inicio.Organismos.Delegaciones.Delegación para la Vida Consagrada
Delegación para la Vida Consagrada
Volver

Inicio y Equipo

Compartir

Delegación para la Vida Consagrada

La Delegación para la Vida Consagrada es el organismo diocesano para la atención de los miembros y comunidades de los Institutos religiosos de vida activa y contemplativa, de las Sociedades de Vida Apostólica y de los Institutos Seculares, radicados en la Diócesis, y para promover las mutuas relaciones con la Iglesia diocesana y su integración en su vida y misión.

Estará formada, si es necesario, por dos secciones: una, para la vida consagrada  contemplativa y otra para la vida consagrada activa, al frente de las cuales habrá uno o varios Delegados, que serán miembros de la Delegación. Uno de ellos será designado por el Obispo responsable de la Delegación. El Delegado para la vida consagrada contemplativa, puesto que necesita para sus funciones potestad de jurisdicción, será un sacerdote. Podrán contar también con un equipo que les ayude en sus tareas específicas.

Sus tareas principales son:

  1. Potenciar en la Diócesis el conocimiento y la valoración de la especificidad de la vida consagrada para la vida y misión de la Iglesia diocesana.
  2. Alentar la integración de los consagrados y comunidades de vida activa así como sus diversos carismas en el conjunto de la pastoral diocesana, en los organismos diocesanos, en arciprestazgos y en la vida parroquial, según los carismas específicos.
  3. Favorecer la unión entre el Obispo y la Vida Consagrada, generadora de comunión.
  4. Asesorar al Obispo diocesano en la erección canónica de una comunidad de vida consagrada y en el nombramiento de capellanes de religiosas e Institutos laicales.
  5. Cuidar la relación con la CONFER diocesana, a tenor del derecho.

Es propio del Delegado para la vida consagrada contemplativa para lo que cuenta con las facultades ordinarias a tenor del derecho

  1. Cuidar la atención espiritual y sacramental, así como la formación permanente de los monasterios de clausura.
  2. Acompañar al Obispo en las visitas canónicas y en los capítulos electivos de las comunidades de vida contemplativa.
  3. Realizar la visita canónica a los monasterios y presidir la elección de la superiora en los monasterios o conventos de clausura, a tenor del derecho y de las constituciones.
  4. Asesorar al Obispo diocesano en el nombramiento de confesores, capellanes y en cuantos asuntos él lo pidiere.

Nuestro Equipo

Delegado: D. Agustín Montalvo Fernández

Casa de la Iglesia. Pz. del Seminario, 2. 49003 Zamora
980 535 278
vidaconsagrada@diocesisdezamora.es

Noticias Destacadas

"La Iglesia necesita a la vida contemplativa"
El obispo diocesano, Fernando Valera, ha presidido la Jornada Pro Orantibus en la solemnidad de la Santísima Trinidad. Un día en el que la Iglesia pone sus ojos sobre la vida contemplativa y reza por los hombres y mujeres que entregan su vida al Señor, a su contemplación. Monseñor Valera ha presidido el rezo de vísperas en la S.I Catedral de Zamora, concretamente desde el coro del primer templo diocesano y en el que le acompañaba una importante representación de monjas de las 13 comunidades de vida contemplativa presentes en la diócesis. Durante su intervención, el obispo ha tenido palabras de agradecimiento y aliento para las monjas por su vida entregada a la contemplación y les recordó que “la Iglesia necesita a las contemplativas” porque su vida de oración “nos equilibra interiormente, nos da paz, nosa hace saborear los secretos del Padre y nos hunde en las profundidades del amor de Dios”. Actualmente hay 13 comunidades de vida contemplativa en la Diócesis de Zamora, todas ellas femeninas, con algo más de 150 religiosas en total. Los monasterios y conventos se encuentran en las ciudades de Zamora, Benavente y Toro, además de las localidades de Villalobos y Villalpando. Las órdenes presentes son: Benedictinas, Bernardas, Carmelitas Descalzas, Clarisas, Dominicas, Mercedarias Descalzas y Sofías. La vida contemplativa, cerca de Dios y del dolor del mundo es el lema de este año de la Jornada Pro Orantibus. Los obispos de la Comisión Episcopal para la Vida Consagrada, organizadora de esta Jornada, recuerdan en el mensaje que “este es un año más, pero no un año cualquiera. Estamos atravesando una situación global que ha trastocado fuertemente nuestras vidas”.
30/05/2021más info
La vida contemplativa: cerca de Dios y del dolor del mundo
La vida contemplativa: cerca de Dios y del dolor del mundo
El próximo 30 de mayo, domingo de la Santísima Trinidad, la Iglesia católica celebra la Jornada Pro Orantibus, un día dedicado a la oración por aquellos que en tienen precisamente la misión de rezar por todo el mundo, los religiosos de vida contemplativa. La Diócesis de Zamora cuenta con más de 150 religiosas repartidas en 15 comunidades de clausura, y celebrará este día con unas Vísperas solemnes en la S.I Catedral de Zamora a las 19 horas, presididas por el obispo, Fernando Valera. Actualmente hay 15 comunidades de vida contemplativa en la Diócesis de Zamora, todas ellas femeninas, con algo más de 150 religiosas en total. Los monasterios y conventos se encuentran en las ciudades de Zamora, Benavente y Toro, además de las localidades de Villalobos y Villalpando. Las órdenes presentes son: Benedictinas, Bernardas, Carmelitas Descalzas, Clarisas, Dominicas, Juanas, Mercedarias Descalzas y Sofías. La vida contemplativa, cerca de Dios y del dolor del mundo es el lema de este año de la Jornada Pro Orantibus.Los obispos de la Comisión Episcopal para la Vida Consagrada, organizadora de esta Jornada, recuerdan en el mensaje que “este es un año más, pero no un año cualquiera. Estamos atravesando una situación global que ha trastocado fuertemente nuestras vidas”. Por ello, subrayan la importancia de la vida contemplativa “que sufre cuando el mundo sufre porque su apartarse del mundo para buscar a Dios es una de las formas más bellas de acercarse a él a través de Él”.
27/05/2021más info
LA VIDA CONSAGRADA PARÁBOLA DE FRATERNIDAD EN UN MUNDO HERIDO
LA VIDA CONSAGRADA PARÁBOLA DE FRATERNIDAD EN UN MUNDO HERIDO
El hoy santo papa Juan Pablo II decidió que cada 2 de febrero, fiesta de la Presentación del Señor, se celebrara la Jornada Mundial de la Vida Consagrada, la actual cumple el número 25. El objetivo era y es doble: por una parte interesar y comprometer a la comunidad cristiana en la vida y en la misión de este sector importante de la Iglesia, que contribuye a que esta sea una familia variada y rica en rostros y matices en su única misión; por otra animar a los propios consagrados a crecer y a profundizar en la vivencia de su propia vocación. Desde los primeros siglos de la Iglesia surgieron cristianos que se sentían llamados a vivir las bienaventuranzas en radicalidad, la respuesta a esta llamada se fue institucionalizando a través de unos votos y de una organización concreta de su forma de vida. Ello ha dado lugar a un enorme árbol, la Vida Consagrada, con una amplísima variedad de ramas con denominaciones, carismas y categorías canónicas diferentes. Nuestra diócesis ha sido rica en presencia de consagrados y consagradas. En las últimas décadas han desaparecido varias comunidades, pero aún se mantiene una importante presencia. En la Vida Consagrada Contemplativa, toda femenina, hay 13 comunidades y 146 monjas. Y en la Vida Consagrada Apostólica (en varias de sus especificaciones jurídicas) están presentes 30 pequeñas comunidades, en su mayoría también femeninas, con alrededor de 240 miembros. El lema propuesto para la jornada actual “La Vida Consagrada, parábola de fraternidad para un mundo herido”, tal vez pueda sonar a literatura vacía, pero encierra un profundo significado y, sobre todo, una llamada de atención a los propios consagrados para tratar de vivir y mostrar eso que forma parte de su misión: ofrecer un testimonio de vida alternativa a la que el mundo presenta, ser testigos de un mundo futuro. El mundo siempre, y también ahora, sufre profundas heridas de todo tipo (abandono, injusticia, falta de sentido, desamor, enfermedad, marginación, abuso de poder, violencia…). Los fundadores de los institutos religiosos se sintieron golpeados en su momento por esas heridas, más bien por los hijos de Dios heridos y sufrientes, y decidieron convertirse en samaritanos desde una consagración a Dios y viviendo en fraternidad. Hoy sus seguidores están llamados a continuar esta tarea en la sanidad, la educación, la pastoral, la asistencia… y en la oración y la alabanza a Dios como servicio a los pobres de este mundo, viviendo la fraternidad en el interior de sus casas, hacia las otras comunidades, con las que forman una familia, y también hermanos de los hombres y mujeres en la Iglesia y en el mundo. Experimentando con humildad las heridas de sus propias comunidades y de la misma Iglesia, tocadas por la precariedad, pero firmes y fieles por la certeza de la Presencia de quien los ha llamado. La jornada nos invita a todos a valorar, a apoyar y a orar por los hijos e hijas consagrados en la Iglesia, presencia que sentimos necesaria. Agustín Montalvo
02/02/2021más info

Reportajes Destacados

Carmelitas Descalzas
Carmelitas Descalzas
Año de la Vida Consagrada – 5 Carmelitas descalzas Las Carmelitas Descalzas, fundadas por Santa Teresa de Jesús en 1562, somos reformadas, procedemos de un tronco más antiguo: la Orden del Carmen, nacida en el siglo XII y de ahí la Santa cogió algunos elementos pero además le dotó de una fuerza y originalidad nueva. Quiso que fuéramos una familia orante y fraterna. Aquí tenemos los dos elementos propios de nuestro carisma. Para poder ser una familia tenemos que ser pocas. Este grupo, centradas en Cristo, estar dedicadas a la oración, estar ahí, en el corazón de la Iglesia y de los hombres, éste es nuestro apostolado. De alguna forma quería que la oración alimentara la vida de fraternidad y la vida de fraternidad la oración. El elemento ascético que también ha caracterizado al Carmelo quería la Santa que fuera sobre todo teologal. Llevar sí una vida austera, sobria, entregada, pero que nos ejercitáramos sobre todo en las virtudes, de modo que la oración transformara nuestra vida. Tenemos también un elemento eremítico y mariano cogido de nuestro “viejo tronco”: la soledad y retiro en nuestra celda el mayor tiempo posible como lugar de “meditar día y noche la ley del Señor” como dice nuestra Regla; por eso, si es posible, realizamos también nuestro trabajo en ella, digo si es posible, porque depende del trabajo que se tiene y no siempre se puede elegir. Y María es nuestra “Madre y hermana”. El carisma vivido así, se refleja en la distribución del horario durante el día: oración, trabajo, vida de fraternidad y formación. La oración litúrgica distribuida a lo largo de la jornada; oración personal dos horas al día, recreos al mediodía y a la noche (el resto del día solemos estar en silencio en lo que se puede), el trabajo por las mañanas, y formación y estudio por las tardes, para alimentar la vida espiritual. También tenemos reuniones formativas y reuniones para tratar juntas las necesidades y problemas comunitarios. Nuestra vida en su sencillez y entrega apunta a lo profundo, a lo interior. En la Diócesis de Zamora estamos dos comunidades, una en la capital, fundada en 1953, en la que actualmente están 10 hermanas, y otra en Toro, comunidad más antigua fundada en 1619 y en la que estamos 20 hermanas. Tratando todas de seguir ese consejo de la Santa que dice: “ahora comenzamos y procuren ir comenzando siempre de bien en mejor”. HERMANA Mª JOSÉ DE JESÚS
23/12/2014más info
Dominicas
Dominicas
Año de la Vida Consagrada – 4 Dominicas Las Dominicas contemplativas de clausura fueron fundadas por Santo Domingo de Guzmán en 1206 en el sur de Francia, mujeres convertidas de la herejía cátara, antes que los frailes de la Orden de Predicadores, ya que él sintió proféticamente que la Orden primeramente necesitaba la base y enraizamiento en la oración, para que el apostolado de sus frailes fuera fecundo. ¿Qué significa que un monasterio sea dominicano? Su verdadera existencia es desde el Padre. Somos una Palabra predicada en nuestro ser. La compasión es parte de nuestra misión, que perpetúa el carisma de Domingo “para con los pecadores, los pobres y los afligidos, llevándolos en el sagrario íntimo de su compasión”. Compasión contemplativa es aprender a mirar a los otros de manera desinteresada. De este modo está profundamente unida a la pasión por un mundo justo. Por eso el monasterio necesita tener acceso a la información y a un análisis real, más bien que a las noticias que simplemente entretienen, para poder llevar a Dios las necesidades del mundo. La compasión se desborda en oración. Durante ochocientos años nuestro carisma ha sido servir a la predicación de la Palabra. Hablar a Dios de los hombres y a los hombres de Dios, contemplar con la oración y dar lo contemplado, a través del testimonio de una vida donde los pilares fundamentales son oración, trabajo, estudio y vida fraterna. Buscamos a Dios en el silencio y en la oración, en el estudio y en el debate, en la soledad y en el amor. El estudio de la Palabra de Dios:?“esta Palabra léela en tu corazón, rúmiala en tu mente y que ella ponga tu boca dulce como la miel. Piensa y repiensa esta Palabra. Que permanezca en ti y habite siempre contigo”. En la Diócesis de Zamora actualmente somos dos comunidades de Dominicas, con alrededor de 30 monjas entre las dos:?el monasterio de Santa María la Real (Dueñas) en Zamora ciudad y el monasterio de Sancti Spiritus de Toro. Una enraizada junto al río, donde fluye la vida y la fecundidad. La otra en lo alto de un barranco, donde “no se puede ocultar una ciudad asentada sobre un monte”; su luz no puede quedar oculta. Como escribió San Juan Pablo II, la vida consagrada existe “para que no falte a este mundo un rayo de la divina belleza que ilumine el camino de la existencia humana”. COMUNIDAD DE DOMINICAS DE TORO
02/12/2014más info
Clarisas
Clarisas
Año de la Vida Consagrada – 3 Clarisas La Orden de Hermanas Pobres de Santa Clara surgió hace ya más de ochocientos años cuando la joven noble Clara de Asís, profundamente impresionada por la conversión de su conciudadano Francisco, abandonó la casa paterna en la noche del Domingo de Ramos del año 1212, iniciando una aventura evangélica en el monasterio de San Damián, a la que muy pronto se sumaron otras jóvenes. Allí vivió más de cuarenta años, distinguiéndose por su humildad, por su espíritu de piedad y penitencia, por su exquisita caridad, que la llevaba a dedicarse a las tareas más humildes. Su fe en la presencia real de Cristo en la Eucaristía era tan grande que, en dos ocasiones, sólo con la ostensión del Santísimo Sacramento, alejó a los soldados sarracenos, que intentaban atacar el convento y la ciudad. Pero si hay un rasgo característico de la espiritualidad franciscana que despuntó en Clara ése fue la radicalidad de la pobreza, unida a la confianza total en la Providencia divina. Por este motivo, ella actuó con gran determinación, obteniendo de varios Papas el llamado “Privilegio de la pobreza”, por el que Clara y sus hermanas no podían poseer ninguna propiedad material. Fue, además, la primera mujer en la historia de la Iglesia que compuso una Regla escrita y cuya bula de aprobación pudo estrechar entre sus brazos el 9 de agosto de 1253, dos días antes de su muerte. Actualmente, siete comunidades de Clarisas mantenemos vivo, en nuestra realidad diocesana, el precioso carisma que Santa Clara nos legó: el Evangelio como forma de vida; la vida fraterna, acogiendo a cada hermana como don y regalo: y sin nada propio, siguiendo la pobreza y humildad de Jesucristo y de su Santísima Madre. Y todo en un ambiente de silencio y recogimiento que favorece la unión con Dios por la contemplación. El Monasterio de Clarisas de Villalpando fue fundado en el año 1633 por don Antonio de Urueña, hijo de esta villa. Actualmente formamos la comunidad nueve hermanas que vivimos nuestra total consagración al Señor con alegría y sencillez franciscanas. Trabajamos en la elaboración de formas para la eucaristía, sintiéndonos muy orgullosas de poder contribuir a que la presencia de Cristo llegue a muchos rincones de nuestra geografía, a tantos hombres y mujeres cuyas angustias, alegrías y esperanzas están muy presentes en nuestro corazón y en nuestra oración, sintiéndonos con nuestra Madre Clara “cooperadoras del mismo Dios y sostenedoras de su cuerpo inefable”. Paz y bien. COMUNIDAD CLARISA DE VILLALPANDO
19/11/2014más info
Santa Teresa de Jesús: 500 años
Santa Teresa de Jesús: 500 años
El pasado 17 de octubre comenzó en Zamora el Año Teresiano, con ocasión del V centenario del nacimiento de Santa Teresa de Ávila, reformadora del Carmelo, doctora de la Iglesia y mística universal. La Diócesis de Zamora se suma a los actos conmemorativos. Zamora, 31/10/14. La Iglesia en España celebra de una forma muy especial el V Centenario del nacimiento de Santa Teresa de Ávila. Tenemos por delante todo un año para acercarnos a su gran personalidad y a su obra, propuesta para todos los creyentes como camino válido de encuentro con Dios. En la Misa presidida por el obispo de Zamora en el Carmelo de Toro el pasado 17 de octubre, su homilía aludió a tres pinceladas de la figura de la santa andariega. La primera, de sus escritos:?“Sólo Dios basta”. Llamó a retenerla, meditarla e interiorizarla como parte fundamental de este año. Se refirió a que “en tiempos recios hacen falta amigos fuertes de Dios. Poner a Dios en el centro de nuestra existencia, en estos momentos recios, difíciles, de huida... es algo sobre lo que nuestra santa nos previene, acaso el testimonio primero y fundamental que tenemos que dar en este momento:?manifestar a Dios. Cuanto más nos alejemos de Dios, más nos perdemos como hombres”. Otro rasgo de Santa Teresa destacado por el obispo, unido al objetivo diocesano:?la conversión pastoral y misionera. “¿Qué es un año jubilar sino un año de penitencia, de perdonanza? Y?no hay penitencia si no hay conversión del corazón, y no hay conversión pastoral si no hay conversión personal. No podemos pregonar la conversión de la Diócesis si no estamos implicados nosotros”, recordó. En tercer lugar, don Gregorio se refirió a la búsqueda de la espiritualidad “hacia dentro de nosotros mismos, no hacia fuera, que queda en pura decoración. Sed hombres y mujeres de espiritualidad, pidámoselo a la santa”. Ni el aplauso ni las formas externas es lo que hay que buscar, sino contemplar desde el interior. “El mundo os necesita a vosotras, mujeres que habéis respondido al Señor buscando una espiritualidad en el camino de perfección marcado por la santa. Sed fieles”, dijo a las carmelitas descalzas. “No os deis a vosotras mismas ni nos deis a nosotros gato por liebre. Sed fieles al Señor y a la santa”. El obispo citó también al Papa en su mensaje para el Año Teresiano:?“es una ocasión propicia para leer, conocer, meditar y orar los escritos de la santa. Directamente, no a través de intermediarios”. Porque su pensamiento fue inspirado por Dios. “Que ella nos lleve por el camino que marcó y ofreció, y que esta comunidad de carmelitas sea bendecida con frutos y vocaciones”, concluyó. REDACCIÓN Toro, capital del Año Teresiano en Zamora Santa Teresa de Jesús es una mujer de fama “mundial”. Nació en Ávila en 1515 y murió en Alba de Tormes en 1582 y es aquí donde actualmente reposan sus restos, lo que ha convertido Alba en un lugar de peregrinaciones. Fundadora, escritora, mística, Doctora de la Iglesia. A su muerte dejaba fundados 16 conventos dispersos por toda la geografía española y actualmente extendidos por los cinco continentes. Sus escritos han sido leídos y estudiados no sólo desde la espiritualidad sino también en la literatura española y, lo que es más importante, han sido y son alimento espiritual de toda clase de personas. Asimismo han nacido Instituciones y Congregaciones en la enseñanza, en las misiones, en los laicos, que llevan la esencia de su carisma. Como decía Fray Luis de león, la Santa permanece viva en sus hijas y en sus escritos. Ahora vuelve a salir por los caminos en la celebración del V centenario de su nacimiento. Todo el mundo “anda revuelto”, no sólo el Carmelo, sino también instituciones sociales, políticas, culturales y, por supuesto, religiosas. Su recuerdo nos invita no sólo a participar en celebraciones o eventos de distinta índole que serán convocados; lo importante es seguir sus huellas, cuidar la vida interior; ella decía: “no estáis huecas por dentro”. Aprender a orar a su estilo tratando a Dios como amigo, como Padre, como hermano, hacer al Señor presente en lo cotidiano de nuestra vida –“hasta en los pucheros anda el Señor” decía ella graciosamente–, y leer alguno de sus escritos. La inauguración oficial del V centenario de su nacimiento fue en Ávila el pasado 15 de octubre. En nuestro Carmelo de Toro tuvo lugar el 17 de octubre con una Eucaristía solemne presidida por nuestro obispo Don Gregorio. Hubo también unos días de preparación con conferencias impartidas por las hermanas sobre la Santa y un recital de poesías. A lo largo del año habrá otros momentos en los que nos convoque Santa Teresa: en torno a la Navidad, en marzo –que es el mes de su nacimiento–, julio-agosto y la clausura en octubre de 2015. No está todavía concretado del todo, pero habrá alguna conferencia más, recital y concierto, lectura continua de sus obras, la presentación de un libro escrito por una hermana sobre su vida, y la presentación de la Santa a los niños por un niño de Toro. Aquí en el convento tendrán lugar los días 2 y 3 diciembre los retiros de los sacerdotes, y asimismo recibiremos a distintos grupos de la Diócesis que quieran venir para conocer a la Santa y orar con ella. Se hablará sobre la Santa en el Centro Teológico de Zamora, en Toro y Benavente. Se tiene también como proyecto una exposición en la Colegiata con piezas de nuestro convento en su mayoría. Nuestra iglesia será uno de los lugares nombrados por nuestro Obispo para recibir la Indulgencia plenaria que nuestro Papa Francisco ha concedido a la Iglesia de España con ocasión del V Centenario. Esperamos que sea un año rico en gracias espirituales y de fortalecimiento de nuestra fe. COMUNIDAD DE CARMELITAS DE TORO Galería fotográfica de la Misa inaugural y audio de la homilía del obispo
31/10/2014más info
Cistercienses
Cistercienses
Año de la Vida Consagrada – 2 Cistercienses Somos las hermanas cistercienses de Benavente, aunque hay que decir que son pocos los que nos conocen como “cistercienses”, ya que normalmente nos identifican como “el convento de San Bernardo” o más comúnmente “las bernardas” (y también: “¡las que hacen las rosquillas buenísimas!”). Esto se debe a la relevancia que tuvo San Bernardo, no sólo en los orígenes del Císter, sino en toda la Iglesia. De hecho no fue San Bernardo el fundador del Císter sino San Roberto, San Alberico y San Esteban, conocidos como “los tres monjes rebeldes”, los cuales, bajo un impulso renovador de la Regla de San Benito, construyeron un “Nuevo Monasterio” en el año 1098. Nuestro monasterio fue fundado el 12 de diciembre de 1181 en Santa Colomba, pequeña localidad zamorana que en la actualidad se denomina Santa Colomba de las Monjas, y allí permaneció durante cuatro siglos. En 1581 fue trasladado a Benavente y, finalmente, desde 1976 se halla ubicado en la carretera a Villanueva de Azoague. Somos 22 monjas de diferentes nacionalidades (11 son españolas, y las demás de El Salvador, Colombia y Paraguay), lo que sentimos como una gracia especial. ¿Cuál es el secreto de nuestra vida monástica? Tal vez ni siquiera nosotras podemos dar una respuesta exacta, pues la gracia está envuelta en el Misterio. Sencillamente hemos sido llamadas a vivir este modo de vida en el que día a día acogemos el “amor misericordioso” de Dios, a quien respondemos a través de una vida dedicada a la oración, a la escucha de la Palabra y al trabajo, en un clima de silencio y soledad. Todo esto vivido en el seno de una comunidad que es una escuela de amor fraterno, de obediencia y de humildad. No nos preguntamos mucho acerca de si nuestra vida es “útil”, pero tenemos la intuición de que toda nuestra existencia repercute en el mundo. COMUNIDAD DE CISTERCIENSES DE BENAVENTE
28/10/2014más info
Benedictinas
Benedictinas
El papa Francisco ha establecido que el año 2015 sea para toda la Iglesia el Año de la Vida Consagrada. Comenzará el 30 de noviembre de 2014 y concluirá el 2 de febrero de 2016. Por eso, en colaboración con la Delegación Diocesana para la Vida Consagrada, irán pasando por esta nueva sección de la hoja diocesana Iglesia en Zamora las distintas órdenes e institutos religiosos de nuestra Diócesis. Son un don precioso de Dios para todos nosotros. Benedictinas Nuestra comunidad de monjas benedictinas tiene su casa o monasterio en carretera Fuentesaúco, Km. 2 en Zamora, donde se estableció en el año 1961. Veintisiete monjas procedentes de Sahagún de Campos (León), fueron acogidas con solicitud paternal por el obispo Eduardo González Martínez. Seguimos la Regla de San Benito, un santo italiano del siglo VI. Su propia experiencia de búsqueda de Dios y un profundo conocimiento del corazón humano le movieron a escribir una Regla que ha perdurado a través de los siglos por su espíritu evangélico y su discreción reflejados en cada página de este código espiritual. Nuestra vida en el monasterio gira en torno a tres ejes fundamentales: la alabanza divina u Opus Dei, homenaje diario que la comunidad ofrece a Dios como a su Dueño y Señor. Es el primero y más sagrado de los quehaceres monásticos. En esa oración, la monja hace suyos todos los sufrimientos, gozos y esperanzas de nuestro mundo. Al ora sucede el labora. Vivimos del trabajo de nuestras manos. Una pequeña editorial e imprenta, Ediciones Monte Casino, nos facilita el medio de vida y la ayuda a los más necesitados. La publicación de libros constituye un medio modesto, pero eficaz, de cooperar a la expansión del Reino. Y todo ello vivido en fraternidad. Para una benedictina la vida de comunidad es esencial. No sólo se ama al superior o a los huéspedes que representan a Cristo, sino a cada hermana con los gestos más delicados de fe y de caridad. Actualmente la comunidad se compone de 14 monjas, cuya media de edad va aumentando por la escasez de vocaciones que afecta a la Iglesia de Europa. Pero, aunque la comunidad vive los desafíos de la sociedad y de la Iglesia, su vida transcurre en la plena confianza de ser células vivas en el engranaje del mundo. Dios hará lo demás, en presente, no en futuro. COMUNIDAD DE BENEDICTINAS DE ZAMORA
22/10/2014más info
Vida contemplativa
Vida contemplativa
El domingo 15 de junio, solemnidad de la Santísima Trinidad, celebramos también la Jornada Pro Orantibus, el día de la vida contemplativa. En la Diócesis de Zamora hay 16 comunidades de monjas dedicadas principalmente a la oración. Reproducimos a continuación el artículo que ha escrito para la hoja diocesana Iglesia en Zamora una de las benedictinas. Zamora, 13/06/14. La vida contemplativa es, en la Iglesia, una forma radical de vida que nace del Evangelio: “Ven y sígueme”. Y, como todo cristianismo auténtico, es comunitaria, solidaria, alegre, profética y carismática. Su propósito, constantemente renovado a través de la historia, consiste en hacer presente en la Iglesia y entre los hombres el ideal de la Iglesia Primitiva: perseverar en la enseñanza de los apóstoles, en la unión fraterna, en la fracción del pan y en la oración. Los Hechos de los Apóstoles subrayan vigorosamente el amor que se profesaban los discípulos de Jesús tras la recepción del Espíritu Santo el día de Pentecostés: “Tenían un solo corazón y una sola alma”. La adhesión total a la doctrina y más aún a la persona de Jesús, es la única explicación adecuada de la vida religiosa: “Ya ves, nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido”, dijeron los apóstoles. Pero la iniciativa parte del Señor: “No me habéis vosotros elegido, soy yo quien os elegí…”. La monja, respondiendo a esta elección con el seguimiento, dedica su vida a buscar a Dios en una dimensión pascual y esponsal, fiel a la oración y a la necesaria relación de amistad con Cristo, siendo así presencia en medio del mundo del valor de lo trascendente (“No sólo de pan vive el hombre”). Su testimonio radica en la sencillez de su vida dedicada a la lectio divina en la que con palabras de San Gregorio Magno “escruta el corazón de Dios en la palabra de Dios”, convirtiéndose así en fuente de luz y alimento que la ayuda a entrar en la dinámica evangélica. En el Oficio Divino (Liturgia de la Iglesia), con la celebración eucarística como centro, ofrece a Dios –llevando en el corazón a toda la humanidad–, la alabanza, la acción de gracias, la adoración, la intercesión…, sin anteponer nada a la obra de Dios como dice la Regla de San Benito. El trabajo, no solo como medio de vida, sino como ascesis y oportunidad de colaborar en la obra de la creación, es tarea que dignifica y contribuye a la realización personal de la monja, ya que como dice también la Regla de San Benito “serán verdaderamente monjes si viven del trabajo de sus manos”. Pero es también el trabajo un medio evangelizador que, en nuestro caso se enfoca hacia la difusión (impresión y edición) de cultura y espiritualidad.  Se desarrolla siempre la vida monástica en un ámbito comunitario cristiano, lugar necesario y básico desde el que proyectar sobre nuestro mundo paz, soledad, silencio y acogida a todo ser humano, desde nuestros propios compromisos monacales: obediencia, estabilidad y conversión de costumbres, conscientes de que solo la apertura y disponibilidad a la gracia y acción del Espíritu hace nuestras vidas fecundas en la gratuidad: don recibido (vocación), don entregado (profesión-consagración). M. SOLEDAD FERRERO, OSB
13/06/2014más info
El objetivo de las Hermanas del Amor de Dios: la santidad
El objetivo de las Hermanas del Amor de Dios: la santidad
Crónica de la celebración solemne en Toro de los 150 años de la congregación de las Hermanas del Amor de Dios, fundadas allí por el venerable Jerónimo Usera en 1864. Zamora, 28/04/14. La ciudad de Toro se volcó ayer con la importante efeméride que celebró la congregación de las Hermanas del Amor de Dios: 150 años de historia. Cerca de un millar de personas abarrotaron la Colegiata de Toro para celebrar el CL aniversario. El obispo de Zamora, Gregorio Martínez Sacristán, presidió la eucaristía que concelebraron 20 presbíteros junto con el prelado de Ávila, Jesús García Burillo. La celebración se desarrolló, precisamente, en el mismo lugar –la ciudad de Toro– en el que el 27 de abril de 1864 el sacerdote madrileño Jerónimo Usera y Alarcón fundó una nueva congregación religiosa dedicada a la enseñanza y a la promoción integral de la persona (en aquel tiempo, sobre todo, las niñas): las Hermanas del Amor de Dios. Durante la solemne eucaristía, que se prolongó más de dos horas, nueve hermanas jóvenes de África y América realizaron su profesión perpetua, lo que significa su iniciación formal en la congregación de las Hermanas del Amor de Dios. Además, 25 seglares de España, Portugal y Cuba hicieron su promesa de forma solemne para incorporarse así en el Movimiento Seglar “Amor de Dios”. La llamada a la santidad El obispo de Zamora en su homilía felicitó a la congregación de las Hermanas del Amor de Dios la labor realizada a lo largo de tantos años, inspiradas por el padre Usera, y también les recordó a las hermanas que iban a realizar su profesión perpetua que deberían de imitar la vida de la venerable hermana Rocío: “la llamada primera que debéis recibir del Señor es la llamada a la santidad. Aquí, en Toro, tenéis el recuerdo de la hermana venerable Rocío, ése es el camino, ése es el objetivo de la congregación: la santidad”. Hay que recordar que el Santo Padre reconoció recientemente las “virtudes heroicas” de sor Rocío, religiosa del Amor de Dios, cuyos restos mortales se encuentran en un sepulcro en la casa fundacional de la congregación en Toro. Por cierto, escucharon estas palabras de don Gregorio una hermana y dos sobrinos de la ya reconocida como venerable, sor Rocío. El prelado insistió en la necesidad de llevar una vida de santidad para dar testimonio en el mundo: “no cometáis el error de preferir la profesionalidad a la santidad. La santidad debe de ser lo primero en vuestros corazones y vuestra vida todos los días. Si sois santas habréis respondido a la invitación de Dios”. Destacó también que el origen de la congregación de las Hermanas del Amor de Dios está unido a Zamora: “Hay algo en vuestro origen que no debéis olvidar, ese origen está unido a la Iglesia de Zamora y a la persona de un antecesor mío en esta sede. Decir Amor de Dios, decir Diócesis, decir obispo y decir pueblo santo de Dios es todo uno, es inseparable. Por eso os recuerdo que todas las hermanas tengan en su vida este marchamo de unión y comunión con la Iglesia Santa”. Importancia de la misión También quiso hacer referencia a los distintos lugares de nacimiento de las jóvenes que iban a realizar su profesión perpetua (República Dominicana, Angola y Mozambique) vinculándolos a la tarea misionera que deben emprender: “Queridas hermanas, estáis aquí de diversos países, eso es que ha crecido en vosotras el espíritu de la misión y la fraternidad más allá de donde nacisteis. Sed misioneras siempre”. También fueron testigos en la Colegiata de este momento histórico 350 jóvenes que participaban el pasado fin de semana en el festival JADEM (Jóvenes Amor de Dios Evangelizando por la Música). Un encuentro anual de jóvenes, monitores y hermanas de los colegios de la congregación de toda España, que este año se ha hecho coincidir en Toro y en Zamora con motivo de este aniversario. Además, presenciaron la ceremonia religiosa los representantes de CONFER (Conferencia Española de Religiosos) y FERE (Federación Española de Religiosos de Enseñanza) a nivel nacional, regional y de la Diócesis de Zamora. La sociedad civil estuvo representada por el alcalde de Toro, Jesús Sedano, acompañado por el equipo de gobierno del Consistorio, y el director general de Recursos Humanos de la Consejería de Educación de la Junta de Castilla León, Jesús Manuel Hurtado. Representando a la congregación acudió su Gobierno General –presidido por la superiora general, la hermana portuguesa Margarida Martins da Silva–, las superioras provinciales y vice-provinciales y representantes de las religiosas de todos los países dónde está presente la congregación, así como las hermanas que realizaron sus votos perpetuos. Por otro lado, asistieron otras personas relacionadas directamente con la misión que llevan a cabo las Hermanas del Amor de Dios: representantes de las instituciones privadas o eclesiales que tienen convenio con la congregación, el Equipo de Titularidad de los colegios de España, los directores pedagógicos y coordinadores de pastoral de los colegios de España y Portugal, la Junta Directiva y los presidentes de las delegaciones de la Asociación Padre Usera (ONGD) de España, la Junta Directiva de la Asociación Jerónimo Usera de Portugal, el vicepresidente de la Asociación Usera por un Único Mundo de Alemania, representantes de las asociaciones de madres y padres de alumnos de los colegios de España y Portugal y los representantes de las asociaciones de antiguos alumnos de los colegios de Portugal y España. Después de la eucaristía se descubrió una placa conmemorativa en la fachada del colegio del Amor de Dios, y el acalde de Toro y dos alumnos expresaron sendos discursos de agradecimiento y felicitación a las Hermanas del Amor de Dios. Los actos conmemorativos se dieron por clausurados con un aperitivo que compartieron todos los asistentes a la celebración eucarística. Galería fotográfica de la celebración
28/04/2014más info
En verano, vuelta a las raíces
En verano, vuelta a las raíces
Una treintena de misioneros, religiosos y sacerdotes naturales de Aliste y de Alba se han dado cita hoy en Fonfría en su XXIII encuentro de verano. Fonfría, 9/08/13. La localidad de Fonfría ha acogido hoy el XXIII encuentro de misioneros, religiosos y sacerdotes naturales de los pueblos de Alba y Aliste, que se viene celebrando de forma ininterrumpida en los veranos, tiempo en el que muchos de los consagrados aprovechan las vacaciones para regresar a sus lugares de origen.   A partir de las 11 de la mañana comenzaron a llegar los participantes en el encuentro, hasta una treintena –el año de menor asistencia porque muchos consagrados no tienen ahora sus vacaciones–, y después de los saludos de rigor entraron en la iglesia parroquial, dedicada a Santa María Magdalena, para celebrar la eucaristía, que presidió el párroco local, Fernando Ruiz, y en la que también participaron feligreses de Fonfría.   En su homilía, el sacerdote llamó a los consagrados “fruto exquisito de la fe en estos pueblos”, y dijo que “en nuestra situación actual, el testimonio más importante que tienen que dar los religiosos es el del gozo, la alegría”. Fernando Ruiz afirmó que “el mayor bien que nos dejaron nuestros antepasados fue el tesoro de la fe”, y abundó en la identidad de buena parte de los presentes al señalar que “la alegría de la salvación, que tienen que manifestar los consagrados, no es un bien para el consumo privado, sino que hay que compartirla testimoniándola”.   El párroco de Fonfría subrayó que “lo que más necesita nuestra sociedad española es un testimonio de esperanza y alegría”. No con una actitud cualquiera, sino con “un gozo profundo y una alegría oxigenante que nacen de un corazón convertido al Señor, por grandes que sean los problemas que nos puedan afectar”. Llamó a los religiosos y sacerdotes a “ser hombres y mujeres vacíos de sí mismos, humildes, abiertos a los hermanos, sin egoísmos, dispuestos a ser enriquecidos incluso por los más pobres”.   Antes de finalizar la celebración litúrgica, Fernando Ruiz leyó dos cartas significativas de entre las que había recibido de misioneros que no pudieron asistir: la de Bernardo Blanco, conocido claretiano natural de Ceadea, desde Filipinas, y la de Félix Manjón, claretiano natural de Pobladura de Aliste, desde Bolivia.   En la cita de este año se han congregado religiosas del Amor de Dios, Hijas de la Caridad, claretianos, mercedarios, franciscanas del Sagrado Corazón de Jesús y trinitarias. En cuanto a las procedencias geográficas, una religiosa de las asistentes vive en los Estados Unidos, otra en Huelva, y un sacerdote vino desde Gerona. En el encuentro estuvo presente también Héctor Galán, párroco de Alcañices y arcipreste de Aliste-Alba, además de otros sacerdotes que sirven en la zona.   Después de la eucaristía, los participantes pudieron disfrutar de una visita guiada por Fonfría, con las explicaciones de su párroco, buen conocedor de la historia de la zona. Acto seguido se desplazaron a Moveros para compartir la mesa, y de vuelta a Fonfría tuvieron una tertulia para compartir testimonios y experiencias. El día concluyó con un encuentro festivo, al que acudieron feligreses de Fonfría y de otras localidades, compartiendo unas pastas y los bailes tradicionales.   El origen de estos encuentros hay que buscarlo en Grisuela, pueblo que acogió hace 23 años la primera reunión de este tipo, promovida, entre otros, por varios sacerdotes diocesanos, párrocos en Aliste, junto con algunos religiosos naturales de este arciprestazgo, una idea que se había fraguado en Tola.      
09/08/2013más info
Subir
Lo sentimos, no hemos encontrado ningún resultado para su criterio de búsqueda.