma comunidad y anunciar un mismo Evangelio. Desde esa mirada, Valera recordó que el ministerio ordenado no nace de la perfección personal, sino de la gracia de Dios. “Dios no elige a los perfectos, sino que capacita a los que se reconocen necesitados de misericordia”, afirmó, subrayando que la fragilidad, acogida desde la fe, puede convertirse en lugar de encuentro con Cristo y de entrega a los demás. Dirigiéndose directamente a Miguel Ángel y José Ramón, el obispo expresó el sentido profundo de su nueva misión: “Vosotros sois el rostro vivo de Cristo servidor”. Y añadió que ser diácono significa “ser pequeño, arrodillarse al modo de Jesús ante los pies de los demás”, haciendo visible el rostro de una Iglesia que no se entiende desde el poder, sino desde el amor que se entrega. Valera insistió en que el diaconado une de manera inseparable la liturgia y la caridad. En este sentido, recordó unas palabras del Papa: “No podemos comulgar con Cristo si al mismo tiempo damos la espalda al hermano que sufre”. El diácono, señaló, está llamado a servir en el altar y, al mismo tiempo, a reconocer a Cristo en quienes viven situaciones de dolor, pobreza, soledad o abandono. El obispo destacó también la importancia de este ministerio en una diócesis marcada por la dispersión territorial, el envejecimiento y la soledad de muchos pueblos. “Sois un cauce fundamental de esperanza: sois presencia en la dispersión”, afirmó, invitando a los nuevos diáconos a ser vínculo de una Iglesia que acompaña, escucha y “no se olvida de nadie”. La homilía tuvo también una llamada a la solidaridad concreta, con un recuerdo especial para Venezuela y para quienes han sufrido las consecuencias de las recientes inundaciones. Desde ahí, Valera invitó a toda la comunidad a vivir una fe que se traduce en cuidado del hermano, servicio y compromiso real con quienes más sufren. En la parte final, Fernando Valera pidió para Miguel Ángel y José Ramón “la gracia de una fe viva, sincera y comprometida”, y les animó a vivir su ministerio como testigos alegres de esperanza en Zamora. “Que sepáis acoger nuestras diferencias para tejer una auténtica comunión”, señaló, antes de concluir con una bendición expresa para el nuevo camino que ahora comienzan al servicio de la Iglesia. La comunidad diocesana celebra con gratitud esta ordenación diaconal y acompaña con su oración a Miguel Ángel y José Ramón, llamados desde ahora a servir al pueblo de Dios como signo vivo de Cristo servidor. Homilía completa del obispo
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La parroquia de San Ildefonso ha celebrado esta mañana la solemnidad de San Pedro y San Pablo con una eucaristía presidida por el obispo, Fernando Valera. La celebración ha reunido a numerosos fieles en torno al patrón del templo y ha culminado con un hecho histórico: por primera vez, la imagen de San Pedro ha recorrido en procesión las calles del casco histórico de Zamora. Durante la homilía, el obispo invitó a contemplar la figura de los dos grandes apóstoles como ejemplo de que «Dios llama a personas completamente diferentes para edificar una misma comunidad y anunciar un mismo Evangelio». Recordó los distintos caminos vitales de Pedro y Pablo para subrayar que la diversidad, vivida desde la fe, se convierte en riqueza para la Iglesia. Deteniéndose especialmente en la figura de San Pedro, patrón de la parroquia, Valera destacó que su grandeza no radica en la perfección, sino en haber experimentado el perdón de Dios. «Dios no elige a los perfectos, sino que capacita a los que se reconocen necesitados de misericordia», afirmó, recordando que el apóstol fue transformado por el amor de Cristo después de sus negaciones. El prelado también reflexionó sobre el verdadero sentido de la autoridad, recordando que «la primacía es la del amor sobre el poder» y que toda responsabilidad, ya sea civil, militar o religiosa, «solo tiene sentido si se traduce en servicio a los más vulnerables: los ancianos de nuestra Diócesis, los desfavorecidos y los jóvenes que buscan futuro». En otro momento de la celebración, el obispo dirigió la mirada de la comunidad hacia las víctimas de la tragedia vivida en Venezuela, invitando a rezar por los fallecidos, los heridos y quienes lo han perdido todo, al tiempo que recordó la campaña de ayuda abierta por Cáritas para atender esta emergencia. Asimismo, hizo suyas unas recientes palabras del Santo Padre dirigidas a los cardenales, apelando a la comunión eclesial y a la corresponsabilidad de todo el Pueblo de Dios: «Necesito su libertad, su franqueza y su lealtad. Un consejo sincero es siempre un acto de comunión». La celebración concluyó con una oración para que, por intercesión de San Pedro y de la Virgen del Amor Hermoso, la Iglesia de Zamora continúe creciendo en una fe «viva, sincera y comprometida», capaz de hacer de las diferencias un camino de auténtica comunión. Tras la eucaristía, los fieles participaron en la histórica procesión de San Pedro por las calles del casco histórico, una iniciativa celebrada por la comunidad parroquial que recupera públicamente la devoción al patrón del templo y ofrece un visible testimonio de fe en el corazón de la ciudad. Homilía completa del Obispo
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19/06/2026más info
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Zamora acoge hasta mañana el curso “El románico: memoria viva de Europa”, una propuesta de la CEU Summer University 2026, organizada por el Real Instituto Universitario de Estudios Europeos de la Universidad CEU San Pablo, en colaboración con la Diócesis de Zamora. El encuentro, que reúne a medio centenar de participantes, se celebra en un marco especialmente significativo: la iglesia románica de San Cipriano, convertida estos días en espacio de reflexión académica, cultural y eclesial en torno al románico como primer gran lenguaje artístico común de Europa y como una de las claves para comprender la identidad cultural del continente. En el acto institucional celebrado esta mañana intervinieron Jaime Mayor Oreja, presidente del Real Instituto Universitario de Estudios Europeos, y Fernando Valera, anfitrión del encuentro, quienes coincidieron en subrayar la necesidad de mirar el patrimonio cristiano no solo como una herencia recibida, sino como una realidad viva, capaz de iluminar el presente y abrir caminos de futuro. Mayor Oreja agradeció expresamente a Fernando Valera su “impulso”, que calificó de “clave y determinante” para que este curso haya podido celebrarse en Zamora junto al Instituto de Estudios Europeos del CEU. En su intervención, explicó que el curso pretende vincular el románico con las tres potencias del alma: la memoria, para recordar que el románico expresa una cultura viva de Europa; la inteligencia, para comprender la importancia del patrimonio en el rearme moral, cultural, social e incluso económico de territorios como Zamora; y la voluntad, para perseverar en una tarea que, señaló, debe tener continuidad. “Esto es simplemente un arranque”, afirmó Mayor Oreja, quien defendió que estos cursos sobre el románico y su importancia como memoria viva de Europa “deben perseverar y mantenerse”, con el objetivo de extraer todo el potencial que el románico y la cultura tienen en una ciudad como Zamora. Por su parte, el obispo, Fernando Valera, dio la bienvenida a los profesores, alumnos y participantes, y agradeció al Real Instituto Universitario de Estudios Europeos y a la Universidad CEU San Pablo “haber querido mirar hacia esta tierra y reconocer en nuestro románico no solo un admirable conjunto de monumentos, sino una verdadera palabra pronunciada en piedra”. Valera recordó también la vinculación de Jaime Mayor Oreja con Zamora, especialmente desde los años en los que don Juan María Uriarte fue obispo de la diócesis, así como su relación con el Cristo de las Injurias. En este sentido, expresó su deseo de que este primer curso sea “el comienzo de una relación fecunda entre Zamora y el Real Instituto de Estudios Europeos”, capaz de visibilizar la ciudad, pensar Europa desde sus raíces y mostrar que esta tierra conserva una memoria viva con algo que decir al hombre contemporáneo. En su intervención, el prelado subrayó que el curso no se desarrolla “en un aula al uso”, sino en una iglesia románica. “Aquí no hablamos del románico desde fuera, lo escuchamos desde dentro, porque la piedra, la luz y el silencio también enseñan”, señaló. A partir de esta idea, recordó que antes de que Europa se configurara como proyecto político ya existían caminos, monasterios, catedrales, peregrinos, símbolos y formas compartidas. “El románico unió territorios sin uniformarlos, dio unidad sin destruir la diversidad”, afirmó, destacando que esta lección resulta especialmente actual para una Europa necesitada de raíces comunes. Finalmente defendió que el románico de Zamora no puede entenderse como “un adorno urbano” ni como “una postal detenida en el pasado”, sino como una de las grandes cartas de presentación de la provincia. En este punto citó la riqueza patrimonial de Zamora capital, Toro, Benavente, San Pedro de la Nave y tantos pueblos que custodian un legado que, recordó, no pertenece solo a quienes hoy lo administran, sino también a las generaciones futuras. Para la Diócesis de Zamora, añadió, cuidar el patrimonio “no es una actividad secundaria”, sino una responsabilidad espiritual, cultural y social. “Estos templos nacieron de la fe y para la fe, han sostenido la oración y la vida de generaciones enteras”, afirmó. Por eso, insistió, conservarlos no significa únicamente preservar piedras del pasado, sino custodiar lugares donde el ser humano ha aprendido a mirar a lo alto. El anfitrión del encuentro puso también el acento en la necesidad de avanzar hacia modelos de gestión más profesionales, creativos y sostenibles. En esta línea, destacó el trabajo que la Diócesis desarrolla a través de la Fundación ZamorArte, especialmente en proyectos de apertura, conservación, interpretación y puesta en valor del patrimonio como la Milla Románica. Valera recordó además que los participantes tendrán la oportunidad de visitar la Catedral de Zamora de manera excepcional y acercarse a la iglesia de la Magdalena, uno de los templos más bellos de la ciudad, donde la Fundación ZamorArte está realizando una inversión cercana a los 500.000 euros. “No se trata solo de restaurar un edificio, sino de devolverle toda su dignidad y hacerlo comprensible y fecundo para la ciudad”, señaló. En la parte final de su intervención, insistió en que el patrimonio cristiano exige una tarea común en la que participen instituciones, universidades, fundaciones, administraciones, empresas, expertos, comunidades cristianas y ciudadanos. “Zamora tiene mucho que ofrecer, pero también necesita que otros la miren con confianza y voluntad de futuro”, afirmó. El curso continuará hasta mañana con nuevas sesiones académicas y culturales. La jornada final incluirá la conferencia de clausura “Zamora románica. La perspectiva de un paisaje cultural”, a cargo de Marco Antonio Martín, presidente del Instituto de Estudios Zamoranos “Florián de Ocampo”, y concluirá con una misa cantada en la iglesia de San Vicente Mártir, acompañada por el coro Capella Ocellum Duri. “El románico nos recuerda que Europa no nació solo de tratados o mercados, sino también de una manera de mirar a Dios, al hombre, a la comunidad y a la belleza”, concluyó Fernando Valera. “Que Zamora sea reconocida como lo que es: una tierra pequeña en población, pero inmensa en memoria, belleza y vocación europea”.
17/06/2026más info
Más de un centenar de niños acompañan al Santísimo en el Corpus de Zamora
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Zamora ha celebrado este domingo la solemnidad del Corpus Christi con una eucaristía presidida por el deán de la Catedral, Juan Luis Martín, en la iglesia de San Pedro y San Ildefonso, y con la posterior procesión del Santísimo Sacramento por las calles del casco histórico de la ciudad. Más de un centenar de niños y niñas que han recibido este año la Primera Comunión participaron en la celebración, acompañados por sus familias y por numerosos fieles que se sumaron a una de las citas más significativas del calendario litúrgico. La misa estuvo solemnizada por el coro Capella Ocellum Duri. Tras la eucaristía, comenzó la procesión del Corpus, en la que el Santísimo Sacramento recorrió las calles del entorno histórico de Zamora. El cortejo contó con la participación de representantes de cofradías y hermandades de la ciudad, junto a los niños de Primera Comunión, que dieron a la celebración una especial presencia familiar y comunitaria. Como es tradición en Zamora, la procesión incorporó también algunos de los elementos más característicos del Corpus zamorano, como la Tarasca y los Gigantes y Cabezudos Ciudad de Zamora, que acompañaron el recorrido junto al Grupo de Cornetas y Tambores de la Cofradía de Jesús Nazareno —Vulgo Congregación— y la Banda Municipal de Música. La música tuvo igualmente un papel destacado durante el desarrollo de la jornada, con la participación del coro San Alfonso de Zamora en la procesión, contribuyendo a subrayar el carácter solemne de una celebración en la que se unen la fe, la tradición y la vida pública de la Iglesia en las calles de la ciudad. El Corpus Christi volvió así a reunir a la comunidad cristiana zamorana en torno a la Eucaristía, centro de la vida de la Iglesia, en una mañana marcada por la oración, la presencia de las familias y la continuidad de una tradición profundamente arraigada en Zamora.
07/06/2026más info
Cáritas Zamora celebra el Día de la Caridad en torno al Corpus
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Cáritas Diocesana de Zamora celebró este jueves, 4 de junio, el Día de la Caridad con una jornada de sensibilización y convivencia en el Seminario San Atilano, en la que participaron trabajadores, voluntarios y usuarios de los distintos programas de la entidad. La jornada comenzó a las 13.00 horas con la celebración de la Eucaristía del Corpus Christi, presidida por el obispo, Fernando Valera, quien dirigió su homilía de manera especial a los sacerdotes, responsables, trabajadores, voluntarios y usuarios de Cáritas Diocesana. En sus palabras, el obispo vinculó el sentido de la solemnidad del Corpus con el lema de la campaña de Cáritas de este año: “Elige amar. Elige comunidad”. “La Eucaristía es el Sacramento del Amor que construye la Iglesia”, señaló, recordando que “no podemos comulgar con Cristo si al mismo tiempo damos la espalda al hermano que sufre”. Mons. Valera subrayó que este lema supone para Cáritas una auténtica hoja de ruta. “Elegir el amor en vuestra labor significa ir más allá de la gestión profesional; implica mirar a los ojos, escuchar con el corazón y acoger la vulnerabilidad”, afirmó. Del mismo modo, explicó que elegir la comunidad es “tejer redes de solidaridad en nuestra tierra zamorana, recordando que nadie se salva solo”. El obispo tuvo también unas palabras dirigidas a las personas acompañadas por Cáritas, a quienes recordó que son “parte fundamental” de la comunidad cristiana. “En la mesa del Corpus Christi no hay rangos ni distinciones; todos somos hermanos necesitados de la misma gracia y del mismo pan”, expresó durante la celebración. Tras la Eucaristía, Cáritas Diocesana de Zamora presentó a los asistentes su memoria de 2025. A continuación, tuvo lugar una comida de confraternización en las instalaciones del Seminario San Atilano. La jornada contó además con la participación de la narradora oral zamorana Charo Jaular, que ofreció una propuesta de cuentacuentos para los miembros de la entidad. La celebración del Día de la Caridad continuará hoy viernes, 5 de junio, con la carrera y marcha a pie “Corre x Cáritas”, con salida y llegada a la plaza de Viriato, y en la que participarán cerca de 300 personas. La marcha de andarines comenzará a las 21.00 horas en la Plaza de Viriato, mientras que la carrera dará comienzo a las 22.00 horas. A las 22.30 horas, el grupo Marabao y Tú, tributo a Platero y Tú, ofrecerá un concierto en la misma plaza. La campaña de Caridad de este año invita a salir del aislamiento y a elegir la comunidad como espacio de fraternidad, encuentro y compromiso. Una llamada que, en palabras del obispo, nace de la propia Eucaristía: “Comulgar el Cuerpo de Cristo nos hace salir de nosotros mismos para construir una sociedad donde el amor vence a la indiferencia y la comunidad vence al individualismo”. Homilía completa del obispo
05/06/2026más info
Fallece el sacerdote diocesano D. Vicente Blanco
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La Diócesis de Zamora comunica el fallecimiento de D. Vicente Blanco, sacerdote diocesano, que murió en la tarde de ayer. D. Vicente Blanco nació en Santovenia del Esla el 8 de septiembre de 1933 y fue ordenado presbítero el 21 de septiembre de 1957. Ese mismo día recibió sus primeros encargos pastorales como ecónomo de Alcorcillo y encargado de Rivas, iniciando así una larga vida de servicio sacerdotal en la Iglesia de Zamora. El 9 de septiembre de 1965 fue nombrado ecónomo de Pontejos y encargado de Cazurra, comunidades a las que quedó especialmente vinculado durante buena parte de su ministerio. Entre febrero de 1981 y marzo de 1983 fue también encargado provisional de Casaseca de las Chanas, responsabilidad en la que cesó el 13 de septiembre de 1984. El 1 de junio de 1986 fue nombrado párroco de Pontejos y Cazurra por un periodo de seis años. Posteriormente, el 21 de julio de 1987, asumió también la parroquia de Peleas de Abajo, simultáneamente con Pontejos y Cazurra. Cesó en Peleas de Abajo el 13 de julio de 1993. Su encargo pastoral en Pontejos y Cazurra fue prolongado el 28 de mayo de 1992 y renovado, por seis años, el 22 de julio de 1995, como párroco de Pontejos y encargado de Cazurra. La Diócesis de Zamora agradece su extensa trayectoria sacerdotal, marcada por la fidelidad al ministerio recibido y por el servicio constante a las comunidades cristianas que le fueron encomendadas. Asimismo, encomienda su alma a la misericordia del Señor y expresa su cercanía y oración por su familia, por el presbiterio diocesano y por todas las personas que lo conocieron a lo largo de su vida sacerdotal. El funeral por su eterno descanso se celebrará mañana, viernes 29 de mayo, a las 17:00 horas, en la parroquia de Nuestra Señora de Lourdes, en Zamora. Por deseo de la familia, no habrá velatorio. Descanse en paz, descanse en el Señor.
28/05/2026más info
Zamora acogerá en junio el curso “El románico: memoria viva de Europa”
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Zamora acogerá del 16 al 18 de junio de 2026 el curso “El románico: memoria viva de Europa. Arte, cultura e identidad como herencia compartida”, una propuesta de la CEU Summer University organizada por el Real Instituto Universitario de Estudios Europeos (RIDEE) de la Universidad CEU San Pablo, en colaboración con la Diócesis de Zamora. El curso ha sido presentado en la mañana de hoy por el obispo, Fernando Valera, y por el vicepresidente del RIDEE, José Pardo de Santayana, en un acto en el que se ha subrayado la importancia de Zamora como escenario privilegiado para abordar el románico no solo como patrimonio artístico, sino también como una de las expresiones más significativas de la memoria cultural y espiritual de Europa. Durante la presentación, el prelado ha valorado la elección de la ciudad como sede de esta iniciativa académica, destacando que Zamora conserva un conjunto románico excepcional que permite comprender cómo la fe, la belleza, la vida urbana y la organización social de la Edad Media dejaron una huella profunda en la configuración de Europa. Desde el Real Instituto Universitario de Estudios Europeos se ha enmarcado este curso en una reflexión más amplia sobre Europa, sus raíces históricas, culturales y espirituales. En este sentido, el románico será presentado como el primer gran lenguaje artístico común del continente: una red cultural que, entre los siglos XI y XII, conectó monasterios, rutas de peregrinación, talleres de canteros, templos y programas iconográficos compartidos. La propuesta académica abordará el románico como una clave fundamental para comprender la identidad cultural europea. El programa parte de la consideración de este estilo como una auténtica red cultural, surgida mucho antes de que Europa existiera como proyecto político, y como una forma común de construir iglesias, representar lo sagrado y configurar los espacios comunitarios. El curso contará con profesores, investigadores y especialistas en historia medieval, historia del arte, filosofía, literatura, patrimonio y pensamiento europeo. Entre los ponentes figuran Alejandro Rodríguez de la Peña, catedrático de Historia Medieval en la Universidad CEU San Pablo; José Manuel Chillón, catedrático de Filosofía en la Universidad de Valladolid; María Rodríguez Velasco, profesora titular de Historia del Arte en la Universidad CEU San Pablo; María Arriola, doctora en Historia del Arte por la Universidad Complutense de Madrid; Julio Martínez Mesanza, poeta, traductor y gestor cultural; Julio Llorente, periodista, escritor y editor; y Marco Antonio Martín Bailón, presidente del Instituto de Estudios Zamoranos “Florián de Ocampo”. La primera jornada, el 16 de junio, comenzará con las palabras de bienvenida de Jaime Mayor Oreja, presidente del RIDEE, y del obispo de Zamora. A continuación, se celebrará el panel “El logos de la fe en la piedra. Contexto y génesis del arte románico”, dedicado al origen histórico y cultural del románico, y el panel “El lenguaje simbólico del románico”, centrado en los programas iconográficos y en la visión cristiana del mundo transmitida a través de la piedra. La jornada concluirá con una visita guiada por el entorno episcopal y catedralicio de Zamora. El miércoles 17 de junio se celebrarán los paneles “La belleza como vía de conocimiento. El románico en la tradición estética europea” y “El románico ante el mundo contemporáneo”, que plantearán una reflexión sobre la relación entre belleza, verdad, fe, cultura e identidad. Por la tarde, los participantes realizarán la visita guiada “Zamora románica: una ciudad europea en piedra”, con recorrido por la Catedral, el entorno episcopal y varias iglesias significativas del casco histórico, como San Claudio de Olivares, La Magdalena y San Ildefonso o Santa María la Nueva. La tercera jornada, el 18 de junio, incluirá la conferencia de clausura “Zamora románica. La perspectiva de un paisaje cultural”, a cargo de Marco Antonio Martín Bailón. El curso concluirá con una misa cantada, acompañada de canto gregoriano, en un templo románico de la ciudad. La asistencia al curso supondrá el reconocimiento de 2 créditos ECTS. La organización contempla dos modalidades de participación: una modalidad completa, con alojamiento en el Seminario Diocesano de Zamora en régimen de pensión completa, sesiones académicas y visitas guiadas, con un precio de 90 euros para estudiantes y 120 euros para público general; y una modalidad reducida, que incluye ponencias y visitas guiadas, con un precio de 15 euros. Las solicitudes de admisión pueden realizarse a través de la web de la CEU Summer University, en la pestaña de Artes y Humanidades. Enlace a las inscripciones  
21/05/2026más info
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