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Delegado Episcopal: D. Antonio-Jesús Martín de Lera.

Plaza de Viriato, 1. 49001 Zamora
980 509 994 / Fax: 980 518 163
cdzamora@caritaszamora.org

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#SeamosMasPueblo
#SeamosMasPueblo
Cáritas Diocesana de Zamora ha dado a conocer esta mañana los datos relativos a su memoria de actividades del año 2020, de la que se desprende que más de 13.000 zamoranos han sido atendidos en alguno de los distintos programas de acción social de la entidad, lo que ha supuesto una inversión de más de 10 millones y medio de euros. Bajo el hastag Seamos Más Pueblo, Cáritas pide a la comunidad cristiana que seamos sensibles y generosos con los hermanos que atraviesan situaciones de dificultad. En este sentido, Cáritas Diocesana ha recordado que, durante el año 2020 y los meses más duros de la pandemia, la pobreza se ha intensificado y por tanto también las atenciones. Lo que ha provocado un incremento de recursos invertidos. El obispo diocesano, Fernando Valera; y el delegado- director de Cáritas, Antonio J. Martín, han sido los encargados de dar a conocer en rueda de prensa estos datos. Por su parte, el obispo ha recordado que será Cáritas la entidad que gestionará el proyecto jubilar destinado a la "mujer vulnerable" que se materializará una vez finalizado en Jubileo en el 2022. Martín de Lera ha añadido que se han habilitado números de cuenta para colaborar con la acción social de Cáritas Diocesana de Zamora: - CAJA RURAL: ES12 3085 0058 08 1403134313  - UNICAJA: ES41 2103 2293 95 0012541564  - BBVA: ES94 0182 0664 21 0018508431  - SANTANDER: ES07 0049 5469 92 2093007029      
03/06/2021más info
La clave para ser feliz:
La clave para ser feliz: "ama al prójimo, a Dios y a ti mismo"
El obispo de Zamora, Fernando Valera, ha dado las gracias a los trabajadores de Cáritas Diocesana de Zamora por “su entrega amorosa” a los demás y por hacer cada día posible Cáritas, “besando las llagas de Cristo y encontrando ahí el dolor de nuestros hermanos”. Así ha concluido su homilía en la eucaristía que ha presidido en el del Día de Caridad; concelebrada por el delegado- director de Cáritas, Antonio J. Martín y el sacerdote y formador del Seminario San Atilano, Fco. Ortega Vicente. Trabajadores, voluntarios, usuarios y distintos agentes vinculados con Cáritas Diocesana de Zamora han asistido a la misa en la iglesia de San Andrés para celebrar “el amor de Dios”, tal y como ha expresado don Fernando. El obispo ha recalcado que esta jornada nos ha de recordar que es posible “cambiar estilos de vida, cambiar nuestras miradas, evitar pasar de largo, tener tiempo para el diálogo, y ser palabra de bendiciones para los otros”. Además, monseñor Valera ha recordado a los fieles presentes la clave para ser felices: “Ama con todo el corazón al prójimo, a Dios y a uno mismo”. Unas palabras que repitió Jesús a lo largo de su vida y que hoy el obispo ha querido repetir porque “quien logra amar así, triunfa en la vida”. Por otra parte, ha citado el evangelio de Mateo en el que se expresa la realidad y la crudeza del amor sin límites y en cualquier situación. “Y eso no es voluntarismo, eso es la belleza del amor”, ha explicado. Con la eucaristía celebrada esta tarde finaliza una jornada en la que Cáritas también ha rendido cuentas ante los medios de comunicación. Se ha presentado la memoria de la entidad y los datos relativos al ejercicio 2020 de los que se desprende “la intensificación de la labor social” de Cáritas en tiempos de pandemia.  
03/06/2021más info
"Los trabajadores y voluntarios de Cáritas han sacado lo mejor de sí mismos durante la pandemia"
El delegado- director de Cáritas Diocesana de Zamora, Antonio J. Martín de Lera, agradece a los agentes vinculados a la entidad la solidaridad y entrega durante el último año de pandemia. El sacerdote explica que en los últimos meses, los trabajadores y voluntarios "han dado el 200% y ha sacado lo mejor de ellos". En este sentido, ha recordado que Cáritas ha permanecido abierta todo el tiempo, incluidos los meses más complicados del 2020. "Las únicas colas que había en la calle eran para entrar en Cáritas. No cerramos ni un sólo día", apunta. Martín de Lera ofrece estas declaraciones durante su entrevista en el programa La PeZera del canal de Youtube de la diócesis, en el marco de la próxima celebración del Día de Caridad (Corpus Christi). Por cierto, el próximo jueves, 3 de junio, el obispo presidirá la eucaristía del Día de Caridad en la iglesia de San Andrés de Zamora. En esta jornada también se presentarán en rueda de prensa los datos relativos al último ejercicio de Cáritas, correspondientes al año 2020. Entrevista completa
01/06/2021más info
Si eres joven, ¡apúntate!
Si eres joven, ¡apúntate!
Cáritas Diocesana de Zamora abre el plazo de inscripción para participar en campos de trabajo en algunos de sus centros y programas de acción social. Los campos de trabajo son una actividad en la que un grupo de jóvenes se comprometen a desarrollar una labor/proyecto en beneficio de la comunidad. Una tarea que ha de realizarse de forma voluntaria y durante un tiempo determinado. Así las cosas, Cáritas Diocesana de Zamora propone a jóvenes de entre 18 y 35 años formar parte de campos de trabajo en las siguientes áreas: infancia, personas sin hogar, drogodependientes y personas mayores. Los campos de trabajo se desarrollarán en los meses de julio y agosto con una duración de un mínimo de cinco días y un máximo de 15 en el proyecto elegido, siendo como máximo tres personas por turno y proyecto. Se trata de una actividad propuesta a los jóvenes en un año en el que la pandemia, y las restricciones que de ella se derivan, impedirá la puesta en marcha de otro tipo de acciones dirigidas a este colectivo. Las personas interesadas pueden acceder a más información en la sede de Cáritas Diocesana de Zamora: Plaza de Viriato, nº 1; y en el teléfono 980 50 99 94 Ext. 12.
05/05/2021más info
Cáritas, a pie de obra en tiempos de pandemia
Cáritas, a pie de obra en tiempos de pandemia
Cáritas Diocesana de Zamora ha presentado su campaña de Navidad: Esta Navidad más cerca que nunca y ha informado de algunos datos de la acción caritativa y social de la entidad durante el año 2020, marcado por la crisis sanitaria y las consecuencias socio económicas derivadas de la misma. El obispo diocesano, Fernando Valera Sánchez y el delegado- director de Cáritas diocesana, Antonio J. Martín de Lera, han sido los encargados de comparecer ante los medios de comunicación e informar del trabajo realizado por Cáritas. La Iglesia, a través de Cáritas diocesana, ha atendido en lo que va de año a cerca de 14.000 personas y además uno de cada tres usuarios han buscado ayuda en Cáritas por primera vez. Lo que significa que la Covid-19 ha desbaratado la economía familiar de una buena parte de los zamoranos.     Más información en el enlace (arriba, bajo el titular)
29/12/2020más info
El obispo felicita la Navidad a los más vulnerables
El obispo felicita la Navidad a los más vulnerables
Zamora, 24/12/2020. El obispo diocesano, Fernando Valera Sánchez, ha visitado hoy el centro regional de rehabilitación de alcohólicos San Román, la casa de acogida y la casa sacerdotal; los tres centros atienden a un total de 150 personas y son gestionados por Cáritas Diocesana de Zamora. El día de Nochebuena ha sido la jornada elegida por el prelado zamorano para conocer la realidad de estos colectivos atendidos por Cáritas y para desearles una feliz Navidad.  Por otro lado, ha aprovechado este momento para mostrar su cercanía y afecto a las personas que atraviesan situaciones de exclusión o vulnerabilidad, como es el caso de los internos del centro de rehabilitación de alcohólicos o los usuarios de la casa de acogida.  Monseñor Valera Sánchez ha realizado este recorrido acompañado por el delegado- director de Cáritas Diocesana de Zamora, Antonio J. Martín de Lera.  El centro de rehabilitación de alcohólicos -cercano al núcleo urbano de Toro- ha recibido la visita de don Fernando a las 17.00 horas y allí ha presidido la eucaristía a la que han asistido los trabajadores y los 35 residentes. El obispo también ha tenido tiempo para conocer las instalaciones y compartir algunas impresiones con los presentes. De vuelta en Zamora, se ha desplazado hasta la casa de acogida que da techo a 25 personas sin hogar y ofrece el servicio de comida para llevar a aquellas personas que antes de la pandemia acudían únicamente a comer o cenar. En total, la casa de acogida atiende diariamente a 70 personas. Por cierto, don Fernando volverá a la casa de acogida con el fin de inaugurar y bendecir las instalaciones próximamente. Antes de la cena de Nochebuena, el prelado se ha acercado hasta la casa sacerdotal, anexa al  seminario menor San Atilano, para compartir un tiempo con los presbíteros jubilados que residen en la casa. No es la primera vez que visita sus instalaciones, pero don Fernando ha querido estar en el día de hoy con los presbíteros más mayores para desearles una feliz Navidad. Se trata de la primera visita oficial del nuevo obispo de Zamora a algunos de los centros de Cáritas, aunque está previsto que haga lo propio con el resto de instalaciones. Hay que recordar que Cáritas Diocesana de Zamora ha atendido en torno a 14.000 personas en lo que va de año y cuenta con un presupuesto que ronda los 10 millones de euros.    
26/12/2020más info

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Reportajes Destacados

Cáritas alerta de la
Cáritas alerta de la "intensificación" de la pobreza
El domingo, Día de Caridad, se celebrará una colecta especial en todas las parroquias de la diócesis que se destinará a financiar la actividad caritativa y social de la entidad. Zamora, 20/06/2014. Cáritas Diocesana de Zamora alerta de la “intensificación y agudización” de la pobreza en Zamora, tras conocer los datos de la memoria correspondiente al año 2013 en el que se atendió a 20.591 personas y se invirtieron 8,3 millones de euros. Los datos se dan a conocer en las vísperas de la celebración del Día de Caridad el próximo 22 de junio – Corpus Christi– bajo el lema en este 2014 “Creando espacios de esperanza”. Precisamente, este domingo se celebrará una colecta especial en todas las parroquias de la diócesis que se destinará a financiar la actividad caritativa y social de la entidad. El delegado episcopal de Cáritas, Antonio J. Martín; y la directora, Mercedes Morán, presentaron esta mañana en rueda de prensa los datos más significativos de la actividad que realizó Cáritas Zamora durante el año 2013. El delegado constató el suave descenso de los usuarios atendidos el año pasado, respecto a los datos recogidos en 2012, y lo achacó a varios factores: “el descenso de la población en la provincia, la marcha de la gente joven en busca de trabajo a otros lugares y el descenso del número de inmigrantes”, según el responsable de Cáritas aún el número de personas que encuentran un puesto de trabajo es muy reducido en Zamora. Para el delegado de Cáritas, los datos siguen siendo “malos” porque hay más de 20.000 personas que se encuentran aún en situación de pobreza en la provincia. Además, recalcó que las familias que perdieron su puesto de trabajo al inicio de la crisis económica ha empeorado su situación a lo largo de los años, de ahí el incremento de la inversión que ha realizado Cáritas el año pasado. El “colchón” con el que contaban algunos hogares se ha ido agotando y las prestaciones y subsidios han desparecido. Ante esa situación, Cáritas mantiene su ayuda a los colectivos más vulnerables.  Por otra parte, los responsables de Cáritas aseguraron que las personas que acuden a la entidad buscan esencialmente ayuda para cubrir necesidades básicas como la alimentación y el vestido, vivienda, empleo; así como para paliar la “pobreza energética” (facturas de calefacción, luz, agua, y gas). Construyendo espacios de esperanza Para crear espacios de esperanza, como reza el lema de Cáritas, es necesario cambiar el modelo social y económico. Hay que apostar por nuevos proyectos empresariales y otra filosofía de vida en la que la persona sea el centro y fin de toda actividad económica. Bajo este ideario, Cáritas Diocesana de Zamora ha impulsado la puesta en marcha de la tienda de ropa de 2º mano “El Armario de la Reina”, gestionada por la empresa de inserción “Camino de Inserción”. Un proyecto de economía social que se nutre de trabajadores en riesgo o exclusión social y cuyos beneficios revierten en la actividad de la propia empresa y por tanto en la creación de más puestos de trabajo para colectivos vulnerables. Por otra parte, esta tienda solidaria sustituye al tradicional ropero, ahora los usuarios acuden a “El Armario de la Reina” para elegir las prendas que necesitan y que siguen obteniendo de forma gratuita. Y en toda esta actividad no se puede olvidar la labor solidaria de los 860 voluntarios de la entidad. Galería fotográfica de la rueda de prensa Carta del obispo Memoria 2013 de Cáritas
20/06/2014más info
Juntos podemos cambiar el mundo
Juntos podemos cambiar el mundo
La iglesia de San Andrés en Zamora acogió ayer la celebración de la Vigilia de Oración por las personas y países más empobrecidos que, convocada dentro de la Iniciativa “Enlázate por la Justicia”, pidió por un cambio del modelo social y económico más justo en todo el mundo. Zamora, 14/05/2014, A través de esta Vigilia, que se ha celebrado ya en parroquias de toda España, las organizaciones católicas de cooperación al desarrollo de Zamora promotoras de la misma –Cáritas, Manos Unidas y Misiones– pidieron a los poderes públicos que apuesten por la transformación de la realidad social que nos rodea y por el cambio de un modelo económico injusto que genera desigualdad, pobreza y vulneración de derechos en todo el mundo. El obispo, Gregorio Martínez Sacristán, presidió la vigilia de oración y en su homilía pidió a los cristianos vivir de forma austera y compartir todos los bienes que se nos han dado. “El Señor nos habla de dos cosas, llevadlas a vuestra vida. Por un lado la austeridad, nadie puede vivir como si no existiera la pobreza, el hambre…Todos tenemos que vivir sabiendo que eso existe; por eso debemos ser más austeros. Por otra parte, no tengáis para vosotros nada, todo es de todos. Todo se nos ha dado para todos, para disfrutarlo todos: los alimentos, los bienes materiales, la libertad, la amistad, el amor, el bien y la justicia”, apuntó el prelado. Cumplir los compromisos adquiridos En un comunicado leído al finalizar la vigilia, las organizaciones promotoras de “Enlázate por la Justicia”, reclamaron a los responsables públicos el cumplimiento de los compromisos adquiridos en cooperación internacional, el impulso de políticas encaminadas a promover los derechos humanos y la justicia en todo el mundo, y, sobre todo, la cooperación con otras instituciones y Administraciones para construir las bases de un nuevo modelo social y económico centrado en las personas, especialmente en las más vulnerables. La fuerza de los testimonios Durante la vigilia se lanzó una exhortación a todas las comunidades cristinas para que, desde nuestra identidad y responsabilidad como cristianos, nos comprometamos en la construcción del Reino de Dios y la búsqueda del bien común de toda la familia humana, de una familia formada por nuestros vecinos y amigos más cercanos, pero también por los más lejanos: como el niño sudanés que camina kilómetros todos los días para a la escuela o el joven senegalés que ha crecido en la pobreza extrema y la exclusión del barrio más deprimido de Dakar. Durante la vigilia pudimos también conocer el testimonio de algunos cristianos de Zamora: el una niña que acude diariamente al Centro de Apoyo al Menor de Cáritas, la emotiva experiencia que relató un joven cristiano y padre primerizo, el ejemplo de una madre trabajadora, la experiencia de una religiosa que fue misionera hace algún tiempo, o el testimonio de un trabajador de Cáritas comprometido con la causa, al igual que la experiencia de una mujer voluntaria de la parroquia de San José Obrero desde hace más de 30 años. A la vigilia asistieron el delegado diocesano de Misiones, David Villalón; el delegado y la directora de Cáritas, Antonio J. Martín y Mercedes Morán, respectivamente; la presidenta de Manos Unidas, Pilar Gutiérrez; el presidente y la vicepresidenta de la Junta Pro Semana Santa, Antonio Martín e Isabel García, respectivamente; así como trabajadores, voluntarios y participantes de Cáritas, arropados por fieles de la comunidad cristiana sensibles también con la causa. Galería fotográfica
14/05/2014más info
Obispo de Zamora: “Cáritas es la Iglesia misma, no algo secundario”
Obispo de Zamora: “Cáritas es la Iglesia misma, no algo secundario”
En un retiro con trabajadores y voluntarios de Cáritas Diocesana de Zamora, el obispo les ha llamado hoy a entregarse a los necesitados en cuerpo y alma: “Cáritas no es dar arroz, Cáritas es darse como persona a otra que te necesita” Toro, 4/04/14. El obispo de Zamora, Gregorio Martínez Sacristán, ha dirigido esta mañana un retiro de Cuaresma a casi un centenar de trabajadores y voluntarios de Cáritas Diocesana de Zamora en la Casa Fundacional del Amor de Dios de Toro donde les ha pedido que reflexionaran durante esta jornada sobre tres aspectos básicos: - Cáritas no es una empresa, sino que es la misma Iglesia. - Cáritas ha de trabajar para la promoción y desarrollo de la persona, huyendo del mero asistencialismo. - Los agentes de Cáritas han de dar testimonio de su condición como católicos y su relación con la entidad ha de trascender lo meramente laboral. Martínez Sacristán inició su intervención subrayando que “Cáritas no es una cosa de la Iglesia, sino que es la Iglesia en sí misma”. El obispo recordó a los presentes que esta cualidad supone un compromiso moral y personal mucho mayor que el hecho de pertenecer a una empresa. Por otra parte, el prelado recordó lo que había dado de sí su visita Ad limina Apostolorum y el mensaje que transmitió el Santo Padre a los obispos españoles en relación con Cáritas. Así lo parafraseó don Gregorio: “Cáritas no es dar arroz, Cáritas es darse como persona a otra que lo necesita”. Los agentes de Cáritas han de trabajar de forma integral con los colectivos desfavorecidos y dar un paso más allá del asistencialismo. “Los necesitados que vienen a nosotros se tienen que sentir escuchados y acompañados”, apostilló. El obispo se dirigió directamente a los agentes de Cáritas para pedirles que dieran testimonio de su condición de católicos en medio de la sociedad porque su trabajo en la entidad pasaba también por anunciar la Buena Noticia. Además, les pidió que vivieran en “comunión” en sus centros de trabajo: “hay que crear un buen clima en el trabajo, formáis un colectivo que está fuertemente unido por lazos serios y permanentes”. Finalmente, Martínez Sacristán agradeció al delegado episcopal de Cáritas, Antonio J. Martín; a la directora, Mercedes Morán; y a los trabajadores y voluntarios de Cáritas la numerosa participación en este retiro de Cuaresmal. A continuación, les pidió que reflexionaran sobre las cuestiones apuntadas en su disertación con el fin de mejorar la acogida y el acompañamiento que realiza Cáritas en su ardua labor diaria. El obispo también destacó su satisfacción por el numeroso grupo de jóvenes pertenecientes a la entidad que participaron en este encuentro. La jornada finalizó con la eucaristía presidida por el obispo y la comida con todos los asistentes al retiro cuaresmal. Galería fotográfica
04/04/2014más info
El obispo
El obispo "acerca" la Navidad al Centro de Rehabilitación de Alcohólicos
Zamora, 18/12/2013. El obispo de Zamora, Gregorio Martínez Sacristán, ha visitado hoy el Centro de Rehabilitación de Alcohólicos “El Chafaril” con motivo de la próxima celebración de la Navidad. La jornada comenzó a las 13 horas con la eucaristía presidida por el prelado en las instalaciones del centro y a la que asistieron tanto los residentes como los trabajadores. Durante su homilía el obispo explicó que la Navidad es el acontecimiento histórico más importante para la humanidad porque “Dios es lo mejor que al hombre le ha podido pasar”. Gregorio Martínez recordó el significado estas fechas: “Dios se hizo uno de nosotros, tan cercano tan cercano que se hizo igual a nosotros. Para así amar en Él lo que había en nosotros. Dios, haciéndose hombre en Belén, inaugura una relación inigualable suya con los hombres, y entre nosotros con Él”. El obispo invitó a los presentes a que vivieran la Navidad con verdadero espíritu cristiano: “Os invito a que sintáis la presencia de Dios que nos quiere. No tengáis nunca miedo a Dios. Sentíos amados, perdonados, acompañados por Dios”. Pero junto a esto expresó su deseo de que los hombres también sepan amarse los unos a los otros: “debéis sentir el amor fraterno, el amor de uno con los otros. No sólo somos prójimos, somos hermanos. Dios está en el rostro de cada uno de nosotros”. Gregorio Martínez no olvidó referirse también al proceso terapéutico que están atravesando los residentes en el CRRA y finalizó su intervención diciendo: “la Navidad es una fiesta de esperanza. No perdáis nunca la esperanza. Todo es posible. Hasta curarse plenamente es posible. Trabajad con esa esperanza”. También deseo a todos unos días “fraternos y llenos de amor” compartidos con las familias porque son ellos “los que más os quieren, seguro”. Comida de hermandad Posteriormente, Martínez Sacristán compartió la comida con los 44 residentes y el equipo terapéutico en las instalaciones de El Chafaril. Antes de comenzar el almuerzo, el obispo bendijo los alimentos, y a continuación uno de los internos aprovechó para agradecer su presencia y también la de los responsables de Cáritas Diocesana. Galería fotográfica
18/12/2013más info
El obispo presidió la Misa del XXV aniversario de Proyecto Hombre
El obispo presidió la Misa del XXV aniversario de Proyecto Hombre
Zamora, 30/11/13. Los actos conmemorativos del vigésimo quinto aniversario de Proyecto Hombre en Zamora finalizaron ayer con una celebración eucarística que presidió el obispo diocesano, Gregorio Martínez Sacristán, y en la que concelebraron el delegado episcopal de Cáritas, Antonio J. Martín, y el anterior director de la entidad, Domingo Dacosta. A la Misa, que tuvo lugar en las instalaciones de Proyecto Hombre en el Camino Viejo de Villaralbo s/n, asistieron alrededor de 80 personas entre residentes, trabajadores, voluntarios y familiares. El obispo se mostró especialmente cercano en la capilla improvisada que se instaló en una de las salas de reuniones de la comunidad terapéutica. Uno de los momento más emotivos tuvo lugar durante el intercambio de la paz, cuando el obispo decidió colarse entre los fieles para apretar la mano de los asistentes. Durante su homilía, don Gregorio tuvo palabras para todos. Primero se dirigió a los residentes en Proyecto Hombre, personas que se encuentran en proceso de rehabilitación debido al consumo de drogas. “Deseo decir que todo es posible con la ayuda del Señor, con vuestro esfuerzo y con la ayuda de quienes os rodean”, comenzó. El prelado pidió también a estos jóvenes que fueran “humildes” para ser capaces de “reconocer esta oportunidad que se os da” en referencia al trabajo que desempeñan en el centro para obtener el objetivo marcado: abandonar el consumo de estupefacientes y reinsertarse en la sociedad. Por otra parte, pidió a los trabajadores y voluntarios que trabajan en Proyecto Hombre que se sintieran “dichosos de poder estar con vosotros” para que sus dificultades puedan “ser superadas. En este sentido, don Gregorio dijo: “Yo les pido que lo hagan de todo corazón. Servicialmente entregados como reflejo de la caridad de la Iglesia”. Además, les sugirió que en los momentos de mayor intensidad: “Mirad hacia arriba y descubrid el rostro de Dios y luego hacia abajo y descubriréis sus rostros. ¡Es el mismo rostro!”. Por último, el prelado diocesano reconoció el valor de las familias por estar siempre al lado de las personas con problemas de drogadicción, como es el caso de los residentes en Proyecto Hombre. “Qué fuerza, qué tesón tienen vuestros familiares. Están con vosotros a las buenas y a las malas. No estáis solos, ellos están con vosotros”. Don Gregorio les recordó a los residentes que “lo mejor que tiene el hombre en el mundo es su familia”. El obispo finalizó su homilía rogando: “Que el Señor os ayude eternamente en vuestra vida”. La jornada de clausura finalizó en Proyecto Hombre con un pequeño aperitivo que el obispo y el resto de asistes compartieron en el comedor de la comunidad terapéutica. Galería fotográfica
30/11/2013más info
Proyecto Hombre: “mucho más que dejar las drogas”
Proyecto Hombre: “mucho más que dejar las drogas”
“Cuando entré en Proyecto Hombre me volvieron a hacer sentir persona”. Palabras como éstas se escucharon ayer en la mesa redonda de testimonios organizada por Cáritas Diocesana de Zamora en el XXV aniversario de Proyecto Hombre, con la participación de toxicómanos rehabilitados y en proceso de rehabilitación, familiares y voluntarios. Zamora, 29/11/13. El Club La Opinión-El Correo de Zamora acogió ayer una mesa redonda de testimonios en el XXV aniversario de Proyecto Hombre, con el título “Yo estuve en Proyecto Hombre”. La responsable del foro del prensa, Carmen Ferreras, se refirió a esta institución en la presentación con las palabras “superación y esperanza, mucho trabajo”. La periodista afirmó que Proyecto Hombre “marcó un antes y un después en multitud de drogodependientes y en sus familias”. En sus orígenes, “cuando muchos daban pasos atrás, “la Iglesia católica avanzó con decisión y firmeza poniéndose manos a la obra con los drogodependientes”. Recordó también que han pasado por esta institución de Cáritas Diocesana de Zamora 4.500 personas en sus 25 años de vida. Tras referirse al panorama de las toxicomanías en la actualidad, Carmen Ferreras señaló que “gracias a Proyecto Hombre, estas terribles adicciones pueden ser vencidas. Podemos felicitarnos todos los zamoranos por tener en nuestro suelo una comunidad ejemplar que ha desarrollado un trabajo extraordinario”, afirmó. De la pérdida total a la ilusión Francisco García García, salmantino, se rehabilitó el año pasado. Contó cómo lo perdió todo por las drogas (concretamente cocaína): “empiezas por diversión y terminas por obligación”. Y reconoció: “mi entorno familiar quedó devastado, y cuando llegué a Proyecto, lo primero que encuentras es que quieren ayudarte, te tratan como una persona, que es lo que en la calle no tienes”. El proceso terapéutico “es muy duro, pero muy satisfactorio, y te das cuenta de muchas cosas”. Ahora “me siento bien, veo la vida con ilusión y con esperanza, con deseos de futuro. Todo lo que perdí, lo he vuelto a ganar, con más fuerza incluso”. Estar en Proyecto Hombre, un lujo David Rodríguez Manzano contó cómo le gustaban las drogas, y por ello llamó a potenciar la prevención en la educación, mostrando a los niños y jóvenes alternativas de ocio y diversión. “En mi caso llegó un momento en el que, viendo cómo había hecho sufrir a la gente que estaba a mi alrededor, esto pesó para tomar la decisión de salir de ese mundo”. Estar en Proyecto Hombre en ese tiempo en el que estuvo “era un lujo. Allí aprendí que el problema no eran las drogas, sino que era yo, y aprendí a responsabilizarme de lo que estaba haciendo, y de lo que estaba haciendo sentir a los demás”. David, antiguo consumidor de heroína, reconoció: “para mí Proyecto Hombre ha significado mucho, porque he aprendido a manejarme de una manera decente. Es mucho más que haber abandonado las drogas”. Años de vida perdidos Joaquín Martínez Chamorro, extremeño en proceso de rehabilitación, dijo tras su presentación: “mi tierra está un poco lejos, pero no me arrepiento de haber venido”. Contó su proceso de una década de consumo de drogas (“desde los 19, diez años haciendo el gilipollas”). La droga “te da lo que necesitas al instante, al comienzo, pero te engaña, es un poco como el demonio, que tiene una cara bonita y luego te la pega”. Es más tarde “cuando ves las pérdidas, y te das cuenta de que tienes un problema y que las drogas te están haciendo daño”. Pero entonces surge el “miedo a reconocer que estás enganchado, que estás perdiendo tu vida, que tienes un problema… y te arrojas más en manos de la cocaína”. Y llega el momento de pedir ayuda, que en su caso se dio en 2012. “Cuando entré en Proyecto Hombre me volvieron a hacer sentir persona”, afirmó emocionado. “Si no existiera Proyecto Hombre, no existirían muchas personas de las que estamos aquí, ni muchas familias”, añadió. Aunque aún no ha terminado el programa, afirmó estar “muy ilusionado de vivir mi vida, porque llevo diez años sin disfrutar de nada”. El sufrimiento de las familias y el calor de la acogida María Peral Serrano, hermana de un recién rehabilitado, contó que “la experiencia es muy dura, porque mi hermano lo perdió todo. Es algo duro, pero no imposible”. En su casa sufrieron el problema de su hermano y lo llevaron a Proyecto Hombre. “Ha tenido recaídas, y él pedía volver al centro porque lo necesitaba”, señaló. Desde el principio del proceso de rehabilitación “se le notaba para bien, y ahora está volviendo a la vida anterior, pero con un cambio radical, ahora está más relajado”. La siguiente en intervenir fue Concha del Amo, madre de un residente en la comunidad de Proyecto Hombre. “Tuve que echar a mi hijo de casa”, afirmó, y tiempo después “se presentó en casa de tal manera que no lo reconocí al comienzo. Cuando lo reconocí por la voz le exigí que fuera a Proyecto Hombre”. Recordó “el cariño que recibí al llegar al centro, me sentí arropada y querida, y para mí fue algo idílico. No había plaza para que mi hijo se quedara, y lo tuve que llevar y traer unos meses hasta que hubo sitio en uno de los pisos de acogida”. “Lo mejor que me ha pasado en la vida ha sido conocer Proyecto Hombre, es la única manera que tiene un drogodependiente para salir de ahí”, afirmó. De ahí pasó a ser voluntaria, colaborando con los grupos de autoayuda. Y sigue disponible para todo lo que haga falta en el centro. “Fue empezar a vivir, en una palabra. Son mi gran familia”, subrayó. “Ha sido de un enriquecimiento personal incalculable, esto es real. Ha sido un lujo el conocer a Proyecto Hombre. Y si pude dar algo como voluntaria, he recibido muchísimo más”. Voluntariado: aportar lo que se es Por último, habló Carmen Diego Suaña, voluntaria entre 1993 y 1996, contó su experiencia, que “partió de la reconstrucción de una persona cercana”. Mostró su agradecimiento “a los monitores por sus desvelos, a tanta gente con la que estuve compartiendo la vida en muchos momentos”. También Carmen llevó grupos de autoayuda, “donde simplemente hay que estar y aportar lo que eres”, y destacó “cómo con tan poco esfuerzo puedes hacer tanto”. “Yo considero que el voluntariado es un regalo, y la primera que te enriqueces eres tú”, reconoció. “Para mí fue un regalo Proyecto Hombre y estar allí. Cualquier persona puede salir de donde esté, sea la droga o sea otra situación en la que sea esclavo”. El centro “era un ambiente festivo, amable y cariñoso”. Recordó la formación esmerada que se recibe en Proyecto Hombre para el voluntariado, y agradeció a la institución la posibilidad de dar testimonio y recordar que “todo ser humano puede salir de todas las situaciones indigentes en las que se encuentre, y que la dignidad del ser humano se la da otro”. Las personas, dijo “rechazamos o integramos”. Galería fotográfica
29/11/2013más info
Proyecto Hombre: el compromiso ante las drogas de la Iglesia en Zamora
Proyecto Hombre: el compromiso ante las drogas de la Iglesia en Zamora
Una mesa redonda sobre el pasado y el presente de Proyecto Hombre en Zamora abrió ayer los actos conmemorativos de su XXV aniversario. En él, los responsables de Cáritas Diocesana y directores del centro han valorado especialmente el compromiso eclesial y el papel imprescindible de los voluntarios para ayudar a 4.500 afectados en estos años. Zamora, 27/11/13. Ayer tuvo lugar en el teatro del Seminario San Atilano de Zamora la mesa redonda “Ayer y hoy. Historia de Proyecto Hombre en Zamora”, que contó con la presencia de los responsables de Cáritas Diocesana y de Proyecto Hombre actuales y anteriores, para hacer un balance de lo que han sido estos 25 años de trabajo. Moderó la mesa Antonio Jesús Martín, delegado episcopal de Cáritas Diocesana, quien mostró su agradecimiento “a todos los que han hecho posible que en estos 25 años Proyecto Hombre haya servido y ayudado a todas las personas que han pasado por allí, que se calculan en 4.500”. Dio también “gracias a la Diócesis de Zamora, que ha hecho posible que este proyecto surgiera y que pueda seguir llevándose a cabo”, y dirigió un “agradecimiento también a las instituciones públicas por su apoyo”. Pioneros en ofrecer un método serio y efectivo La primera y más prolongada intervención fue la del sacerdote Domingo Dacosta, que fue responsable, como director entonces de Cáritas, de la implantación de Proyecto Hombre en Zamora. “La drogadicción en los años 80 sorprendió a la sociedad española y a la zamorana”, aseguró quien en 1985 se hizo cargo de la dirección de Cáritas Diocesana de Zamora. “El problema más fuerte e importante que nos encontramos entonces fue la drogadicción”, señaló. “Muchas familias cayeron en situaciones económicas graves por el problema de la droga. Nadie daba respuesta alguna a esta problemática, no existían centros de rehabilitación ni planes de prevención. La única vía de las familias era darles dinero para que compraran droga. Este fenómeno sorprendió a la sociedad zamorana, encontrándola indefensa”, añadió. Según explicó Dacosta, en aquellos años “la Administración sólo era consciente de que este virus social era preocupante, pero no sabía cómo afrontarlo. La iniciativa privada fue entonces la pionera en presentar alternativas, pero procedían de sectas que utilizaban la rehabilitación del drogodependiente como método de captación de adeptos. El centro más importante era El Patriarca. Vimos que se ofrecían allí métodos poco congruentes: separación de las familias, traslado constante de gente, ánimo de lucro, poca implicación en el proceso…”. Como reacción “surgieron centros serios, como Proyecto Hombre, en Roma, con más fiabilidad”. El antiguo responsable de Cáritas resumió la historia del nacimiento de Proyecto Hombre en Roma, gracias al esfuerzo de un sacerdote, y cómo en otoño de 1985 Cáritas de Zamora empezó a enviar los primeros jóvenes al centro de Proyecto Hombre en Cubillos del Sil (León), “donde empleaban un método que nos convencía”. Muchos afectados zamoranos acudieron al centro leonés, por lo que poco después “se vio la necesidad de crear Proyecto Hombre en Zamora, una tarea que asumió Cáritas”. Antes se había creado la Asociación Zamorana de Ayuda al Drogodependiente (AZAD), por parte del empresario Vicente Díez, que compró la finca El Chafaril con la idea de abrir un centro terapéutico, que por decisión de la mayoría de la AZAD se encomendó a Cáritas Diocesana para iniciar Proyecto Hombre. Domingo Dacosta destacó en su intervención “la aprobación y el apoyo del entonces obispo de Zamora, Eduardo Poveda, y la ayuda prestada por la Iglesia diocesana en su conjunto y las congregaciones religiosas en particular, sobre todo las Religiosas del Amor de Dios y las Hijas de la Caridad, que cedieron sendas fincas en el barrio de Pinilla para edificar instalaciones de Proyecto Hombre”. Dacosta también hizo una crítica de la aconfesionalidad de Proyecto Hombre, ya que “en Zamora este programa se hizo por parte de la Iglesia católica, siendo un centro propiedad de la Iglesia y que seguía la moral cristiana”. Por último, destacó que “Proyecto Hombre ha sido pionero en presentar a la sociedad un método de rehabilitación y reinserción serio y con efectividad”. La época más dura A continuación habló Lorenzo Salamanca, director de Proyecto Hombre entre 1990 y 1996. Relató cómo tomó las riendas de Proyecto Hombre en sus inicios que coincidieron con el boom de la heroína y las nefastas consecuencias que acarreaba a aquellos drogadictos que morían de sobredosis en la calle, en los portales, en los hospitales, etc. “La época que viví fue dura porque coincidió con el momento de la heroína. Una droga que demacraba a la gente y aquello conllevaba la marginalidad. La sociedad vivió muchas muertes a consecuencia de esta droga a finales de los 80”, recordó. El rechazo social hacia los drogodependientes y la drogodependencia era “muy fuerte” en aquel momento, tanto a nivel nacional como “en el barrio, en la ciudad…”. Además las cárceles “se llenaron de drogadictos” llegando a representar el 70 % de los presos. En medio de este contexto social surge Proyecto Hombre, que “significa una alternativa terapéutica seria” frente a otros programas que eran mero “negocio”. Proyecto Hombre nació con una filosofía que defendía la abstinencia y la creencia en las personas, un programa que “tenía un principio y un fin que no generaba dependencia terapéutica”. Los residentes de aquella época decían que era un programa duro “pero se salía”, señala Lorenzo. Otro de los aspectos novedosos que introdujo Proyecto Hombre fue el trabajo con las familias. “En Zamora la implicación de las familias de los afectados fue muy importante, pero también hubo implicación de otras familias que no tenían hijos”. Según Lorenzo esas familias que estuvieron desde los orígenes fueron “los garantes del éxito” del programa. Por otra parte, Lorenzo Salamanca defendió, en nuestro momento actual, y desde su perspectiva ahora externa a la institución, la confesionalidad del programa y el testimonio de vida de la gente que trabaja en Proyecto Hombre. El papel insustituible de los voluntarios María Jesús Sánchez, directora de Proyecto Hombre entre 1996 y 2000, afirmó que cuando llegó a Cáritas Diocesana “se trabajaba para que los más pobres de los pobres recuperaran su dignidad. Para mí fue una sorpresa encontrar una Cáritas así, ilusionada por mostrar el amor de Dios”. El siguiente paso fue “descubrir Proyecto Hombre y el equipo de personas que trabajaban allí, muy entregados, que creían en lo que hacían… También encontré a los usuarios, los drogadictos. Allí se les trataba como personas con dignidad, y con esperanza sobre su futuro. Se abrían caminos para recuperar su propia autoestima”. Por otra parte, Sánchez también descubrió “a los voluntarios, que era una realidad muy firme en aquellos años. Llevaban gran parte del trabajo, con una dedicación responsable, sin escatimar tiempo ni esfuerzo, y comunicadores de valores”. Del funcionamiento interno del centro bajo su dirección, destacó que “se potenció la formación, los aspectos educativos, etc. La comunidad se hizo más abierta y se hizo hincapié en el trabajo de las habilidades sociales”. Una gran familia También estuvo presente en la mesa Miguel Baladrón, director de Proyecto Hombre entre 2000 y 2005, quien inició su intervención afirmando: “yo en Proyecto Hombre descubrí una gran familia. Fue una revolución en el tema de las drogas, porque entre todos nos esforzamos en concienciar a muchos drogodependientes de que su problema tenía una solución”. Además, Baladrón destacó “los valores de la familia, los voluntarios… si no hubiera sido por los voluntarios, no habríamos llegado adonde llegamos. Había gente que no era afectada por el problema ni familia de adictos, y se implicaba y entendía el problema en profundidad”. También señaló que “pasamos tiempos muy difíciles, pero eso potenciaba el trabajo de todo el equipo”. Una historia en verso La siguiente directora de Proyecto Hombre en Zamora, María León (entre los años 2005 y 2013), contó su experiencia en verso, y cómo empezó una nueva etapa en el trabajo del centro, “con las comunidades hermanas, unificando los usuarios de los diversos estadios del proceso de rehabilitación. Y sacamos muchas cosas adelante, los chicos siempre responden”. “Cuánto nos dieron, cuánto confiaron, qué responsabilidad. Muchas personas mejoran, muchas personas salen de este mundo sangriento. Un recuerdo hermosísimo, porque he crecido como persona y como hermana del dolido”, dijo. Y añadió: “el proceso hace el milagro. Cuántas vidas salvadas. Un árbol que tiene un tronco: la Iglesia, Cáritas”. Proyecto Hombre: acompañar La mesa redonda concluyó con las palabras de Nuria Martín, que lleva unos meses como directora de Proyecto Hombre. Señaló que el perfil del toxicómano actual es diferente, ya que “ahora viene más dañado”. Así resumió la misión del centro: “nuestro trabajo consiste en acompañar, siempre. Nosotros acompañamos a los residentes, nunca vamos delante o detrás de ellos. Para que ellos hagan un cambio de estilo de vida, y se integren a nivel social y laboral”. Explicó que actualmente las personas con las que se trabaja “están en régimen interno desde el principio, y seguimos trabajando en tres fases: acogida, conocimiento personal e integración laboral y social”. Actualmente el equipo terapéutico está formado por 13 profesionales y, además, “los voluntarios, que regalan su tiempo y su cariño. Proyecto Hombre en estos 25 años no hubiera sido lo mismo sin los voluntarios que han pasado por esta casa”. También se ofrece “un apoyo jurídico para los que lo necesiten”. Por otra parte, como consecuencia del cambio social “hemos tenido que desarrollar otro programa del que se ha hecho cargo Cáritas, la Iglesia, de apoyo a los adolescentes y sus familias”. Además Nuria Martín recalcó que “es muy importante el apoyo familiar, que determina el éxito del proceso”. Galería fotográfica
27/11/2013más info
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